viernes, 29 de abril de 2011

Rashomon & Barba Roja

Rashomon
(Dirigido por Akira Kurosawa – Japón 1950)

Llueve sobre un templo (llamado Rashomon) a medio destruir. Junto a las inmensas paredes están sentados dos hombres mirando el vacío. Uno es leñador (Takashi Shimura) y el otro es un joven sacerdote (Minoru Chiaki). Ambos parecen mirar las gotas del agua y decirles a esas gotas que “no entienden nada”. En esas circunstancias aparece un tipo (Kichijiro Ueda) corriendo para protegerse del agua y entra al templo, ahí se seca un poco y escucha los lamentos de esos dos hombres. Se acerca a ellos y les pregunta: ¿Qué les pasa? ¿Qué es lo que no entienden?

El sacerdote comenta que una persona ha sido asesinada. El tipo se sonríe, le indica a los dos tipos que se suban a lo alto de Rashomon y van a ver cadáveres por todas partes. No es novedad ver gente muerta, desgracias por aquí y por allá.

El sacerdote dice que después de lo que ha visto, no cree que vuelva a confiar en nadie nunca más. Pero eso es terrible y él lo sabe.

El tipo le dice que se calle y se deje de sermonear, mejor se pone a escuchar la lluvia, va ser más interesante.

El leñador se acerca al tipo y le dice que le puede contar la historia, dividida en primero, su versión y una a una todas las versiones de los implicados:

Versión del Leñador:
Todo empezó hace tres días. El leñador fue a la montaña a cortar leña. Camino entre los altos bosques, entre la espesa vegetación. Hacha en la mano. El sol lo seguía. De pronto encontró un sombrero de mujer entre los arbustos. Siguió caminando y encontró luego una cuerda y un amuleto rojo y amarillo. Al rato lo sorprendió el hallazgo de un cadáver. Luego no vio nada más.

Versión del Sacerdote:
Por la tarde hace tres días. El sacerdote caminaba, medio agotado de tanto sol, cuando vio pasar junto a él a una mujer que llevaba un sombrero con velo. Ella iba sentada en un caballo blanco, a su costado caminaba un hombre (el que luego fue asesinado) con una espada y un arco con flechas. El sacerdote nunca se imagino que aquel hombre luego se convertiría en un cadáver.

Versión del Asesino:
Aquel día, o sea hace tres días, el famoso ladrón (y también conocido por ser un mujeriego) Tajomaru (Thoshiro Mifune) dormitaba en la montaña. El calor le había provocado sueño y un árbol era como su cama. De pronto un viento acarició su rostro, y él abrió los ojos. Un hombre caminaba, mientras a su lado iba una mujer en un caballo. Tajomaru vio a la mujer y quedo impactado, la vio como una diosa y de pronto quiso quedársela, aunque tuviera que matar al hombre. Se le ocurrió un plan, los siguió, los abordo y le dijo al hombre que había encontrado riquezas en un lugar de difícil acceso de la montaña. Tajomaru le ofrece venderle algo. El hombre deja sola a la mujer y se va con Tajomaru a un rincón perdido de la montaña. Tajomaru astutamente lo ha llevado a un callejón sin salida donde lo atrapa y le pone una cuerda. Regresa donde la mujer y la obliga a que vayan donde se encuentra su marido amarrado. No le dice lo que ha hecho, más bien le inventa que a su marido le ha mordido una serpiente. Van corriendo al lugar, ella también cae en el cuento (mejor dicho este nuevo cuento del ladrón). La mujer encuentra al marido amarrado, lo primero que busca es querer meterle cuchilla a Tajomaru. Él se sabe defender, logrando no solamente apartar el metal, si no que la hace suya. Una vez consumado su apetito carnal, Tajomaru se va. La mujer lo persigue y le dice: “O bien mueres tú o bien muere mi marido. Me da igual quien sea. Pero uno de los dos tiene que morir. Sólo podré vivir con el que sobreviva”. Tajomaru no se lo puede creer lo que habla la mujer. El esposo los mira también no pudiendo creer lo que esta escuchando. Tajomaru lo suelta al hombre y comienzan una pelea de espadas. Tajomaru lo mata. Tajomaru luego piensa en buscar a la mujer, pero esta ha huido. Tajomaru piensa que es una miedosa. Tajomaru dice que “la belleza y la personalidad de esa mujer lo habían atraído pero al final había resultado ser una mujer cualquiera”. No intento buscarla más.

Versión de la mujer:
La mujer (Machiko Kyô) llora, hace tres días que a su esposo lo ataron y a ella la violaron, un ladrón muy conocido llamado Tajomaru. Luego se burlo de ambos y se fue corriendo. Su esposo la miro fríamente. A ella no le gusto la mirada, lo odio por mirarla así. Prefería morir antes que su marido la siguiera mirando así. Tomo su cuchilla pero se desmayo cerca de él. Cuando se despertó, su marido ya estaba muerto. Se había suicidado.

Versión del Asesinado (mediante lo que dijo una vidente):
El asesinado (Masayuki Mori) dice que se encuentra en la oscuridad, en medio de las tinieblas. Cuenta que hace tres días fue atado por Tajomaru, luego este último violo a su esposa para luego intentar convencerla de que lo abandonara. Él escuchaba todo lo que hablaba Tajomaru. También miraba como su esposa miraba con admiración a Tajomaru. Quedo aturdido cuando escucho a su mujer decirle a Tajomaru que se fueran juntos a donde él quisiera. Ya se iban corriendo juntos, habiéndole dejado atado, cuando su mujer dijo peores palabras que las anteriores: “Matalo, no podré ir contigo mientras él este vivo. Tienes que matarle”. Sufrió mucho al escuchar que su mujer fuera tan mala. Lo sorprendente ocurrió luego. Tajomaru la desprecio por ser una pusilánime, le dijo a él si quería que la matara o la dejara libre. A él le dio ganas de que Tajomaru la matara, pero fue en esas circunstancias que la mujer logro huir. Tajomaru no le dio alcance y termino yéndose también. Él se puso tan triste recordando como su esposa había hablado, que no lo quería realmente, decidió tomar una decisión: agarrar la cuchilla y matarse por sus propias manos.

Tenemos todas las versiones de lo que ocurrió. El tipo que le escucha al leñador no está convencido de quien dice la verdad. De pronto aparece la verdadera versión y nosotros los espectadores nos quedamos sorprendidos totalmente.

Soberbia e inolvidable película para “usar el cerebro”. Con unos 20 minutos finales memorables.

Les dejos frases “acerca de los seres humanos”dichas a lo largo de la película por el leñador, el sacerdote y el tipo que escucha las historias del leñador:

La vida de un ser humano es tan frágil y efímera como el rocío matinal.

Es de humanos decir mentiras. Tenemos tantas cosas ocultas que no somos sinceros con nosotros mismos. Somos así porque somos extremadamente débiles. Por eso mentimos.

Ningún mentiroso quiere reconocer que lo es.

Las mujeres siempre disimulan con lágrimas. Incluso se engañan a sí mismas. Por eso hay que ir con cuidado con lo que cuentan las mujeres.

No puedo creer que los hombres seamos tan pecadores.

Todos pensamos que somos sinceros aunque no lo seamos.

Los hombres nos olvidamos de lo que no nos conviene.

El mundo está lleno de historias terribles. Aquí, en la puerta de Rashomon, vivía un diablo y dicen que se fue porque tenía miedo de los hombres.

¿Cómo te atreves a juzgar a los demás? No tienes ningún derecho.


Barba Roja
(Dirigido por Akira Kurosawa – Japón 1965)

A la Clínica Koshikawa llega a trabajar el joven doctor Noboro Yasumoto (Yuzo Kayama). Es una clínica que atiende a gente no adinerada. Yasumoto recorre las instalaciones y se asquea con la pobreza de los pacientes. Es muy inmaduro, él dice haber estudiado medicina para atender gente adinerada.

El jefe de la Clínica es el psiquiatra Kyoto Niide (Thoshiro Mifune), al que llaman Barba Roja, por la barba de dicho color. Niide nota que Yasumoto es soberbio, orgulloso, vacío, egocéntrico y egoísta. En otras palabras es un infeliz, además también ha averiguado que el joven tuvo una decepción amorosa en el pasado y por eso no cree en ninguna mujer.

Niide piensa que es momento que Yasumoto aprende a enfrentar la vida. La única forma es que la vida le enseñe, por si misma. Que mejor que hacerlo en el lugar que menos le gustaría hacerlo. Pronto Yasumoto empieza a “ver mucho del mundo rápidamente” y a “experimentar del mismo”, lo cual le originará dolores pero sobrevivirá.

Lecciones de Barba Roja:

1. Hasta la comida mala queda muy rica, si la mastica bien. Lo mismo ocurre con el trabajo, si uno intenta con persistencia.
2. No hacer chismes.
3. Cuando un hombre está borracho tiene flaquezas con las mujeres.
4. La ciencia médica no sabe todo. Nosotros sabemos los síntomas y como van las cosas. Si el paciente tiene una oportunidad, intentamos ayudarlo. Más no podemos. Sólo podemos luchar contra la pobreza y la ignorancia. Y no podemos cuidar de lo que no sabemos.
5. No hay que ser arrogantes.
6. La vida de facilidades se vicia en la comida rica que hace engordar.
7. No hacer uso de violencia.
8. Existen personas amables en el mundo, no creas que todos son malos.
9. No debes pensar sólo en ti.

viernes, 15 de abril de 2011

Zona Sur

(Dirigido por Juan Carlos Valdivia – Bolivia 2009) Al sur de la ciudad de La Paz, vive Carola (Ninón del Castillo). Ella es la líder de una enorme casa que comparte con sus tres hijos (dos varones y una mujer) y con su amo de llaves llamado Wilson (Pascual Loayza). Carola es de las personas que quiere controlar todo, inclusive la vida de sus hijos y la de Wilson. Todo tiene que ser como ella quiere que sea. Esta manera de ser provoca la dependencia de los 3 hombres de la casa hacia ella. Es que ella debe ser la que toma decisiones porque si no los otros no hacen nada, lo que pasa es que están esperando a que ella les indique que hacer. La hija mujer es la única que piensa distinto a la madre, razona en otra vía y toma decisiones de una manera más independiente, algunas veces con sensatez y otras veces en forma rebelde.

Cada hijo de Carola vive un mundo distinto.

Patricio (Juan Pablo Koria) pretende ser un gran abogado y para eso piensa estudiar en el extranjero. Carola va ser su financista obviamente. Él no sabe lo que es el trabajo. Eso si es fanático de las chelas, las farras y el sexo. Como dice su madre, los hombres que son fanáticos de estos tres vicios son unos débiles (también dice que para las mujeres vale lo mismo, más ahora que con eso de la liberación femenina, las mujeres creen ser fuertes pero se han vuelto más débiles con la imitación que hacen de los hombres en sus actos y no son conscientes de aquello). Patricio es tan dependiente que hasta le pide a su madre que le consiga condones en los momentos previos a tener sexo con su enamorada. Patricio es de hacer preguntas inseguras cuando está en la cama con su flaca, por ejemplo le dice: ¿Me quieres? Y machaca con la pregunta, la única respuesta que obtiene por parte de ella es silencio absoluto. Dentro del cerebro de Patricio pasa la idea de que ella piensa en otro hombre cuando hacen sus acrobacias sexuales. Otra de las cosas que pasa por su cabeza es que un hombre no debe cocinar porque si no manifiesta inclinaciones maricas.

Bernarda (Mariana Vargas) estudia en la Universidad. Tiene una amiga que es más que una amiga. Carola no ve esto con buenos ojos y le dice a su hija que ella es como un libro abierto, pero que debería ser un misterio como todas las mujeres. Bernarda dice que ella es honesta y eso es lo que importa, la honestidad. Mostrarse al mundo como es uno y no ser una copia de los demás, mejor dicho hacer lo que todo el mundo hace. Cuando Carola entra en dilemas existenciales, ahí esta Bernarda para conversar con ella y hacerle ver desde un punto de vista distinto al suyo, la manera de enfocar o resolver problemas, sin hacerse tanta palta.

Andrés (Nicolás Fernández), es el pequeño de la familia. Su madre prefiere ver al “dios” televisor antes que jugar con él. Sus hermanos están más preocupados por sus asuntos que por el pequeñuelo. A Andrés sólo le queda jugar en el tejado de su enorme casa con su amigo imaginario “Spielberg”, con él conversa y la pasa bien. Su otra forma de diversión es llenar de preguntas a Wilson. ¿Qué querías ser cuando eras chico? … Panadero le responde Wilson. Cuando un vendedor de queso y papa le pregunta a Andrés qué quiere ser cuando sea grande. Andrés responde que quiere ser como Wilson.

Carola no es buena en los negocios y de nada le vale tener una lujosa casa y dos casas de campo. Cada día se envuelve en nuevas deudas. Hasta Wilson le pide que le pague los 6 meses de salario que le debe. Una familiar de Carola conversa con ella un día y le dice que los hijos cada día están peor. Ella le dice que si, pero que lo bueno es que un día se van a ir. Su familiar le dice que si eso ocurre ella se va quedar en la completa soledad, sin un hombre. Carola dice que no necesita de un hombre para ser feliz. Su familiar le hace un gesto como diciendo que “si necesita de un hombre” y un floro como el de que no se necesita de un hombre es falso para toda mujer. Además las mujeres que son líderes de familia se la pasan trabajando toda la vida y descuidan a sus esposos, por eso ellos se separan. Carola se corrige y dice que si llega a vieja piensa irse a su casa de campo y vivir con el Wilson. Su familiar se ríe y le dice que seguro Wilson es su “amor de toda la vida”.

Un día la vida de Carola puede cambiar cuando recibe la visita de su comadre, quien le hace un ofrecimiento fantástico. Ya depende de Carola tomar la mejor decisión, pero en qué consiste esa propuesta, esa es la pregunta.

Me invitaron de Cine El Centro a ver una película boliviana. Me llamo la atención que el tema del filme era la preponderancia de la autoridad femenina en la sociedad. Actualmente observamos como hay tantas mujeres de éxito empresarial con varios hijos pero con un detalle, una gran mayoría de ellas se encuentran o separadas o divorciadas o nunca se conoció al padre. Sin embargo pienso que tanto como la vida de un hombre debe ir de la mano con el de una mujer, igualmente ocurre con una mujer debe ir de la mano con un hombre. Si pensamos que una mujer debe luchar por demostrar que es superior a un hombre hablamos de algo absurdo. Aquí no se trata de competencias, cada uno es distinto. Tampoco se trata de que uno se complemente con el otro. De lo que se trata es que ambos sumen fuerzas con lo mejor de cada uno tanto en lo laboral como en lo familiar, de lo contrario los grandes perjudicados son los hijos. Como se observa en la película, las familias cada día están más partidas, cada quien baila por su lado con sus propios egoísmos y placeres. La reflexión final es que estamos haciendo nosotros hoy por nuestra familia, esa respuesta sólo la tenemos en nuestras acciones diarias.

La película me lleno los ojos, realmente una buena película con un excelente guión, actuaciones convincentes y una buena fotografía. Se recomienda su visión.