sábado, 30 de julio de 2011

Un Cuento Chino

(Dirigida por Sebastián Borensztein – Argentina 2011)

Una de los mejores películas del año 2011


Los que obran bien son los únicos que pueden aspirar en la vida a la felicidad.
Aristóteles


El dueño de la Ferretería “De Cesare” es Roberto (Ricardo Darín). Un tipo cincuentón, perfeccionista, medio amargado. Es de los que creen que la gente siempre le quiere sacar la vuelta, es que todos son unos garcas, por eso siempre cuenta el contenido de caja de clavos o tornillos que llegan a su establecimiento. Para Roberto, no solamente sus proveedores son una manga de vivos, varios de sus clientes hacen esfuerzos para clasificar como los pelotudos de la temporada 2010-2011.

Mari (Muriel Santa Ana) es la hermana de un vecino. Ha llegado recientemente a la ciudad y lo primero que ha hecho ha sido visitar a Roberto. Es que se conocieron un tiempo atrás y ella rápidamente percibió en él: la nobleza y el dolor, la sensibilidad y la valentía, lo gruñón y ermitaño. Le mando una carta declarando lo que sentía por él, que transpiraba sudor pensando en él, lo alucinaba en todas formas. Es raro encontrar un hombre bueno en estos tiempos de tanta maldad e hipocresía. Para la mala suerte de Mari, Roberto nunca le respondió, es más cuando ella le hace mención si recibió la carta, él manifiesta que no le llego nada.

Roberto es feliz, así viviendo solo, sus únicas complicaciones en su rutinaria vida son las referidas a los garcas y a los pelotudos. Un día se encuentra tomando una chelita con su sanguchito, en plena avenida cercana al aeropuerto, a él le gusta disfrutar mirando el cielo azul con esas aves llamadas aviones cruzar los aires. De pronto escucha un ruido, de un taxi lo acaban de lanzar a un chinito. El pobre viene hacia Roberto y habla en su idioma una serie de frases y gesticula bastante. Roberto le dice que no entiende nada pero si que vio a los bastardos del taxi que le robaron y le pegaron.

El chinito de nombre Jun (Huang Sheng Huang) sólo pide ayuda, está desesperado, muestra un tatuaje en su brazo izquierdo y menciona la palabra “tapo”, al menos eso oye Roberto (y yo también). Lo sube a su carro, no sabe como le va ayudar. Ya que la embajada china no se presta para darle alojamiento a Jun, Roberto decide que sea su compañero de casa. Pero Roberto está acostumbrado a su soledad, le resulta difícil la situación que atraviesa. Lo bueno es que Jun es callado, observador y muy colaborador en la ferretería, eso si tiene una mirada inmensamente triste.

Sobrevivir en este mundo implica convivir con las personas que nos resultan agradables como con las personas que no son como nos gustan. La tolerancia es básica en este punto. Roberto y Jun aprenderán acerca de la vida, y se unirán más cuando ambos descubran el secreto del dolor de ambos, es decir porque Roberto piensa “que la vida es un gran sin sentido, un absurdo” y porque Jun dibuja una vaca gigante en la pared del patio de la vivienda de Roberto. Sólo hay una forma de curar nuestras penas, enfrentándolas.

Nota importante: Quédense en la sala de cine hasta que aparecen los créditos finales, una sorpresa va aparecer en las pantallas.

miércoles, 27 de julio de 2011

Idealistas y Prácticos conviviendo en el mismo mundo

Nuestros Años Felices (The way we were)

(Dirigida por Sydney Pollack –USA 1973)

Hubbell: Mira, Katie, yo

Katie: “Mira” significa malas noticias.
Hubbell: Creo que lo nuestro no va funcionar, Katie.
Katie: ¿Por qué?
Hubbell: Simplemente creo que no va funcionar, eso es todo.
Katie: Fui demasiado fácil para ti.
Hubbell: ¿Fácil?
Katie: No me refiero sexualmente. Me refiero a fácil, como te resulta fácil todo a ti.
Hubbell: ¿De veras crees que eres fácil? ¿Comparada a qué? ¿La guerra de los cien años? Estás tan lista para pelear que no tienes tiempo para entender nada. Contraataque, política, causa. Me parece bien. Me parece muy bien, para ti. Sigue haciéndolo. Lo admiro.
Katie: Hasta cierto punto.
Hubbell: Así es. Hasta cierto punto.
Katie: Bueno, no expliques más. Entiendo. No concuerdo con tus amigos. Ese es el verdadero problema.
Hubbell: ¿Crees que estoy hablando de eso?Katie: ¡Sí! Nada de exigencias, sólo diversión. ¡Adelante, vete, vete! ¡Ve a divertirte con tus amigos! Querías terminar esto como un caballero y lo hiciste. ¡Vete! Ay, cielos. Ay, cielos. Ya estoy tranquila. Te puedes ir.



La película empieza mostrándonos al joven Hubbell (Robert Redford) haciendo deporte en el campus de la universidad donde estudia. También vemos a Katie (Barbra Streisand) haciendo campaña política acerca de lo que viene aconteciendo en Europa con España específicamente. Se escucha en estas escenas iniciales la embriagante voz de Barbra Streisand cantando la canción que hace el título de la película, la canción habla de los recuerdos que se tienen de los años felices que son como pinturas derramadas de sonrisas compartidas que dejamos atrás.

Katie es una mujer idealista que pretende cambiar el mundo haciendo reflexionar a sus compañeros de estudios acerca de la paz mundial. Ella da discursos donde dice: Hay que tenerle miedo a una sola cosa. ¡Ténganle miedo a cualquiera en cualquier lugar que no apoye la paz mundial en este momento! La aplauden, sin embargo, al rato quienes tienen ideas opuestas a la suya se burlan de ella a sus espaldas.




Hubbell es un tipo práctico, vive para el deporte, va siempre a fiestas con sus amigos y disfruta con su bella enamorada. Sus amigos siempre se burlan de gente como Katie, a ninguno le interesa la paz mundial, menos la política. Sin embargo, hay algo que llama la atención, Hubbell asiste a los discursos de Katie y siempre reflexiona en lo que ella habla.


Un día Hubbell le invita a Katie una cerveza. Conversan, a pesar de sus tantas diferencias, se caen bien. Otro día hay una fiesta y Hubbell va con su enamorada. Katie esta de repartidora de tragos, igual se las arregla para bailar con un amigo una pieza movida. La noche avanza, y en una pieza romántica (de esas que se bailan juntos y despacio), Hubbell saca a bailar a Katie. Se miran, se miran, se miran, se miran.

No se vuelven a ver en mucho tiempo, cuando lo hacen conversan y conversan. Ella le habla de los cuentos que él escribía en la universidad. Él le habla de su manía de querer cambiar el mundo. Ella lo admira. Él la admira. Hay un detalle, son distintos. Eso no importa inicialmente, porque se ha generado una pasión entre ambos y sólo piensan en unir sus cuerpos y amarse día y noche. Todo es felicidad hasta el día que ella comienza a asistir a las reuniones de él, una idealista entre tantos prácticos que hablan temas triviales la agotan en ese espacio. Katie sólo quiere estar con Hubbell, no con sus amigos. Hubbell llega un momento en que decide terminar la relación. Katie cree que se puede hacer algo todavía, no quiere perder la amistad de Hubbell. Lo que viene a continuación en la película es para reflexionar.

Me gusta el cine de Barbra Streisand, además de ser una mujer encantadora, siempre nos hace reflexionar acerca de las relaciones entre en un hombre y una mujer. El cine que ella interpreta más que buscar distraer a la gente, lo que busca es hacernos pensar inclusive llorar o sufrir, que la vida no necesariamente son finales felices. Una película como “The way we were” no creo que se haría en la actualidad, muy difícil.

Africa mia (Out of Africa)
(Dirigida por Sydney Pollack – USA 1985)



No somos dueños de nada. Estamos de paso.


Karen (Meryl Streep) es una mujer idealista que tiene algo fascinante, al menos a mi me fascina, le gusta relatar cuentos pero hay una premisa inicial. Primero el interlocutor o interlocutora debe darle el inicio del cuento. Por ejemplo si yo le digo: La china me dio un beso tal que sentí como mi cuerpo se convertía en un mar de placer. Karen a continuación diría: La china le dio un beso tal que sintió como su cuerpo se convirtió en un mar de placer. Eran las 03 y 30 de la tarde y ese momento él nunca lo olvidaría. La calle Capón, el olor a hembra turgente, los colores rojos, la a, la b y la c.

Karen seguiría contando, en base a mi primera frase, todo un cuento por horas y horas, yo la escucharía y escucharía. Esa es la razón por la que tanto Denys (Robert Redford) como yo nos fascina esa mujer. Sólo que hay una diferencia. Yo soy el escritor de estas líneas y él es el personaje de la película. Nos hemos fusionado por un rato. Ahora volviendo a la película.

Denys es un hombre idealista, con mucha seguridad en si mismo y partidario de la vida simple y la libertad. Si quiere decir algo, lo dice. Si quiere hacer el amor, lo hace. Si quiere amar, ama.

En África, el destino hace que se crucen la vida de estos dos seres y empieza toda una historia de amor.

El hombre que sería rey (The man who would be king)
(Dirigida por John Huston -1975)


Una película memorable, conmovedora totalmente, la mejor que he visto del Director John Huston. Las actuaciones de Sean Connery y Michael Caine son soberbias e inolvidables.



Peachy Carnehan (Michael Caine) y Daniel Dravot (Sean Connery) son dos ingleses “prácticos con pretensiones idealistas” que han viajado por toda la India, han conocido sus ciudades, junglas y prisiones. Piensan que el país les ha quedado muy chico, así que ahora van a ir en búsqueda de un lugar con menos gente y más porvenir. Ellos no son cualquiera, van a ser reyes (así lo afirman). El país elegido es Kafiristán, un territorio ubicado en Asia Central caracterizado por su difícil geografía, a la cual cuenta la leyenda el Gran Alejandro Magno en el año 328 a.c. fue el único capaz de conquistar dicho país. En ese país tiene 32 ídolos, reyes. Daniel quiere ser el 33 y que Peachy sea el 34. Sólo le cuentan sus pretensiones a un Sr. Kipling (Christopher Plumier), este señor piensa que ellos son un par de locos. Ellos le dicen que están totalmente cuerdos, es más para demostrarlo ellos han escrito un contrato por el cual Primero: Se comprometen a ser reyes de Kafiristán. Segundo: En el camino a realizar su propósito, se comprometen a no tomar alcohol ni mujer alguna para que no haya disputas entre ellos. Tres: Se comprometen a actuar con dignidad y discreción. Si uno de los dos está en dificultades el otro le ayudará. Firma de ambos. Luego firma el Sr. Kipling. Así se inicia el gran proyecto de Peachy y Daniel.

Una mujer marcada (Marked Women)
(Dirigida por Lloyd Bacon – USA 1937)



Dije una vez que si empezaba a ayudarse a si misma, yo sería el primero en ayudarla. Y eso sigue en pie. No importa que haga o adónde vaya, nos encontraremos de nuevo.


David Graham (Humphrey Bogart) es el joven fiscal de distrito en una ciudad donde predominan las salas de juegos y vicios. Las trampas a la orden del día, las mujeres que “alegran la vida” a los clientes, las mentiras que “están aquí y allá”. Hay un tipo que es el cabecilla de toda la lacra, se llama Johnny Vanning (Eduardo Ciannelli), nadie nunca ha podido encontrarle una prueba de lo sucio que es. Graham es un joven idealista y ambicioso, pretende poner a Vanning tras las rejas, la solución es encontrar algo concreto para echarle la cana.

Vanning averigua todo sobre la vida de Graham, descubre que es un tipo incorruptible, que no es de los “que se compran”. Para Vanning “Cualquier persona que no esta dispuesta a aceptar dinero, esta loca. Y los locos son peligrosos. Un tipo así puede convertirse en una amenaza y malograr nuestros planes”. El abogado de Vanning tiene una idea contra Graham pero no la comparte a su jefe.

Se produce el asesinato de un hombre y todo apunta a que Vanning esta detrás de esta historia. Un grupo de prostitutas que trabajan para Vanning pueden dar fe de que él es el que mando matarlo, sin embargo ellas están calladitas. Graham detecta, entre ellas, que Mary (Bette Davis) es la más lista, la que usa el cerebro ….. definitivamente le puede servir. Ella promete ayudarle pero luego lo traiciona. Graham decepcionado le dice: “Conozco a mucha gente en este trabajo. Hay algunos por los que siento lástima porque no pueden remediar su situación. No son tan inteligentes. Son los inadaptados del mundo. Pero usted no es así. Sabe lo que está bien y sabe lo que está mal. Es más inteligente, pero no hace nada por remediarlo. Cree que puede pasar por la vida siendo más lista que los demás. Por experiencia, aprendí que esa gente normalmente termina sufriendo por pasarse de lista. Y eso es exactamente lo que le va pasar a usted. Y no lamentaré nada, señorita, porque usted se lo ha buscado”.

Graham sigue su cruzada contra Vanning, un día Mary se le acerca desesperada en busca de ayuda. Mary está harta de tener miedo de Vanning o de cualquier otra persona, ha llegado el momento de hacer algo por ella y por la ciudad.

Juntar a Bogart y Davis en una misma película, y darles los papeles principales, es para sacarse el sombrero.

Nos habíamos amado tanto (C’eravamo tanto Amati)
(Dirigida por Ettore Scola – Italia 1974)

En la Segunda Guerra Mundial se hacen muy amigos Gianni (Vittorio Gassman), Antonio (Nino Manfredi) y Nicola (Stefano Satta Flores). Cada uno es tan distinto y eso se nota luego de terminada la guerra. Gianni es un tipo extremadamente práctico, ansioso por tener dinero sin importarle a quien hay que pisar, estudia derecho. Antonio es un práctico-idealista, el más equilibrado del grupo, con su oficio de camillero en el Hospital vive feliz y sin preocupaciones. Nicola es un tipo extremadamente idealista, estudia educación y se casa.

La vida para los tres va cambiar el día que Antonio conoce a Luciana (Stefania Sandrelli) en un pasillo del hospital, una mujer dueña de una belleza que parece sacada de un sueño. Se enamora como loco de ella, se vuelven novios. Aparece Gianni y se la quita, ahora él es el novio de Luciana. Gianni conoce una mujer fea pero con mucho dinero, se casa. Luciana se queda sola. Aparece Nicola y la encuentra a Luciana destrozada. Él carga con la cruz de que su esposa ya no lo quiere en su hogar. Nicola piensa que también le puede dar amor a Luciana. La muchacha enferma y se unen Antonio y Nicola para ayudarla en su recuperación, se enteran que los 3 amigos han amado en distintos momentos a Luciana. El paso de los años dará un nuevo giro a esta historia de 3 hombres, una mujer.

Lo mejor de la película es la exploración de las personalidades de cada personaje. Cada uno de sus temores, alegrías, sueños son bordados por el director Scola. La presencia de Luciana es importante por la implicancia que tiene en la vida de los 3 amigos, conocer y amar a esa mujer. Como siempre los italianos le ponen mucha pasión a su actuación y la película tiene un final realista.

Vivir para gozar (Holiday)
(Dirigida por George Cukor – USA 1938)

Johnny (Cary Grant) es un joven idealista que trabaja en el mundo de las finanzas. Conoce a una chica Julie (Doris Notan) que forma unos hoyitos cuando sonríe, además es dulce e inteligente. Para Johnny es la compañera perfecta. Johnny piensa que el amor es “yo te quiero, tú me quieres” y eso basta. No sabe nada del pasado ni el presente de ella, mucho menos a que se dedica su familia. Pero él ya está pensando en casarse con ella, la chica le ha aceptado. Sólo falta que Johnny conozca al padre de su amada Julie.

Va a buscarla a la dirección que le ha dado ella y descubre que es una mujer millonaria. Conoce a los hermanos de Julie: El alcohólico Ned (Lew Ayers) y la idealista Linda (Katharine Hepburn). Le choca un poco que ella no le haya dicho esto antes. Igual se acostumbra a la idea, animoso. Los hermanos de Julie piensan inicialmente que Johnny es un buscavidas, le hacen preguntas y descubren que es un buen tipo, con mucho futuro. Buscan convencer al padre para que acepte lo del matrimonio de Julie. El señor se averigua la vida de Johnny con los jefes de la empresa donde trabaja el joven. Todos dan buenas referencias, que es trabajador, responsable e inteligente. El señor acepta.

Se hace una fiesta en honor de los nuevos novios. Va toda la crema y nata de la sociedad. Todos rajan de Johnny, a sus espaldas. A excepción de Linda, que lo invita a ir al cuarto de juegos para conversar acerca de su idealismo. Johnny no se siente a gusto con eso de que ya le estén trazando como va ser su vida y que la mayor emoción del mundo es hacer dinero. Linda piensa que el dinero no da la felicidad, por algo ella nació en cuna de oro, por algo lo dice. Pronto Johnny empezara a ver con otros ojos a Linda. Sin embargo, él está comprometido con su hermana, menudo problema.

Red Social (The social Network)
(Dirigida por David Fincher - USA 2010)

Una de las mejores películas del año 2010. Es una película que muestra el dilema entre el idealismo y el practicismo que es el tema de este post. Una descripción de la sucesión de acciones que toma una persona a partir de un despecho amoroso. La película va rápido, acelera con todo, no te da respiro. Es como la vida actual, la gente quiere vivir rápido, tener plata rápido, placeres rápidos, todo tiene que ser rápido. Ojo con la actuación de Andrew Garfield, es realmente sobresaliente, apunten este nombre para el futuro. Él interpreta al cofundador de la Red Social.

Quiero terminar el Post con unas palabras de Dustin Hoffman, un actor que a los 72 años puede presumir de que ha llegado al equilibrio entre la practicidad y el idealismo (yo también aspiro a lo mismo). Le preguntan ¿qué es el éxito? y él responde lo siguiente:

¡El éxito! ¡Eso es tan relativo como el periódico de ayer! Mucho más ahora, que una película vive o muere, en su primer fin de semana en salas, ya no es como antes, que crecía de boca en boca y podía tardar un mes o más, pero levantaba. Ahora todo mundo quiere éxitos al instante. ¡Por eso hay tanta basura en el cine! ¡Tanta porquería que se hace no para hacer cine, sino para hacer dinero! Y yo no soy inocente, yo también he hecho cosas que no han sido tan buenas como parecían en papel, por un buen cheque. ¡Soy humano! (se ríe) El éxito puede ser algo que tarde o temprano vuelve a morderte en las posaderas. Me gusta más la idea de que soy un actor que trabaja a la edad que tiene, que aún me llegan proyectos y puedo elegir lo que a mí más me gusta, ahora que el dinero ya no es problema y que mi familia, mi mujer y mis hijos, están provistos.