domingo, 18 de marzo de 2012

El Cine de Manoel de Oliveira


“La vida significa actividad. Detenerse es morir”
Manoel de Oliveira

Hoy voy hablar de dos cintas (A.- La primera y B.- La penúltima) de Manoel de Oliveira, cineasta portugués con tantas ganas de hacer cine, que se va para los 104 años de edad y ya tiene una película más en camino. Es admirable realmente este señor que se destaca por lo cuidadoso para mostrar paisajes tan exquisitamente bellos en sus filmes. Y lo más importante, es un ejemplo de fuerza de voluntad para no decaer en el último tramo de nuestra existencia sino continuar con la misma fuerza y sueños de nuestra juventud. Al final depende de nosotros considerarnos unos veteranos en vida o unos jóvenes eternamente. Está en cada uno tomar la decisión que considere conveniente.

A.- Duero, río de trabajo duro (Douro, faina fluvial)
(Portugal 1931)

Los días en torno al río Duero son de mucho esfuerzo. Hombres y mujeres saben que el pescado es el gran medio para su subsistencia. Hay que trabajar duro para llevar comida a la casa. Por las mañanas, los pescados son llevados al Puerto donde son ordenados, clasificados y enviados para su venta. Las mujeres destacan en el Puerto por la manera como cargan canastas con distintas mercadería en sus cabezas.

El día avanza, el trabajador porteño se alimenta y departe momentos con sus amistades. Finaliza el día, otra vez se debe salir a la mar, en la madrugada le espera un nuevo día para la pesca.

En su primera película (por cierto muda), De Oliveira ensalza al trabajador del puerto.

B.- El extraño caso de Angélica (O estranho caso de Angelica)
(Portugal 2010)

Isaac (Ricardo Trepa) es de aquellas personas que en vez de dormir, disfruta con seguir trabajando. Su profesión: fotógrafo. Su pasión: Captar la belleza de lo clásico, de los paisajes que a otros colegas no les interesa pero que a él si le gusta retratar.  Es en una de aquellas madrugadas de radio, fotos secándose en cordeles y libros con poemas que a Isaac le comunican un trabajo inesperado: Tomar unas placas de la joven Angélica (Pilar López de Ayala), joven muchacha de una familia muy importante de Oporto, la cual acaba de fallecer.

En sí, el trabajo es fácil, sólo tomar unas fotos desde distintos ángulos y capturar la belleza de la muerta (esa es la indicación de la madre de Angélica). Isaac contempla la belleza calmada de la muerta, es más parece que no estuviera muerta. Toma una foto desde una posición, luego una segunda desde otra posición, es en la tercera toma y desde un nuevo ángulo que al momento de hacer un click la bella Angélica le sonríe. Isaac se confunde, le da miedo, mira a los asistentes al velorio y todos parecen tranquilos como si no hubiera pasado nada. Toma 4 placas más y se va del lugar.

La noche siguiente parece que la vida hubiera creado un mecanismo para que Isaac y Angélica disfruten de un amor terrenal-angelical. Más temprano que tarde, todos en la ciudad comienzan a murmurar que Isaac ha perdido la cabeza y lo juzgan de loco. Ahora Isaac durante el día se hace muchas preguntas existenciales sin respuesta. ¿A dónde le conducirá este amor “mortal”?

En su penúltima película, De Oliveira ensalza el trabajo del campesino a través de las muchas tomas fotográficas que hace el personaje del fotógrafo. Por otro lado nos muestra una historia de amor que va más allá de la vida (o la muerte). De Oliveira nos deja como tarea reflexionar acerca de que en la vida puede haber tristezas, pesimismo pero hay también esperanza y optimismo.

viernes, 9 de marzo de 2012

Las Nieves del Kilimanjaro (The Snows of Kilimanjaro)

(Dirigido por  Henry King – USA 1952)


“Cuando huyes tienes más posibilidades de tropezar”

Escribir es un acto de amor. Pensamientos de este tipo debían pasar por la cabeza de Harry Street (Gregory Peck) en su hora cercana a la muerte. Su vida de escritor le había enseñado tanto acerca del amor, es más, por cada mujer que amó había escrito un libro. Por cierto, un éxito de ventas cada página de aquellas novelas que muchas mujeres devoraban sin cesar. Un pinchazo hecho por un arbusto en las exóticas tierras africanas es el motivo por el que Harry, echado en su cama con la herida infectada, haga un repaso de su vida. Su esposa Helen (Susan Hayward) lo escucha atentamente.

La historia de la vida de Harry tiene drama, tragedia, amor pero por sobre todo poesía. El primer recuerdo es de aquella chica que le dijo: “!Yo te quiero! Y tú ni siquiera sabes lo que es el amor”. Su segundo recuerdo: París y aquella mujer que sólo intentaba ser feliz, Cynthia Green (Ava Gardner). Ella que decía: “Yo no soy la dama de nadie, sólo me pertenezco a mi”. Harry va relatando su vida, se suceden uno y otro recuerdo, siempre presentes las mujeres, la bebida, la pereza, el orgullo, la vanidad y los prejuicios. De que le valía tener tanto éxito monetario si era infeliz, siempre viajando por el mundo y sólo, eso sí con un amor en cada puerto.
 
Harry siente que la muerte se acerca, un par de aves de rapiña lo observan desde unos árboles cercanos y una hiena merodea el lugar donde él se encuentra recostado. Morir de miedo es lo que lo aterra. Sin embargo todavía puede salvar su vida, quizá escribir sea la solución. Porque ser escritor es una lucha de verdad. Porque escribir es algo por lo que vale la pena vivir, es algo para lo cual se necesita valor y capacidad de lucha y esa lucha es la lucha contra uno mismo.

domingo, 4 de marzo de 2012

Entre Copas (Sideways)

Dirigida por Alexander Payne – USA 2004


¡Nunca te rindas, sigue adelante!

Miles (Paul Giamatti) es maestro de literatura en una Escuela Secundaria de California. Ha escrito un libro (que tiene mucho de autobiográfico) y lo ha enviado a una Editorial a ver si lo aceptan para publicarlo. Desde el divorcio con su mujer ha estado acudiendo al psiquiatra por un cuadro depresivo tremendo. Tiene un gran amigo, Jack (Thomas Haden Church), con el cual piensan pasar toda una semana visitando viñedos como una forma de despedida de soltero de este último (que se casa el sábado siguiente).

Mientras que Miles ve divertida la oportunidad de hacer cata de vinos (es un experto en este tema), Jack piensa de otra forma porque él toma estos días de soltería como una forma de hacer "cata de chicas" (en lo cual es un perito).  

Es en el transcurso de las visitas a los viñedos que Miles y Jack intercambian puntos de vista con Maya (Virginia Madsen) y Stephanie (Sandra Oh). Mientras la primera es una chica buena, la segunda es de aquellas chicas que le gusta lo sucio. Lógicamente Miles y Maya hacen buenas migas (pero sólo eso, nada más), en tanto que Jack y Stephanie no se dan abasto con el sudor entre ambos.

La vida no es color de rosa para los mentirosos como Jack, pronto todo su plan de diversión se viene abajo. Es el momento en que Miles asume su papel de amigo y persona coherente a cabalidad, en otras palabras, demuestra que no es ningún papanatas.

"Entre Copas" es una muy buena película donde destaca nítidamente la actuación de Paul Giamatti. Que actor tan expresivo, tan de hacer gestos y usar la mirada para comunicarnos todo lo que siente el personaje. Y es que a Miles lo sentimos como un amigo, un verdadero amigo, un tipo que va jugárselas por nosotros, que es sincero y nos va decir nuestras verdades en el rostro pero por nuestro bien. Tiene defectos como cualquiera, es un ser humano al fin y al cabo, pero más priman sus virtudes si se trata de darnos la mano cuando más lo necesitamos o de estar ahí sencillamente con nosotros. Miles nos acepta como somos. Lo que él necesita es también un amigo que le de palabras de aliento, no solamente uno que le diga haz esto o haz aquello. Ese amigo debe saber llegar a él, saber comunicar de forma precisa unas palabras motivadoras para que Miles levante la cabeza y luche, de eso se trata la vida, de luchar. Habrán muchas caídas, pero la idea debe ser siempre levantarse y seguir luchando.