lunes, 30 de septiembre de 2013

Antes del Anochecer (Before Midnight)

(Dirigida por Richard Linklater – USA 2013)


¿En una relación de pareja, el amor puede durar toda la vida?

Celine (Julie Delpy) tiene una propuesta de trabajo muy interesante, le comenta a su pareja Jesse (Ethan Hawke) que piensa aceptarla. A él no le parece conveniente.

A su vez Jesse tiene un hijo de una ex-pareja, quiere pasar mayor tiempo con él y no solo verlo en tiempos de vacaciones. Conversa de este tema con Celine expresándole que sería mejor mudarse a Chicago y vivir ahí los cinco (incluyendo las dos hijas que tienen en común). Celine manifiesta su disconformidad con esta iniciativa de Jesse.


¿Cuándo una pareja sale de vacaciones, luego se produce una ruptura?

Antes del amanecer” resultaba un filme romántico y poético. “Antes del Atardecer” presentaba una pareja construyéndose a sí mismos en medio de lo que significa ser adultos. “Antes del Anochecer” en cambio, nos muestra la madurez de un hombre y una mujer en todo su esplendor. El punto fuerte de la Película: Los diálogos duros, reales, sinceros, sin miedo, atrevidos. Me gusta este guión (escrito por Delpy, Hawke y Linklater) más que el de los dos anteriores filmes de la saga.

La madurez de Hawke y Delpy en vez de mermar esa química y magia que hay entre ellos, se acentúa. Se miran, tocan, besan, conversan, discuten en una impecable sincronía. Podrá sonar romántico pero parecen hechos el uno para el otro.


Acéptate como eres, eso es lo primero y lo posterior para aceptar también a otros tal como son.

Los hombres tardamos en madurar, eso se puede ver en el personaje de Jesse y su cuota infantil y romántica que se mantiene intacta. En cambio Celine se proyecta un tanto más realista y práctica. No significa esto que uno esté mal y el otro bien, hay un equilibrio importante. Y unas ganas, muy en el fondo, de tolerarse y sacar la relación adelante. En un momento hablan sobre lo mucho que se producen las separaciones hoy en día, más ellos parecen poner todo de su parte para que su relación, inclusive, pueda durar 56 años o más.


Celine: El problema de los hombres es que solo piensan en su pene.
Jesse: El problema de las mujeres es empeñarse en querer cambiar a los hombres.

La clave por la que Jesse y Celine se mantienen juntos es el diálogo. Todo lo resuelven conversando. Se formulan preguntas, buscan las mejores respuestas e inclusive se quedan sin absolver dudas cuando saben que esto puedo traer luego mayores problemas. Y es que hay momentos para hablar lo que corresponde y otros para callar como suele hacer Jesse. Ya lo decía Montaigne en aquella frase: “Un buen matrimonio sería el de una mujer ciega con un marido sordo”.


No hay que obsesionarse con el amor romántico.

Hacer concesiones implica confianza y una gran cuota de amistad. Y esta es la gran palabra con la que quiero finalizar este artículo. La mejor amiga, entre todas las que tiene Jesse, es Celine. Y ocurre lo mismo en forma inversa. La magia de una verdadera amistad es que en las buenas y en las malas están ahí, no se esconden, no huyen. Afrontan ese presente y futuro a sabiendas de aquel pasado que es base de la relación estrecha. Reconocen que hubo aciertos y fallas pero esa amistad continúa.



En vez de ser una sola persona, hay que ser dos.