domingo, 21 de noviembre de 2010

Una historia de amor cercana a la Navidad

Algo para recordar (An Affair to remember)
(Dirigida por Leo McCarey – USA 1957)


Si supiera que esta fuera la última vez que te vea salir por la puerta, te daría un abrazo, un beso y te llamaría de nuevo para darte más.

Nickie Ferrante (Cary Grant) es un tipo que tiene romances con mucha frecuencia. Va realizar un viaje de Europa a Estados Unidos para casarse con una millonaria, que por cierto es su reciente conquista, su viaje lo va realizar en el barco Constitution.

El trayecto hacia América recién empieza y Ferrante caminando un día por el corredor, observa a una mujer. Le indica que ella tiene su cigarrera en la mano. Ella le confiesa que la encontró tirada por ahí. Luego se asegura, haciéndole preguntas, de que él sea el verdadero dueño. Nickie le cuenta una historia de amor en francés que dice dentro de la cigarrera. Ella, que sabe francés, lo lee y le cree. Al rato ella se despide. Él se queda pensando y la sigue. Nickie le dice que quiere hablar con alguien y que ella le parece una persona honesta y que se puede confiar en ella. La mujer le dice que el capitán también tiene cara de honesto, mejor que converse con él. Nickie insiste y ella se pone a charlar. Le cuenta que se llama Terry McKay (Deborah Kerr) y que viaja sola, tiene un prometido que la quiere mucho allá en los Estados Unidos. Van a cenar y empiezan a conocerse.

Terry: Y cuando era pequeño ¿Qué le leía su nana a la hora de dormir?
Nickie: Déjeme ver.
Terry: ¿Las memorias de Casanova?
Nickie: Todas las noches. Y luego apagábamos la luz.
Terry: ¿”Apagábamos”? …. Debe haber tenido una niñez feliz.
Nickie: Ah, sí.
Terry: ¿Y las mujeres?
Nickie: Las mujeres.
Terry: Ha conocido a unas cuantas, ¿verdad?
Nickie: No lo sé.
Terry: Tal vez no sean “unas cuantas”. Y todas locamente enamoradas de Ud.
Nickie: Lo dudo.
Terry: No las ha respetado mucho que digamos.
Nickie: Al contrario.
Terry: Pero fue justo en sus juicios.
Nickie: Sí, he sido más que justo. Las idealizo. A toda mujer que conozco la coloco en lo alto. Claro que mientras más la conozco y durante más tiempo, van bajando del pedestal que las puse.
Terry: Es difícil mantenerlas ahí.
Nickie: Sí, ¿verdad?
Terry: El pedestal empieza a tambalearse … y se derrumba.

Al siguiente día se reúnen pero para ella es la que habla de si misma. Al finalizar la conversación, él la nota temerosa y le dice

Nickie: ¿Qué pasa? ¿Tiene miedo?
Terry: ¿De usted?
Nickie: Sí.
Terry: No.

Los días siguiente y a solicitud de ella, ya no almuerzan ni cenan juntos. Ella no quiere ser vista por los demás miembros del barco porque ambos son comprometidos. Él accede, sin embargo un día coinciden en la piscina y él le propone que en la parada de Villefranche se bajen para que le presente a su abuela. Ella no le cree pensando que él se va ir con una de sus tantas mujeres, él le dice que es verdad, ahí vive su abuela.

Terry: ¿Está seguro de que su abuela no es una broma?
Nickie: Quisiera que confiara en mí.

En efecto ahí vive la abuela de Nickie. Lo abraza, se emociona de verlo a Nickie. Le llama la atención la rubia que viene con él. Nickie la presenta como una amiga. A la hora de la cena, la abuela conversa en privado con Terry.

Abuela: No me importa confesarle que he estado preocupada por él. A veces tengo miedo.
Terry: ¿De qué?
Abuela: De que la vida le presente una cuenta a Nicolo algún día .. que le sea difícil pagar. Pero cuando la veo con él … me siento mejor.
Terry: ¿A mí? ¿De veras?
Abuela: Sí, a usted.
Terry: Quisiera poder compartir su confianza.
Abuela: La tendrá cuando la necesite. Ese es su carácter. Nicolo no tiene nada que una buena mujer no pueda enderezar.

Sólo son unas 4 horas las que pasan con la abuela. Cuando llega la noche y han vuelto al barco, las estrellas alumbran el cielo negro. Terry esta sola con lágrimas. Nickie se le acerca y le pregunta que le pasa. Ella le dice que la belleza le causa ese efecto y que quiere darle las gracias por el día más encantador y memorable de su vida. Coronan la conversación con el primer beso.
A partir de esa noche, ambos se extrañan demasiado todos los días. Ella insiste en que nadie del barco debe conocer del romance que han iniciado. Pero es peor ocultarlo porque hasta el fotógrafo del barco les ha tomado fotos y las vende en la cubierta de paseo, hasta ha hecho una exposición. Los dos se dan cuenta que fue una tontería ocultarlo. Es la última noche y la pasan bailando juntos. La última canción que toca la orquesta dicha noche es “Por qué perder las esperanzas de volverte a ver………”. La melodía hace que ambos detengan su baile. La tristeza los invade, ella se aleja, él la sigue. Ambos saben que al otro día cada uno tiene un compromiso distinto en New York.

Terry: ¿Qué hace a la vida tan difícil?
Nickie: ¿La gente?

Nickie le pregunta a Terry si sigue enamorada de su comprometido en New York. Ella le responde que ya no. Nickie le dice que nunca ha trabajado pero que el aprendió de más joven a pintar. También le cuenta que no le gusta la cerveza y que le gustan los niños. Terry también le dice que a ella le gustan los niños. Nickie dice que esta es la oportunidad propicia para pedirle matrimonio. Ella le dice que lo va pensar, el matrimonio es algo muy serio para una chica como ella, y le va responder al día siguiente.

La mañana siguiente, Nickie esta mirando el mar de Estados Unidos, se le acerca una agitada Terry y le dice que no pudo dormir hasta las 5 de la mañana. Él le responde que no durmió toda la noche. Nickie le dice que ha escrito en un papel lo que van hacer. Nickie empieza a leer la propuesta aceptando la pedida de matrimonio, no sin antes tienen 6 meses para que ambos resuelvan su vida y encontrarse en una cita el primero de julio a las 5 p.m. en el Empire State, piso 102, a sugerencia de Nickie. Terry le responde que es perfecto el lugar porque es lo más cercano al cielo que ambos van a tener. Sellan su pacto con un beso desesperado.

Al llegar a New York, ambos empiezan a resolver sus pendientes. El primero es terminar una con su comprometido y el otro con su comprometida. Luego Nickie empieza a ganarse la vida pintando. Por su parte Terry canta en Boston. Cuando llega el 1ero de Julio, Nickie llega temprano al piso 102 para esperar a su amada. Terry se baja de un taxi y corriendo cruza la pista, siendo atropellada. Nickie espera y espera, no sabe lo que ha pasado, llegada la medianoche y ya vacio el piso 102 decide irse del Empire State.

Mientras que Terry ha quedado paralítica, Nickie regresa a Europa pensando que ella no lo amaba. El final de la película que viene a continuación nos sorprende.
Película romántica recomendable de principio a fin, ojo con el apasionante diálogo final de la película. Ojo también con la canción “An Affair to remember” interpretada por Vic Damone.

martes, 28 de septiembre de 2010

Mix Frases y Diálogos para usar el Cerebro

Alguien allá arriba me quiere (Somebody up there likes me)
(Dirigida por Robert Wise – USA 1956)




Sólo tú puedes ayudarte.




El extraño amor de Martha Ivers (The strange love of Martha Ivers)
(Dirigida por Lewis Milestone – USA 1946)


¡Un hombre es un hombre y la justicia es la justicia!

No mires atrás, nena. Nunca mires hacia atrás. Ya sabes lo que le paso a la mujer de Lot.


Como ella sola (In this our life)
(Dirigida por John Huston – USA 1942)


Tu hermana es débil, pero tú eres fuerte. Los débiles siempre tienen a los fuertes para protegerlos. Pero los fuertes deben protegerse a sí mismos o se hunden.

Perdición (Double Indemnity)
(Dirigida por Billy Wilder – USA 1944)


Necesito un asistente y pensé en ti.
- ¿En mi? ¿Por qué yo?
Se me ocurrió la idea loca de que puedes ser eficaz.
- Claro que es loca, soy un vendedor.
Si. Ambulante……. Vendedor ambulante, pero vales más. Te mereces algo mejor.
- No tiene nada de malo ser vendedor.
Lo único que hacen es tocar el timbre y empezar con la labia. Mira Walter, te propongo un empleo que requiere inteligencia e integridad. Requiere más agallas que 50 vendedores juntos. Es el mejor trabajo en seguros.
- Pero es de oficina. No quiero estar atado a una mesa.
¿Atado? ¿No ves nada más que eso? Sólo ves una silla donde poner tu trasero de 09:00 a 05:00, ¿no?. Sólo un montón de papeles a tu alrededor, 5 lápices bien tajados y un bloc de papeles para hacer cálculos y para dibujar de vez en cuando. Quizá tú lo ves así, pero yo no lo veo así. Para mí, el Jefe de Reclamaciones es un cirujano, su escritorio es la mesa de operaciones, y esos lápices son bisturís o cinceles. Y esos papeles no sólo son formularios, estadísticas o reclamaciones. Tienen vida. Están llenos de drama, de esperanzas rotas y sueños desviados. Un Jefe de Reclamaciones es un doctor, un sabueso, un policía, un juez, un jurado y un confesor, todo a la vez.

Exodo (Exodus)
(Dirigida por Otto Preminger - USA 1960)


Un año es mucho tiempo en la vida de una mujer hermosa. ¿Ha encontrado a otro hombre?
- Nada serio aún.
¿Por qué no?
- Por varias razones. Una de ellas es que el trabajo de mi marido ocupaba toda su vida. Supongo que eso es bueno, o al menos casi todos los hombres así lo creen. Pero yo siento que un hombre que no tiene más que su trabajo, es un hombre a medias.
¿Y usted quiere un hombre entero?
- Exacto. La otra mitad de su vida debe ser una mujer. ¿Qué más, si no?


Sonrisas de una noche de Verano (Sommarnattens Leende)
(Dirigida por Ingmar Bergman – Suecia 1955)


Los jóvenes siempre se aman a sí mismos … al amor y a sí mismos … a su propio amor.

La leyenda de mi vida (The legend of Bagger Vance)
(Dirigida por Robert Redford – USA 2000)



A veces para aprender basta con recordar.




Tu vida en 65’
(Dirigida por María Ripoll – España 2006)


Por que te quiero en 65 palabras. Te quiero porque creo que entiendes como soy. Te quiero porque a ti te puedo contar lo que a nadie le puedo contar. Porque puedo sentir que mi vida a tu lado cobrara sentido y dejara de ser vacia. Te quiero porque me preguntaste cuantos años tenia cuando murió mi padre y eso nadie me lo había preguntado jamás. Te quiero tanto que me gustaria …
- ¿Qué te gustaria?
No se, no lo he podido escribir. Se me agotaron las palabras, 65 son muy pocas, ¿no?
- Si. Son muy pocas.


La Cena
(Dirigida por Ettore Scola – Italia 2001)


El pensamiento da sustancia al hombre.



Zona de Miedo (The Hurt Locker)
(Dirigida por Kathryn Bigelow – USA 2009)

No estoy listo para morir. 5 centimetros más y me desangraría. A quien le importa. Es decir, a mis padres si, pero no cuentan, viejo. ¿Quién más?. Ni siquiera tengo un hijo. Quiero un hijo. Quiero un pequeño Will.


Vitus un niño extraordinario
(Dirigida por Fredi M. Murer – Alemania 2006)



Si no te puedes decidir, tendrás que renunciar a cosas que te gustan.


El sueño eterno (The big sleep)
(Dirigida por Howard Hawks – USA 1946)


Aún sé hablar cuando es necesario.



Una noche en la Tierra (Night on Earth)
(Dirigida por Jim Jarmusch – USA 1991)


Hay gente que se pone a lloriquear por boludeces cuando hay gente que tiene problemas en serio.

10 la mujer perfecta
(Dirigida por Blake Edwards – USA 1979)


Es bueno ser feliz pero la vida no es sólo hacer el amor al son de “El Bolero de Ravel”.

No creo que soluciones tu problema … solucionando el mío.


Lifting de Corazón
(Dirigida por Eliseo Subiela – Argentina 2005)



Las mujeres nunca olvidan a los hombres que las han hecho reir.



Sueños de Fuga (The Shawshank Redemption)
(Dirigida por Frank Darabont – USA 1994)


No lo olvides … la esperanza es algo bueno. Quizás sea lo mejor. Y lo bueno nunca muere.

domingo, 26 de septiembre de 2010

Ghost

(Dirigida por Jerry Zucker - USA 1990)


Me gusta eso de que vayas siempre bien parapetada con tu cámara en el bolso, porque de esa manera, sé que eres de las que espera en cualquier rincón, en cualquier instante, te asalte la belleza ...

Ella te dice: Manos arriba

y tú: Haces click

(Bohemia)

Había una fiesta de mayores en la casa de mi tío y a mi me mandaron al 2do piso, apagaron las luces y me pusieron la película "Ghost". Era el año 1991. Por alguna razón no estaban mis primos y primas a la mano, estaba solo. La película me engancho de principio a fin. Es que la historia de Sam (Patrick Swayze) es la lucha de un hombre por dar a conocer la verdad, si bien la película es fantasiosa porque el personaje fallece apenas empieza el film, no debemos olvidar todo lo que es capaz de hacer por lo que piensa que es correcto. El mensaje coach de la historia es que no esperes a mañana, para hacer lo que puedes hacer hoy, ahora, en este instante. Si crees en algo, lucha por ello.

sábado, 4 de septiembre de 2010

Y estaba a punto de suicidarse cuando la conoció y entendió lo absurdo de su idea

La chica del Puente (La fille sur le pont)
(Dirigida por Patrice Leconte - Francia 1999)


Quiero para mí
palabras nuevas
Que no hayas pronunciado antes
cosas no dichas,
no escritas,
no declamadas.

No quiero versos ya regalados,
no quiero halagos manoseados,
no quiero letra impresa sin emoción,
no quiero tinta caduca,
no quiero sueños
para múltiples soñadores

No quiero nada de otro
nada que no sea mío,
que no me pertenezca.
No quiero nada que otros
hayan portado o exhibido,
no quiero nada de segunda mano,
no quiero un canje literario.

Estrena para mí,
ofréceme novedad,
aunque no haya nada nuevo bajo el sol...

Piensa algo para mí,
sólo mío .....

(Bohemia)


Adele (Vanessa Paradis) mira a la cámara sin mirarla, esta triste, sus labios carnosos se entreabren. Esta sentada en una silla, con las manos sobre una mesa. Unas voces la llenan de preguntas, pareciera que estuviera en un interrogatorio, pero no se observa inicialmente gente, sólo esas voces que le hacen preguntas y ella es tan sincera que las responde todas. Adele dice que cuando ella era más joven creía que la vida empezaba el día que haces el amor, y que antes no eras nada. Se le observa un tanto pesimista porque en una de sus tantas respuestas que da a la persona que le interroga, dice que ella es de las personas que empiezan mal algo y terminan peor, que es de las personas que nunca aciertan un número, para ella la mala suerte le viene de nacimiento. Dice que cuando una mujer sonrie y hay por ahí unos hombres solitarios y deprimidos, estos se equivocan y piensan que la mujer quiere algo con ellos. Adele es de las personas que piensan que las historias de amor empiezan al lado del mar.

Luego de esos 8 primeros minutos donde conocemos cómo es Adele y sus pensamientos principales, la vemos a ella al borde un puente. Se quiere lanzar al mar, si justo a aquel del que ella ha hablado que empiezan las historias de amor. Comienza a suavemente empujar sus pies y soltarse las manos del puente, un hombre la observa mientras se fuma su cigarrillo. Este hombre le dice a ella: Parece usted una chica a punto de hacer una estupidez. Yo creo que está desesperada. Ella lo mira con esos ojos tristes que impresionan a cualquiera. Ese hombre se llama Gabor (Daniel Auteuil) y su profesión es la de lanzador de cuchillos, empiezan a conversar.

Gabor: Sabe lo que pienso. Creo que algo se va desperdiciar y no lo aguanto.
Adele: ¿Qué se va a desperdiciar?
Gabor: Usted. No se tira una bombilla que aún da luz.
Adele: La bombilla se fundió hace tiempo.
Gabor: Usted me deprime.
Adele: Entonces .... ¡Váyase, yo no le he pedido nada! ¡Estoy en las últimas! ¿No lo entiende?
Gabor: ¿Cómo en las últimas? Mírese, apenas está empezando. Tiene una mala racha, nada más.
Adele: La tengo desde que nací. Llevo puesta la etiqueta "catástrofe". No se quita.
Gabor: ¿Y cree qué se quitará con agua? Es su primer intento, ¿verdad?
Adele: Si, no me paso la vida en los puentes.
Gabor: Yo sí.
Adele: ¿Por qué? ¿También quiere saltar?
Gabor: No. Yo contrato gente.
Adele: ¿Contrata .... a quién?
Gabor: Asistentes, mujeres que no tienen nada que perder. Así me gano la vida. Las encuentro aquí, o a veces en los tejados. Pero eso es en Primavera, en Invierno prefieren los puentes.
Adele: ¿Cómo yo?
Gabor: No como usted. Ellas tienen grietas por todas partes. Están de vuelta de todo.
Adele: ¿Y qué hace con ellas?
Gabor: Bueno .... A veces las pierdo, depende. Es cuestión de equilibrio.
Gabor saca una cuchilla inesperadamente y la lanza entre los dedos de Adele, ella se asusta, él continua hablando.
Gabor: Después de los 40 años, el lanzamiento de cuchillos es aleatorio. Por eso contrato en los puentes, me gusta ayudar. Si quiere realmente matarse, puedo contratarla y probar.
Adele: No, gracias, me las arreglaré sola.
Gabor: Dentro de una semana seguirá aquí mirándose la punta de los zapatos.
Adele: ¿Cree qué me va engañar con su charlatanería? ¿Con sus propuestas, sus pruebas y sus trampas? Claro una chica hecha una mierda agarrada a una barandilla, y cree tenerlo fácil. Que dándole la mano se la puede cepillar.
Gabor: ¡No diga eso! Jamás me acuesto con mis dianas.
Adele: Es su problema. Yo los cuentos de hadas no me los trago. Gracias.
Gabor: Vale, si quiere saltar, salte. ¿Y después qué habrá conseguido?
Adele: Ya lo veré.

Adele se lanza al mar. El cuerpo cae pesadamente. Gabor se molesta, se quita el saco, se lanza al agua. Ahi en esas aguas heladas, se encuentra ella con sus ojos cerrados y los brazos extendidos. Gabor la toma de la cintura y la lleva hacia la superficie.

Ya en el hospital, Adele dice que una vez ha fallado por su mala suerte. Gabor se altera nuevamente y le dice que la suerte hay que quererla, hay que mover el culo, la suerte hay que ir a buscarla. La toma de la mano y es a partir de aqui que el lanzador de cuchillos Gabor y su asistente Adele inician una historia donde van de sitio en sitio atrayendo la buena suerte, por no decir que trabajando y trabajando. Ella ahora es inmensamente feliz, sin embargo observamos que Gabor a pesar de ganar mucho dinero, no es feliz. Un día se separan porque Adele conoce un tipo que le interesa. Gabor se pone triste. Si bien la más feliz ha sido Adele, pareciera que tras ese orgullo que muestra Gabor, también ha sido feliz al lado de ella.

Gabor, el gran lanzador de cuchillos, se deprime porque pareciera que no pudiera vivir sin Adele. Toma una decisión. Va a un puente. Se va a lanzar. Aparece inesperadamente Adele y le dice
Adele: No podemos continuar
Gabor: ¿Continuar cómo?
Adele: Sin estar juntos
Se miran fijamente a los ojos. Se abrazan fuertemente. No se besan, sólo se abrazan. Suena la canción de Marianne Faithfull llamada "Who will take my dreams away".

No puedo dar a todos mis sueños
Tampoco la vida que vivo.
Tú y yo sabemos lo que significa la amistad,
Es todo lo que tengo para dar.

¿Quién asumirá tus sueños de distancia
Toma tu alma un día más.
Lo que nunca se puede perder se ha ido,
Es robada en un camino.

Por favor, no te quedes demasiado cerca de mí,
¿Puedes escuchar mi corazón?
Toma mi calor y mi magia
Cuando estemos separados.

Ahora nuestra misión se ha completado
Y nuestros amigos están aquí.
las cosas mal derribadas por la luz,
La vida sigue hasta el final.


Este film se los recomiendo harto, hay diálogos buenisimos para reflexionar acerca de la vida y de las relaciones entre un hombre y una mujer.

domingo, 29 de agosto de 2010

Cuatro películas para pensar del año 1945

En el año 1945 se hicieron varias películas buenas, entre toda aquella inspiración “Que el cielo la juzgue”, “Perversidad”, “La mujer del cuadro” y “Detour” resaltaron nítidamente.

Que el cielo la juzgue (Leave her to heaven)
(Dirigido por John M. Stahl – USA 1945)


De todas las debilidades humanas, los celos son lo peor.

Un hombre llamado Dick (Cornel Wilde) llega a un lugar donde sólo observamos un lago y pura vegetación. Ha regresado de algún lugar, dicen que es peor que el infierno, la gente a su alrededor lo reconoce y bajan la cabeza, no quieren ni mirarlo de frente. El único que le da la bienvenida y le da una lancha para que vaya a su casa es su abogado Glen Robie (Ray Collins).

Este abogado comienza a contarnos la historia de la vida de Dick. Ahí empezamos a ver como el afamado escritor Dick Harland conoció a la joven y bella, por no decir bellísima, Ellen Berent (Gene Tierney), dueña de unos ojos celestes y una mirada penetrante increíble, su cabello parece sacado de otro planeta, no parece humana por ser tan terriblemente bella. En un tren Ellen leía un libro de Dick que coincidencias de la vida estaba frente a ella, es de este modo que conversan, de arranque observamos que hay un deseo mutuo. Por esas cosas extrañas de la vida, pero a la vez tan reales porque pasan, ambos se dirigen al Rancho Jacinto propiedad del abogado Glen. Ella se dirige para pasar unos días con su mamá y su hermana Ruth (Jeanne Crain). Dick va a relajarse e inspirarse para un próximo libro. Cuando Robin hace las presentaciones de Ruth y Ellen a Dick. Estos dos últimos ya se conocieron en el tren, pero Ruth recién es la primera vez que lo ve y expresa un gesto de alegría.

Ellen hace de todo para concitar la atención de Dick. Lo logra rápidamente. Es más cuando no la ve, la busca por todos lados, quizá le ha pasado algo malo piensa y manifiesta a la mamá de la Sra. Gerente y al Sr. Robin. Pasado unos días, Ellen se las arregla para aparecerse a Dick cuando él se encuentra escribiendo junto a una laguna que se encuentra en el rancho, además de carita bonita, Ellen tiene un cuerpazo. Es más en ese momento ella le confiesa a Dick que ya termino su noviazgo y que esta solita, lo mira de una forma que Dick termina embobecido. Horas más tarde llega al rancho el ex novio Russell Quinton (Vincent Price) y ella comparte la noticia con todo el rancho que se va casar con Dick. Lo peor de todo es que ni Dick estaba enterado que se encontraba de novio con ella, a lo más era un romance de días, lo agarra frío la noticia pero luego ella lo calienta de tal forma que ya piensa en el próximo matrimonio. Russell totalmente abatido con la noticia le dice a Ellen: “No soy un hombre que ama a menudo. Soy un hombre que ama una vez”.

Para Dick, Ellen es una mujer totalmente impredecible y eso le gusta inicialmente. Sin embargo, ni bien ha empezado el matrimonio y la convivencia, ella no quiere sirvientas, camareras ni nadie que estorbe esa unión de él y ella. Ellen dice: “No permitiré que nadie además de mi, haga algo por ti”. Dick bromeando piensa que ella quiere ser su esclava personal. No sabe todo lo que va ocurrir luego. Ellen es una mujer audaz, capaz de todo, de mentir, sobornar, y hasta de matar por tener a Dick sólo para ella. La última hora de la película es realmente sensacional. Por qué no hacen películas así ahora en Hollywood.

Perversidad (Scarlet Street)
(Dirigido por Fritz Lang – USA 1945)


¿Cuánto tiempo te lleva pintar un cuadro?
A veces un día. A veces un año. No se puede decir, un cuadro va brotando.
¿Es que un cuadro puede brotar?
El sentimiento si. Eso es lo importante, el sentimiento. Y yo por ejemplo, bueno, a mi nadie me enseño a dibujar. Trazo una línea alrededor de lo que siento al ver las cosas.
Si entiendo.
Es como …. enamorarse, supongo. Ya sabes. Conoces a alguien que se va haciendo importante hasta que no puedes pasar sin él. Yo creo que el arte es así. Cada cuadro puede ser una historia de amor.

El veterano contador Christopher Cross (Edward G. Robinson) recibe en una reunión, un reloj de oro con 17 rubíes por sus 25 años de trabajo. Su jefe lo llama viejo y leal amigo. Al despedirse, tanto Christopher como sus amigos de trabajo ven como el jefe se va con una joven rubia, que no es su esposa, a “pasarla bien”. Horas más tarde, el viejo Christopher conversa con un amigo y le comenta: ¿Cómo será que te quiera una preciosidad como esa?. Esa misma noche Christopher conoce a Katherine March (Joan Bennett) en una situación confusa, ella esta siendo golpeada y hasta pateada por un hombre. Christopher va con su paraguas a defender a la mujer. Él hombre huye, ellos dos están por tener una larga charla llena de mentiras por parte de ambos. Ella dice ser actriz cuando en realidad es prostituta y quien le pegaba era su caficho y amante Johnny (Dan Duryea) por sólo haber conseguido 15 dólares esa noche. Christopher dice ser pintor cuando esa es sólo su gran pasión y afición, pero el tiempo lo dedica a ser contador en una gran empresa, hay otro detalle él es un hombre casado.

A partir de esa noche Christopher cree que la esta enamorando y a la vez enamorándose de Katherine. Pero las cosas no son así, Jhonny se ha enterado de la existencia de Christopher y la convence a Katherine que le saque el mayor dinero posible y que además le ponga un departamento. Christopher esta haciendo realidad sus sueños locos de estar con una preciosidad a costa de robar en su empresa y robarle a su esposa.

Christopher no es feliz con su esposa, ella le hace lavar los platos, preparar la comida, le para regañando por hacer pinturas que según ella son horribles. Christopher esta harto de ella.

Por su parte Katherine es constantemente maltratada, cacheteada, humillada por Johnny pero eso a ella le gusta, le fascina Johnny y eso lo aprovecha él para sacarle plata a ella a través del viejo Christopher.

Un día a Christopher se le ocurre que se puede casar con Katherine. Pero él esta casado, sin embargo algo puede pasar, como él mismo dice. La película cobra un ritmo impresionante, Christopher cada vez es más ingenuo, Katherine cada vez más embustera y Johnny cada vez más basura. El final de la película realmente es uno de los más inesperados del cine, quedara grabado en las retinas para siempre.

La mujer del cuadro (The woman in the window)
(Dirigido por Fritz Lang – USA 1945)


A nuestra edad no debemos embarcarnos en aventuras que no podríamos soportar. En la fiscalía del distrito vemos lo que les pasa a ciertos hombres maduros que actúan como chicos. Y no bromeo al decir que en el momento menos pensado pueden surgir verdaderas tragedias de cualquier descuido, de cualquier minucia. Un impulso casual, una aventurilla, una copa de más. Los problemas empiezan por tonterías. Y a menudo por una tendencia latente.

El profesor Richard Wanley (Edward G. Robinson) enseña aspectos psicológicos del homicidio en el Golham College. Por unos días, su esposa e hijos salen de la ciudad. Richard camina por la ciudad luego de despedir a su esposa. De pronto observa un cuadro de una mujer que para su consideración es hermosísima. Dos amigos suyos lo ven en la calle así mirando el cuadro embrutecidamente y se ríen. Le dicen que ellos vieron primero el cuadro. Richard se pregunta quien será esa mujer. Por la noche vuelve en solitario a admirar la pintura y aparece la mujer (Joan Bennett) en persona. Parece una extraña coincidencia. Pareciera que surgiera una química en la conversación, al cabo de un par de horas están en el departamento de ella. Toman un par de copas, Richard nunca ha sido de aventuras pero ahora pareciera estar metido en una. Lo esta disfrutando hasta que la puerta se abre súbitamente y entra un hombre y los encuentra a los dos juntos. A ella le pega, a él lo comienza a tomar del cuello y proceder a querer asfixiarlo. La mujer le da una tijera puntiaguda al casi asfixiado Richard, él la clava en la espalda de dicho hombre una y otra vez. El hombre ha muerto, Richard se ha convertido en asesino, la mujer del cuadro en su cómplice. Richard que es experto en temas de homicidios traza un plan para que no se descubra la verdad, la idea es que no hayan testigos sin embargo hay un ex policía (Dan Duryea) que lograra descubrirla y empezara a chantajearlos. Richard piensa que se tiene que dar un nuevo homicidio, el del ex policía. Un problema le ha llevado a otro problema y así sucesivamente, logra salir bien de todo esto o como dicen lo que empieza mal, termina mal.

Otra vez Fritz Lang juntando a los 3 actores de Perversidad, o sea Robinson, Bennett y Duryea, creando una historia que cobra intensidad minuto a minuto.

Detour
(Dirigido por Edgar Ulmer – USA 1945)

Mi madre me enseño a no hablar con desconocidos.


Un hombre camina por la carretera en la oscuridad de la noche. Se llama Al Roberts (Tom Neal). En un rato más lo vemos en un café, con el rostro sudado, sin querer conversar con nadie, con la mirada triste, de pronto escucha en la rockola la canción “No puedo creer que estés enamorado de mi”. Ahí empieza la historia de Al, de pronto lo vemos tocando el piano, elegantemente vestido. Una rubia llamada Sue (Claudia Drake) canta la canción y lo acaricia, mientras la gente baila al compás de la melodía.

Al suele tocar a Chopin cuando el antro donde trabaja está vacío. Sue lo observa y lo admira. Salen a caminar y ella le cuenta que piensa ir a probar suerte a Hollywood, justo un rato antes él le dice porque no se casan. Ella le dice que primero “tienen que prosperar”. Para Al que ella se vaya a la meca del cine es lo más estúpido que ha oído en su vida y que ella esta tirando por la borda los planes de ambos. Ella dice quererlo, él ya no esta convencido.

Sue se marcha a Los Angeles. Al comienza a deprimirse. La solución que se le ocurre es irse también a Los Angeles, pero para lograr dicho propósito debe tirar dedo en la carretera. No tiene suficiente dinero para lograr su cometido de reunirse con Sue y casarse. Empieza entonces a tirar dedo y conoce todo tipo de gente, es conciente que es peligroso eso de estar de acompañante de un conductor desconocido. Una mañana le para un carro conducido por un hombre que acaba de ser agredido por una mujer. El chofer le habla sobre mujeres, sobre su trabajo y hasta de sus traumas de niñez. Al se limita a escucharlo y dar retroalimentación cada cierto tiempo. Se detienen a comer. Luego cambian de roles y Al es el conductor, pasan unas horas y lo ve al dueño del carro dormido. Como esta lloviendo, detiene el carro, y cuando va a subir la capota descubre que el dueño del carro se encuentra muerto. Lo primero que se le ocurre es tomar su identidad, su ropa, su billetera, todo incluido el carro. Sigue su camino hacia Los Angeles. Pasan como dos días cuando encuentra a una mujer que esta tirando dedo en el camino, se le ocurre subirla al carro. La mujer dice llamarse Vera (Ann Savage) y es el inicio, por no decir la continuación, de las pesadillas de Al. Esta mujer resulta ser la que lo había agredido al fallecido dueño de ese auto. Y ahora ¿qué va pasar con Al?. Vera empieza a decirle todo lo que va hacer de ahora en adelante. Se convierte en su jefa, se averigua la vida del muerto y descubre que tiene dinero, pone en marcha ideas para quedarse con el dinero del finado. Al ya esta en Hollywood pero es prácticamente el rehén de ella. No sabe como escapar y cuando lo intenta hacer, una nueva desgracia ocurre en su vida.

Nuevamente el suspenso se apodera de un clásico de los film noir.

miércoles, 2 de junio de 2010

Los Amantes (Two Lovers)

(Dirigido por James Gray – USA 2008)
El amor es una enfermedad del hígado tan contagiosa como el suicidio, que es una de sus complicaciones mortales. Sin embargo, ambas han sido convenientemente dignificadas, elevadas a una categoría sentimental, acaso por la imposibilidad de la ciencia para elaborar una terapéutica apropiada. (Gabo)

Leonard (Joaquin Phoenix) ha intentado suicidarse por enésima vez. Sus padres están desesperados por el estado del muchacho, desde que su novia lo abandono, él nunca pudo superar esta decepción. Los padres arman un plan, presentarle a la hija de unos amigos, la chica en cuestión se llama Sandra (Vinessa Shaw), es una mujer atractiva de cabello oscuro, cuerpo firme y una juventud que se ve en los ojos. Invitan a la familia de Sandra a una cena en la casa de ellos, asisten todos los miembros de la familia. Sandra lo mira a Leonard con agrado, pareciera un flechazo de esos que lanza cupido de vez en cuando, sin embargo al rato nos enteramos que ella ya lo había observado unos días antes sin que él supiera. Leonard la mira, no con deseo, si no más bien con intriga, como queriendo descubrir que otras cosas traerá esta chica consigo en su interior. Miente cuando ella le hace preguntas, creyendo así mostrarse como un tipo interesante a pesar de sus rollos que sobresalen del polo que lleva puesto.

Por esas cosas de la vida, Leonard conoce al día siguiente a una vecina de su edificio, Michelle (Gwyneth Paltrow) es una rubia de cuerpo delgado y frágil, de carácter relajado y paso seguro y extrovertido. De inmediato se percibe que hay una tensión sexual de él hacia ella, inclusive nervios. Leonard y Michelle se hacen confidentes, ella le cuenta que tiene un enamorado por el que sufre ya que este es casado y tiene un hijo. Leonard se queda atontado ante lo que ella le cuenta, pareciera que el corazón de él estuviera tomando rumbos fuera de lo común, de esos que las mujeres con calle perciben en el acto. Michelle decide contarle todas sus aventuras con el casado, además de presentárselo para que le de una opinión sobre el susodicho, también le hace constantes llamadas a su celular que terminan confundiendo más al apenado Leonard.

Paralelamente cuando Michelle tiene sus citas con su enamorado, Leonard se va de plan con Sandra e inclusive hacen el amor con dulzura en la cama de él. Pareciera que Leonard fuera novio de Sandra y amigo de Michelle, sin embargo el día que esta última le comunica que ha terminado con su enamorado, Leonard se lanza con todo hacia Michelle y le comunica que esta enamorado de ella, que él si sabe lo que es el amor. Michelle le dice que eso que él siente no es amor, él esta totalmente seguro que si, la pone contra la pared y empieza a besarla, pega su cuerpo al de ella, junta sus labios a los de ella para luego hacerle el amor en un torrente de pasión contenida. A Michelle le encanta este arrebato de Leonard y le llama loco. Leonard le dice que los doctores que lo medican le han dicho lo mismo y se rie. Planean fugarse de esa ciudad e irse a otra para ser felices por siempre.

Sin embargo Leonard se ha olvidado dos cosas, la primera que Sandra esta loca de amor por él y la segunda que Michelle también es tan loca como él e impredecible y hasta cobarde. La pregunta es que ocurrirá el día que él crea haber empezado su camino a la felicidad.

La película es como ver el cielo de Lima en esta época, gris. Con una música que cierra la película inolvidable (Sola perduta abbandonata interpretada por Christopher Spelman). La actuación de Phoenix es sobresaliente, su entusiasmo o su amargura o su tristeza o sus gestos de mentiras, todo lo actúa con mucha veracidad. Es inevitable botar unas lágrimas al final de la cinta para aquellos que creemos y persistimos que el amor es bello con todas sus rarezas y excentricidades y nos espera si no es aquí, es mañana, y si nos llega y luego abandona, lloraremos pero en la fecha posterior encontraremos otro.

jueves, 1 de abril de 2010

Kirikú: El pequeño coach africano

Soy Kirikú, él que sabe lo que quiere

Kirikú es un pequeño niño de una tribu africana. A pesar de su minúscula estatura es capaz de ser agricultor, alfarero, intelectual, detective, comerciante, médico, velocista pero por sobre todo es valiente. Kirikú es un niño capaz de resolver los distintos problemas que se presentan en su aldea. Algunas veces los pueblerinos menosprecian sus ideas porque lo consideran muy pequeño, sin embargo, pronto se dan cuenta que el niño les indica el camino correcto y hasta le agradecen.

Los miembros de la tribu temen a la hechicera Karaba porque ella en el pasado se llevó a todos los guerreros y todas sus riquezas, dejándolos a merced de los peligros de la jungla.

Kirikú tiene ante si el gran reto de descubrir porque Karaba es tan mala. Logra descubrirlo a través de su sabio abuelo, quien le dice que ella sufre mucho y por eso quiere hacer daño a todo el mundo. Unos hombres en el pasado, le habían clavado en su espalda una espina envenenada por la maldad. La misión de Kirikú ahora es arrancar la espina que tiene Karaba. El más grande reto de toda la vida de Kirikú. El final de la saga de Kirikú es impresionante.

El director Michel Ocelot nos ofrece dos obras maestras del cine llamadas “Kirikú y las bestias salvajes” y “Kirikú y la hechicera”. Ocelot nos ofrece unos dibujos animados capaces de hacernos reflexionar acerca de las posibilidades de lograr el cambio a través de la reflexión, de sacar lo mejor de los demás, de vencer los miedos. Recomendables desde el principio hasta el recordado final.

Conversaciones para recordar:

Viejo resistente al cambio: Nunca se ha hecho esto
Kirikú: Es hora de hacerlo

Viejo resistente al cambio: No tenemos más mujeres valientes. ¿Qué será de nosotros? Es terrible ¿Quién va lavar la ropa? ¿Quién va cocinar? ¿Quién cultivará los campos? ¿Quién recogerá los frutos de la tierra?
Kirikú: Tú …….. puedes hacerlo …….. pero no puedes ser madre.

Niño resistente al cambio: Que tonto es Kirikú
Kirikú: Yo no pienso ser como ustedes. Yo voy a escoger mi camino.

Kirikú: Hay que disfrazarnos de fetiches.
Niño resistente al cambio: Estás loco, nos descubrirían de inmediato.
Kirikú: Intentémoslo. Estoy listo para ir.
Niño resistente al cambio: No. ¿No tienes miedo?
Kirikú: Si, pero no es excusa.

Kirikú: Madre, sabes por qué la hechicera Karaba es mala?
Madre de Kirikú: No lo se, ella no es la única.
Kirikú: Es verdad, a algunos de los niños que he salvado no son buenos conmigo.
Madre de Kirikú: Tienes razón. Siempre hay gente que nos desea el mal, aunque no se lo hayamos hecho. Hay que saberlo, como que el agua moja y el fuego quema.
Kirikú: Bien, hay que estar prevenidos.

Abuelo sabio: Hay que saber perdonar.

Mammoth

Dirigida por Lukas Moodysson Suecia 2009 Vivimos tiempos de Pandemia y si bien esta no es una película sobre un fenómeno así, las pregunt...