lunes, 28 de mayo de 2012

El dolor fantasma (Phantomschmerz)

(Dirigido por Mathias Emcke – Alemania 2009)


Marc: El pavo real tiene las más bonitas plumas, es la envidia de todos los demás pájaros. Y lo sabe, por eso despliega sus plumas con arrogancia. El problema es que también tiene las más feas patas. Dicen que cuando se las ven, sus plumas se esconden y se vuelve sumiso y humilde.
Sarah: Así la vida es justa y todo está balanceado.
Marc: Exacto

Marc Sumner (Til Schweiger) es un tipo cuarentón con un gran talento: es un excelente narrador de historias de animales. Él se sabe que es bueno por eso cuando quiere ligar con una chica, lo que le pasa a los cangrejos en el mar canadiense puede servirle mucho. También si quiere que los amigos de sus trabajos temporales la pasen bien en algún break les cuenta de las tortugas mordedoras de la India. Se puede añadir que puede alegrarle la mañana a su hija Sarah (Luna Schweiger) relatando la historia del pavo real.

La pregunta es: ¿Quién es Marc Sumner? Un narrador de cuentos o un hombre que vive entre sueños y no pisa tierra. La historia de Marc empieza con el abandono de su padre de la casa familiar cuando él era pequeño, este hecho marcó su vida para siempre. Marc ya adulto repitió la historia de su padre y se separó de la madre de su hija. Es un hombre inmaduro que cambia de empleos como cambia de mujeres, que le fascina bicicletear en solitario, es un amante de la soledad. Pero que también tiene otro trauma, cuando era treintón presentó a una editorial el bosquejo de un libro que había escrito y no se lo aprobaron, desde ese momento pensó que no tenía talento para escribir y nunca más lo volvió a hacer. A pesar de llevar una vida inestable, mire por donde se mire, el arte de transmitir historias parece ser algo valioso para sobrellevar sus traumas del pasado, que lo atormentan siempre. Sin embargo, Marc sigue siendo un niño metido en un cuerpo de adulto.

Un día que Marc ha encontrado empleo de vendedor de bicicletas, observa a una chica muy guapa con intenciones de compra. Se acerca y de inmediato empieza con una historia. Como es lógico, ella queda fascinada con todo ese “floreo verbal”. No pasa mucho tiempo (horas) para que Nika (Jana Pallaske) sea una más en su amplia colección. Pero aquí ocurre algo, en la madrugada (luego de una sesión de amor) ella se levanta de la cama, se acerca a la sala y observa que Marc lee en absoluto silencio un libro, examina todos los recuerdos que están desparramados en cuadros, fotos, estantes. Nika de pronto encuentra un cuaderno de viajes escrito por Marc. Al leerlo ella pasa horas y horas, queda maravillada con el gran escritor que es este hombre-niño, pero él no quiere saber nada con esa palabra “escribir”. Por más que ella le dice que tiene un amigo editor, él no le hace caso.

Nika se interesa en el talento de Marc y este a su vez por primera vez piensa que ella puede ser una mujer para ver una y otra vez (dejar de ir de vacilón en vacilón, como es su costumbre). Parece haber surgido una esperanza para que la vida de Marc se estabilice, Nika es una mujer que lo está aprendiendo a querer. Lo malo es que la tragedia surge cuando uno menos se lo imagina, Marc viajando una noche en su motocicleta es arrollado por un auto. Su pierna izquierda queda mal, los doctores le tienen que amputar la pierna. Esta prueba de vida, le va servir a Marc para construir una nueva persona. Pero solo no puede. Tiene la ayuda de 3 personas, su hija Sarah, su amigo Alexander (Stipe Erceg) y Nika. Quizá ya es momento para que Marc aprenda a compartir (eso le enseña Alexander), volver a escribir (Sarah le demuestra que así como él relata con el corazón también se puede hacer lo mismo escribiendo) y por sobre todo a amar (Nika es la compañera de viaje que necesita para llegar a las metas tan luchadoras que él aun conserva). ¿Será capaz Marc de ello?

“El dolor fantasma” es de aquellas películas que nos invitan a reflexionar acerca de tantos temas comunes que hoy vive nuestra sociedad. Tantos problemas de separación de las parejas, hoy en día la institución del matrimonio parece que ya no fuera para siempre, más bien parece que es “hasta que la pasión termine”. Los que más sufren son los hijos y lo peor de todo es que en muchos casos, ellos pueden repetir a futuro las acciones de sus progenitores. Esto a que lleva, a que también una vez adultos, amar se les haga complicado (o se decida mejor no amar pero si practicar el amor entre comillas). Si no sabemos amar, se nos hace más complicado compartir, creer en los demás y finalmente creer en nosotros mismos, somos más susceptibles a ser manipulados. En conclusión: Tanto que no queremos sufrir y terminamos haciéndolo.

Si quieres hacer algo, es ahora o nunca.

sábado, 12 de mayo de 2012

Cuentos de Tokio (Tôkyô monogatari)

(Dirigido por Yasujiro Ozu – Japón 1953)


Shukishi Hirayama (Chishu Ryu) y su esposa Tomi (Chieko Higashiyama) son una pareja de ancianos que viven en la ciudad de Onomichi con la última de sus hijas, Kyoko (Kyoko Kagawa). En el pasado Shukishi fue Jefe de la Junta Educativa, por lo cual para él, la labor de educar o mejor dicho, enseñar a pensar siempre fue una de sus principales preocupaciones tanto con los alumnos como con sus hijos. Sus vecinos admiran (y envidian) a los Hirayama por los hijos tan exitosos que tienen en Tokio. A ellos les atrae la idea de visitar a sus vástagos, por lo cual arman su equipaje y viajan hacia dicha ciudad en tren. Previamente hacen una parada en Osaka para ver por un momento a otro de sus hijos, Keizo (Shiro Osaka).

Al llegar a Tokio son recibidos por su hijo Koichi (So Yamamura) y su hija Shije (Haruko Sugimura). Mientras el primero posee una Clínica y se desempeña como doctor, la segunda tiene su Peluquería y ahí tiene todo un personal a su cargo y dirección. Se instalan en la casa de Koichi y todos parecen estar felices con la llegada de la pareja. Es más, para completar la escena, llega también a reunirse con ellos Noriko (Setsuko Hara) quien es nuera de ambos (y viuda porque su esposo murió en la guerra). Noriko es una mujer de una sonrisa mágica, increíble, que apuesta a la vida y a compartir con los demás antes que pensar en sí misma. Para ella, la llegada de los ancianos es como tener aunque sea por un tiempo la encarnación de su ya difunto marido fundido en esas dos grandes personas tan sabias. Y es que ella valora lo que significa ser un anciano y todo lo que siempre buscan transmitir a sus menores, sabe también que un día ella también va ser de edad avanzada y va querer ser escuchada y atendida en sus necesidades. Noriko es un alma compasiva, generosa, virtuosa pero en soledad por las circunstancias de la vida.

No pasa ni un día que los ancianos se encuentran en Tokio, cuando Koichi comienza a mostrar más preocupación por su trabajo que por la estancia de sus padres. Shije es de la misma idea, no quiere dedicarles tiempo a sus padres, es que el trabajo es más importante. Koichi y Shije le sugieren a Noriko que ella se encargue de hacer pasear a los ancianos. Noriko no tiene problemas en pedir permiso en su trabajo y hacer felices a los ancianos. Los días pasan y los ancianos siguen sin decir cuanto tiempo se van a quedar en Tokio, a Koichi y Shije les preocupa este tema porque “les quitan tiempo a sus labores” (más allá que ni siquiera pasean con ellos ni le dan cinco minutos, la única que lo ha hecho es Noriko). A Shije se le ocurre la idea de enviarlos a una residencia donde los “atienden como se debe a los viejos”. Koichi acepta la idea de inmediato, no ve las horas de deshacerse de los ancianos.

Ir a aquel lugar lo único que provoca es que Shukishi y Tomi tengan mal sueño y es más Tomi siente mareos. Ambos toman la decisión de volver a su casa. Esta decisión de sus padres no es bien vista por Shije, quien prácticamente los “desconoce delante de sus clientas” para luego “expulsarlos de su casa”. Como son un “estorbo” en la casa de Koichi, a los pobres ancianos sólo les queda repartirse, Shukishi con unos amigos del pasado y Tomi a la casa de su excelente nuera Noriko.

Aquella noche nos va revelar mucho acerca del carácter luchador de la pareja conformada por  Shukishi y Tomi, además del desprendimiento de Noriko. Al día siguiente vamos a descubrir hasta donde puede llegar el individualismo (e indiferencia) de Shije y Koichi. Pronto, un evento triste se producirá en la familia Hirayama, es en esas circunstancias cuando la persona que muestra más aplomo sea precisamente la que ha dado más amor: Noriko.


“Cuentos de Tokio” nos presenta una serie de situaciones acerca de las familias y sus problemas actuales:

1ero. La falta de comunicación

Siempre he pensado que si tengo que decir algo importante (no trivial) a un miembro de mi familia, lo medito bien y se lo digo. Espero que aquel miembro actué de la misma forma. Sin embargo, no siempre ocurre esto. Por prejuicios o prejuzgar no se dicen las cosas que tienen que decirse llevando esta situación a que las personas hagan supuestos que finalmente llevan a malos entendidos. Estas incomunicaciones son motivo de rupturas familiares.

2do. La falta de un tiempo familiar por las largas jornadas de trabajo

Comienza el día, tengo que trabajar. Termina el día, sigo trabajando horas extras. Duermo. ¿En qué momento converso con los miembros de mi familia? ¿En qué momento cuento como me ha ido en el trabajo, con quién me encontré, a dónde fui, con quiénes estuve, de qué charlamos, que comí, etc?
Llegan los fines de semanas y sigo pendiente del trabajo (el smartphone me tiene al tanto). ¿En qué momento le doy un tiempo a los míos?


3ero. El egoísmo donde cada quien tira para su lado

Finalmente se puede inferir que tanto el 1er como el 2do punto de los problemas actuales de la familia son casi lo mismo. La pregunta es ¿Por qué ocurre eso? La respuesta es: Porque hoy en día las sociedades se hacen cada vez más individualistas lo cual está llevando a un egoísmo desproporcionado en cada ser humano que ya no piensa en el beneficio del grupo sino en el beneficio propio. Algunos dicen “Yo tengo que destacar, ser exitoso, los demás no me importan”. Este pensamiento está llevando a la humanidad a una crisis mundial donde los valores se han puesto de cabeza. A muchos jóvenes les he escuchado decir “Yo hago lo que me da la gana”. Les aburren las reglas. ¿Por qué les aburren las reglas? Porque se han dejado dominar por la desidia y el miedo.

Vivimos los tiempos del miedo. Solución: La familia. ¿Quiénes son los llamados a romper paradigmas actuales de crisis de valores?: Madre y Padre. ¿Qué se recomienda que enseñen a sus hijos desde niños?: Aprender a amar, respetar a su prójimo y a luchar y trabajar en el marco de los valores más altos de la vida.

“Cuentos de Tokio” es una obra maestra.


A continuación les dejo fotos-extractos con las mejores frases de la película:







martes, 1 de mayo de 2012

Muñeca de Aire (Kûki ningyô)

(Dirigido por Hirokazu Koreeda – Japón 2009)

Al parecer, la vida está construida de tal forma que nadie puede vivirla solo. A las flores no les basta con tener pistilos y estambres. Necesitan que un insecto o el viento lleve el polen de un estambre hasta el pistilo. La vida contiene su propia ausencia, su propio vacío, que sólo otro puede llenar. Al parecer, el mundo es la suma de los demás. Sin embargo no sabemos y tampoco nos cuentan que nos complementamos mutuamente. Seguimos con nuestra vida solitaria, ignorando a los demás con indiferencia.
Pensamientos de Nozomi

Nozomi (Doona Bae) es una muñeca inflable que una mañana cobra vida tras escuchar en sus oídos un soplido. Como un bebe recién nacido, lo primero que busca hacer es conocer el mundo a su alrededor, lo observa, lo toca, lo huele, lo siente. Al salir a la calle, escuchar a las personas, es su primera actitud, para imitarlas luego. Esa mañana va a un parque para niños y juega con la arena, se siente feliz. Finalizado el día se pasea por la ciudad y encuentra una tienda de alquiler de videos donde conoce a un vendedor Junichi (Arata) que le ofrece la oportunidad de un empleo.

Conforme pasa el tiempo la fascinación de Nozomi empieza a decrecer cuando interactúa más y más con las personas, se hace preguntas existenciales ¿Qué es la vida? ¿Qué es envejecer? ¿Por qué soy la sustituta de la ex de mi dueño? ¿Por qué me puso el nombre de su ex? ¿Por qué soy una sustituta para aliviar el deseo sexual? ¿Por qué la gente miente? ¿Qué es el amor? ¿Por qué no soy feliz? ¿Por qué es tan duro tener corazón, sentimientos y amar?  Nozomi sólo tiene momentos de felicidad cuando conversa con Junichi, si bien ella le hace muchas preguntas, con él todo es diferente, es más, ella siente que desde que lo vio por primera vez, él era su “igual” a ella, quizá (tal vez) es un “muñeco inflable”. Con Junichi, Nozomi quiere saber más cosas, no del mundo ni de la vida, sino acerca de él. Ambos parecen haberse enamorado mutuamente, sin embargo hay un detalle: ambos son distintos, ella no es humana, él si.

“Muñeca de Aire” es una historia fantástica que encierra como mensaje el paso de la vida, todo reflejado en el personaje inverosímil de Nozomi. Este personaje va experimentando todas las emociones humanas, todas aquellas que hemos pasado tú y yo y los que vendrán. La felicidad, el amor, la tristeza, el dolor, la angustia, el placer, la curiosidad, cuando pasamos por todo aquello crecemos y maduramos. En el caso de algunas personas, madurar es sinónimo de dolor. De esto último que acabo de mencionar surge una pregunta: ¿hemos venido a sufrir al mundo? Pienso que no. Todo lo contrario, diría que la felicidad se encuentra dentro de nosotros mismos. “El pasado ya pasó, voy a ser feliz aquí y ahora por siempre” todo puede devenir en un nuevo mundo para nosotros. Tenemos todo a nuestro favor, sabemos cuan importante es la fuerza de voluntad y la capacidad de lucha para sobrevivir en este mundo. Una vez más, la decisión de amar, no sentirnos vacíos y ser feliz depende de nosotros.

viernes, 20 de abril de 2012

El Cine de los Hermanos Dardenne


“Cuando sale una película, es una mirada acerca del mundo, de la vida misma, de las relaciones entre las personas”

“Filmamos lo que no se suele ver, lo que no se quiere ver”

Jean-Pierre Dardenne y Luc Dardenne 

A inicios del presente año vi la película “El niño de la Bicicleta” de los Hermanos Dardenne. Era la primera película que veía de ellos. Quedé impactado. De inmediato me tracé como meta ver sus anteriores películas, es que tanto talento en un filme puede ser indicador que los anteriores filmes sean también muy buenos, no me equivoqué.

El cine de los Dardenne tiene dos características para resaltar: La primera es el manejo de la cámara, esta acompaña al personaje central de la obra de cerca. Es decir, el espectador siente que es un acompañante de la historia del personaje, conforme avance la película vamos a creer que lo conocemos a fondo al personaje porque estamos viviendo una aventura con él, sin embargo (como los seres humanos en la vida real) nos sorprende con sus decisiones finales. La segunda característica es la actuación tan verídica de su equipo de actores. Mucho influye la confianza depositada en 3 actores que los vamos a ver a lo largo de sus filmes (los vamos a ver creciendo e inclusive engordando y envejeciendo), estos son Olivier Gourmet, Jérémie Renier (el Jean-Pierre Leaud de los Dardenne) y Fabrizio Rongione. Son tan versátiles que pueden pasar desde un personaje idealista y bueno hasta uno malvado y perverso. La fuerza interpretativa de los 3 hace que creamos en sus historias, que nos pueden pasar a nosotros o al de mi costado o al vecino o a ese que camina por la calle ahorita.

En todas sus películas vemos la vida, así tal como es, sin engaños. Por eso siempre a lo largo de todos sus filmes aparecen niños y/o adolescentes (los cuales reflejan la inocencia). Nos enfrentamos a la sinceridad de las historias (un personaje se puede tirar un pedo sin querer queriendo y otro siendo adulto puede jugar como un niño, esto ocurre en la vida y todos los días). Una vez que terminamos de ver una película de los Dardenne nos invade la sensación de reflexionar, de pensar en nosotros y en nuestro prójimo, de reflexionar en cómo se anda conduciendo nuestra sociedad. Podemos ser mejores seres humanos, todo depende de nosotros.

La Promesa (La Promesse)
(Dirigida por Jean-Pierre Dardenne y Luc Dardenne – Bélgica/Francia 1996)


Igor (Jérémie Renier) es un aprendiz de mecánico. En sus ratos libres se dedica a ayudar a su padre Roger (Olivier Gourmet) en el alquiler de departamentos a ilegales. La verdad es que a Igor más le interesa ayudar a su padre porque este le enseña las mañas (mentiras incluidas) para ganar más y más dinero a costa de estos clandestinos individuos. Finalmente Igor abandona a su maestro mecánico y se dedica de lleno a las actividades de su padre. Todo parece marchar sin sobresaltos, los sueños de Roger parecen encarrilados (está ganando buen dinero) y en cuanto a Igor es feliz haciendo del chulillo de su padre. Sin embargo, una mañana que los inspectores de trabajo hacen batidas para encontrar ilegales en los edificios, uno de los ilegales cae desde lo alto de una escalera en su desesperación por no ser encontrado. Igor, que ha avisado a todos, escucha un ruido y va a buscarlo, al encontrarlo, este hombre se encuentra tirado en el piso y ya moribundo le dice: “Mi mujer…. Mi hijo… cuida de ellos”. El hombre fallece. Pronto la vida y las relaciones padre-hijo (Roger-Igor) cambian bruscamente a raíz de la promesa que le han hecho jurar al muchacho.

Rosetta
(Dirigida por Jean-Pierre Dardenne y Luc Dardenne – Francia/Bélgica 1999)


Rosetta (Émilie Dequenne) es una muchacha desconfiada, reactiva, agresiva, terca, orgullosa pero también ordenada y cumplidora de su deber. Sin embargo, la han botado de su último empleo según dice su jefe porque ha terminado su periodo de prueba, ella no cree en esas palabras. Para Rosetta una compañera de trabajo ha hablado mal de ella, la ha jodido. Lo peor es que su madre es alcohólica y enfermiza. Rosetta tiene una gran carga en sus hombros, sólo le queda buscar otro empleo y quedarse, ya lo eventual no le conviene en absoluto. Ella debe conseguir un empleo y para ello es capaz de todo. Es en esas circunstancias que conoce a Riquet (Fabrizio Rongione), un tímido vendedor de gaufres, que le ayuda a conseguir un empleo con su Jefe (Olivier Gourmet) en la elaboración de estos deliciosos alimentos. El empleo, no le va durar mucho a Rosetta y este va ser el motivo para que ella tome una decisión inesperada con tal de no quedarse sin nada, esta decisión inclusive puede afectar a quienes más la quieren.

El hijo (Le fils)
(Dirigida por Jean-Pierre Dardenne y Luc Dardenne – Bélgica/Francia 2002)


Olivier (Olivier Gourmet) es maestro de carpintería en un Centro de Reinserción Laboral para adolescentes. Es un tipo dedicado, medio perfeccionista y detallista. Su matrimonio había terminado hacia un tiempo y es por eso que invierte todas sus energías en la enseñanza de aquellos jóvenes que todavía tienen esperanza en poder servir de manera correcta a la sociedad. La llegada del adolescente Francis (Morgan Marinne) cambia el comportamiento de Olivier. El muchacho es enviado al área de soldadura y a Olivier se le da por andar fisgoneando los movimientos del muchacho, no se entiende porque lo hace. Es más pide al Centro que lo pasen al área de carpintería para tenerlo a su cargo. Francis comienza a admirar la destreza y el dominio de la carpintería que muestra su maestro Olivier, lo que no sabe es el secreto que tiene este último respecto de él.  El día que lo descubra será impactante.

El niño (L’enfant)
(Dirigida por Jean-Pierre Dardenne y Luc Dardenne – Bélgica/Francia 2005)


Bruno (Jérémie Renier) tiene por novia a Sonia (Déborah Francois). El amor de ellos consiste en correr, saltar, jugar a las chapadas, ponerse cabes, morderse y abrazarse sin besarse (así el erotismo entre ambos es más intenso). Son felices, más ella quien ha dado a luz un bebé al que le ha puesto por nombre Jimmy, se muestra responsable y cariñosa con su hijo, en cambio Bruno experimenta indiferencia ante el niño. Y eso es precisamente lo que le fastidia a Sonia, esa muestra de medio amoroso e indiferente que es con la criatura. A eso hay que sumarle que Bruno es líder de una banda de raterillos. Añadir también que Bruno es ocioso y embustero, al parecer por naturaleza. Si se trata de ganar plata rápida, Bruno es el primero en idear como hacerlo. A él, realmente, sólo le interesa su beneficio propio y es por eso que se le ocurre una idea trastornada para obtener mucha plata a través del uso de su pequeño hijo.

El silencio de Lorna (Le silence de Lorna)
(Dirigida por Jean-Pierre Dardenne y Luc Dardenne – Bélgica/Francia 2008)


Lorna (Arta Dobroshi) trabaja en una lavandería y está a punto de obtener la nacionalidad belga. Para lograr dicho propósito se ha casado con Claudy (Jérémie Renier), quien es de esa nacionalidad. Es un matrimonio por conveniencia donde ella le ha dado un dinero, primero por contraer las nupcias y luego le tiene que entregar una una cantidad mayor para separarse. Claudy es drogadicto y quiere salirse de ese mundo de la heroína, piensa que Lorna puede ser su gran ayuda. Le clama siempre desesperadamente para que le quite las llaves de la casa cuando sabe que le vienen ganas tremendas de buscar la droga. Le ruega a Lorna que se quede en casa para preparar una comida rica o para jugar a las cartas. Claudy empieza a convertirse en un hombre nuevo, un hombre que sonríe, Lorna sin querer le está dando el amor que él necesita tantísimo. Lorna también está sonriendo. Sin embargo existe una persona en la vida de Lorna, Fabio (Fabrizio Rongione), que tiene otros planes para el futuro, tanto sentimental y laboral así como para la nacionalidad de Lorna.

“El silencio de Lorna” es una película impactante con una escena final demoledora. Para muchos la gran obra de los Dardenne.

domingo, 8 de abril de 2012

Le Havre

(Dirigido por Aki Kaurismaki –  Finlandia/Francia/Alemania 2011)

Siempre hay esperanza

Marcel (André Wilms) trabaja de lustrabotas por las calles de Le Havre (ubicada en Normandía que es una provincia del noroeste de Francia). Todos los días se centra en mirar el calzado de las personas que caminan. Si observa un caballero con un calzado al que le falta darle una lustrada sólo le hace una indicación con los ojos para que el señor acepte de inmediato que se limpie sus zapatos. Marcel tiene su estilo para la lustrada, al fin y al cabo ser un lustrabotas también implica un arte. Marcel se centra en el betún y el movimiento para sacar brillo.

Ser lustrabotas no es fácil en estos tiempos, nunca faltan aquellos dueños de tiendas que no quieren que él trabaje afuera de sus establecimientos, lo botan si lo ven cerca. A Marcel no le queda otra que buscar otra esquina para ofrecer sus servicios. Una fortaleza que tiene a su favor es que es un hombre “que no sabe estar sin hacer nada”. Por las noches al volver a casa siempre es recibido por su perra Laika y su amada esposa Arletty (Kati Outinen). Ella es una mujer buena, que da mucho amor, y que además administra el dinero ganado diariamente por Marcel (en una lata ahorra una parte y le da otro poco a él de premio por lo trabajador que es). Arletty lo trata a Marcel como un niño, no cualquier niño, un niño grande.

Una mañana Marcel va al puerto a tomarse un refrigerio que le ha preparado por la mañana su mujer Arletty. Al huevo le echa sal y se dispone a comer su sándwich cuando de pronto observa a un muchacho en el mar. El muchacho le pregunta cómo llegar a Lóndres. Él le dice que se encuentra del otro lado. En ese momento llega el Inspector Monet (Jean-Pierre Darroussin), el muchacho se esconde. El inspector le dice a Marcel que andan buscando a un chico prófugo. Marcel dice que no ha visto nada. El inspector le dice que ese chico necesita cuidados, si sabe de algo que lo comunique.

Cuando llega la noche, Marcel compra comida y la lleva al puerto dejándola en un lugar cercano a donde vio al muchacho más temprano. Luego va a su casa donde encuentra que su esposa se siente enferma y la lleva entonces al hospital. A la mañana siguiente al volver a casa tiene la preocupación de que va pasar con su mujer, el doctor le ha dicho que le van hacer análisis para determinar que enfermedad tiene. Se le suma una nueva preocupación, en su casa encuentra durmiendo al muchacho “prófugo” junto a su perra Laika. El chico lo había seguido la noche anterior. Lo despierta y este le dice que se llama Idrissa (Blondin Miguel) y que su objetivo es llegar a Londres para reunirse con su madre. Marcel, que es un hombre bueno, decide que debe ayudar al niño. Pronto  Marcel aprenderá una lección de vida con aquel niño.


“Le Havre” es un canto a la esperanza. En tiempos que vivimos de pesimismo, de personas que hablan del fin del mundo, de violencia, de caos, de inmoralidades, de Sodoma y Gomorra, de que ya no hay remedio para nada y sólo se vislumbra el final de todo, surge Kaurismaki y le da una cachetada a aquel pesimismo. La película va construyendo cada diez minutos como creer y crear esperanza en un mundo dolido, angustiado, ansioso. Para ello el personaje central se vale de otras personas que están dispuestos a ayudarlo (un lustrabotas, la panadera, el frutero, el doctor, un cantante, unos refugiados, etc). Cuando ya se piensa que no se puede confiar en nadie, surgen personas en las que se puede confiar. Cuando ya se piensa que hay gente muy mala (como el vecino de Marcel, interpretado por el gran Jean-Pierre Leaud) aparece gente muy buena (como el inesperado y solidario personaje del inspector Monet). “Le Havre” nos hace creer, finalmente, que debemos seguir apostando por un mundo mejor, basta ya de tanta depresión, es hora de ser positivos. El final de la película es sencillamente inolvidable.

martes, 3 de abril de 2012

El ladrón de bicicleta (Ladri di biciclette)

(Dirigido por Vittorio De Sica – Italia 1948)

Hay una solución para todo menos para la muerte.

En la Italia de Post Guerra encontrar empleo es muy difícil. Antonio Ricci (Lamberto Maggiorani), padre de familia con dos pequeños hijos lo sabe muy bien. Lleva más de un año sin encontrar empleo. Para mantenerse ha tenido que empeñar y vender uno tras uno muchos bienes de su casa. La oficina de empleos le consigue milagrosamente un empleo para que se encargue de pegar posters por la ciudad. Es una bendición de Dios la que ha llegado a su vida, sin embargo le exigen que tiene que usar una bicicleta necesariamente para dicho trabajo, de no tenerla no se le da el empleo.

Antonio se siente un desgraciado porque también ha empeñado la bicicleta. No se le ocurre de donde obtener dinero para recuperar su bicicleta y poder trabajar al día siguiente. Su esposa María (Lianella Carell) analiza la situación y se le ocurre que es momento de vender todos los cubrecamas que tienen en la casa (4 usados y 2 nuevos), con ese dinero pueden tener de vuelta a la bicicleta. Antonio queda admirado por ese gesto de desprendimiento y amor profundo de María por el bien común de la familia.

Ya con la bicicleta, se levanta muy temprano con el mayor de sus pequeños, Bruno (Enzo Staiola), y se van a trabajar. Al niño lo deja en un grifo de gasolina donde el pequeño labora y Antonio recoge una escalera para ir con un mentor para que le enseñe como pegar los posters por la ciudad. La felicidad en Arturo es tremenda. Se pone a pegar posters cuando ocurre una fatalidad. Un ladrón le roba su bicicleta y huye. Por más que grita: Ladrón!, Ladrón!... nadie hace algo por ayudarlo. El ladrón se pierde en un túnel de la ciudad. Su única opción a partir de ese momento es encontrar al ladrón y su bicicleta, pero esa es una misión difícil en un lugar de miles de habitantes con sus respectivas bicicletas. La angustia empieza a apoderarse de Antonio y esto nubla sus decisiones, un final inesperado está por ocurrir.

“Ladrón de bicicleta” es la historia de un hombre desesperado por conseguir un trabajo que le permita alimentar a su familia. De Sica acierta con los 3 personajes principales: El padre, la madre y el hijo. En otras palabras una familia. El padre interpretado por Lamberto Maggiorani muestra muy bien con sus miradas y gestos las emociones de felicidad, decepción y tristeza absoluta. De igual manera el niño Enzo Staiola retrata la ingenuidad, alegría y congoja en su mirada. Aplausos  para la actriz Lianella Carell que interpreta a la madre y muestra AMOR en su mirada. Hay que añadir que los actores secundarios no se quedan atrás, los amigos del padre muestran SOLIDARIDAD, en tanto que el ratero y sus amigos análogos, el EGOÍSMO y la maldad.


Para finalizar, “El ladrón de bicicleta” es un clásico que tiene vigencia porque agrupa una idea que permanece hasta la actualidad: “El amor nos conduce a ser solidarios y a compartir, lo cual se traduce en felicidad. El egoísmo sólo nos va conducir a la miseria y frustración, lo cual se va traducir en infelicidad”.

sábado, 31 de marzo de 2012

La otra mitad

(Escrito por David Cotos – Perú 2005)


Buscó el ojo perdido pero por más que trataba parecía una misión muy arriesgada. Pidió ayuda. No le hicieron caso. Optó por lo más fácil perder el otro ojo para que este encontrara el primer ojo. Así lo hizo. Rato después volvió el primer ojo a su dueño pero faltaba el segundo ojo. Ahora que iba hacer. Se confundió de nuevo. Esta vez estaba perdido el segundo ojo. Se sentó a esperar quizá volvería como el primer ojo. En efecto volvió pero vino partido por la mitad. Se lo puso en el rostro. Se miró al espejo. Se veía raro. Había un hueco en su cara, sentía que le entraba aire.

-          ¿Ahora qué hago? – se preguntó.

Buscó la bolsa de algodón, agarró un pedazo de algodón lo puso junto a su mitad de ojo. Sintió una sensación extraña. Eran como cosquillas a su mitad de ojo. No le dio importancia. Se miró de nuevo al espejo. Buscó unos plumones y pinto de marrón al centro de algodón, de tal manera que combinará con la otra mitad de la pupila. Se miró de nuevo al espejo, había terminado su búsqueda.

domingo, 18 de marzo de 2012

El Cine de Manoel de Oliveira


“La vida significa actividad. Detenerse es morir”
Manoel de Oliveira

Hoy voy hablar de dos cintas (A.- La primera y B.- La penúltima) de Manoel de Oliveira, cineasta portugués con tantas ganas de hacer cine, que se va para los 104 años de edad y ya tiene una película más en camino. Es admirable realmente este señor que se destaca por lo cuidadoso para mostrar paisajes tan exquisitamente bellos en sus filmes. Y lo más importante, es un ejemplo de fuerza de voluntad para no decaer en el último tramo de nuestra existencia sino continuar con la misma fuerza y sueños de nuestra juventud. Al final depende de nosotros considerarnos unos veteranos en vida o unos jóvenes eternamente. Está en cada uno tomar la decisión que considere conveniente.

A.- Duero, río de trabajo duro (Douro, faina fluvial)
(Portugal 1931)

Los días en torno al río Duero son de mucho esfuerzo. Hombres y mujeres saben que el pescado es el gran medio para su subsistencia. Hay que trabajar duro para llevar comida a la casa. Por las mañanas, los pescados son llevados al Puerto donde son ordenados, clasificados y enviados para su venta. Las mujeres destacan en el Puerto por la manera como cargan canastas con distintas mercadería en sus cabezas.

El día avanza, el trabajador porteño se alimenta y departe momentos con sus amistades. Finaliza el día, otra vez se debe salir a la mar, en la madrugada le espera un nuevo día para la pesca.

En su primera película (por cierto muda), De Oliveira ensalza al trabajador del puerto.

B.- El extraño caso de Angélica (O estranho caso de Angelica)
(Portugal 2010)

Isaac (Ricardo Trepa) es de aquellas personas que en vez de dormir, disfruta con seguir trabajando. Su profesión: fotógrafo. Su pasión: Captar la belleza de lo clásico, de los paisajes que a otros colegas no les interesa pero que a él si le gusta retratar.  Es en una de aquellas madrugadas de radio, fotos secándose en cordeles y libros con poemas que a Isaac le comunican un trabajo inesperado: Tomar unas placas de la joven Angélica (Pilar López de Ayala), joven muchacha de una familia muy importante de Oporto, la cual acaba de fallecer.

En sí, el trabajo es fácil, sólo tomar unas fotos desde distintos ángulos y capturar la belleza de la muerta (esa es la indicación de la madre de Angélica). Isaac contempla la belleza calmada de la muerta, es más parece que no estuviera muerta. Toma una foto desde una posición, luego una segunda desde otra posición, es en la tercera toma y desde un nuevo ángulo que al momento de hacer un click la bella Angélica le sonríe. Isaac se confunde, le da miedo, mira a los asistentes al velorio y todos parecen tranquilos como si no hubiera pasado nada. Toma 4 placas más y se va del lugar.

La noche siguiente parece que la vida hubiera creado un mecanismo para que Isaac y Angélica disfruten de un amor terrenal-angelical. Más temprano que tarde, todos en la ciudad comienzan a murmurar que Isaac ha perdido la cabeza y lo juzgan de loco. Ahora Isaac durante el día se hace muchas preguntas existenciales sin respuesta. ¿A dónde le conducirá este amor “mortal”?

En su penúltima película, De Oliveira ensalza el trabajo del campesino a través de las muchas tomas fotográficas que hace el personaje del fotógrafo. Por otro lado nos muestra una historia de amor que va más allá de la vida (o la muerte). De Oliveira nos deja como tarea reflexionar acerca de que en la vida puede haber tristezas, pesimismo pero hay también esperanza y optimismo.

viernes, 9 de marzo de 2012

Las Nieves del Kilimanjaro (The Snows of Kilimanjaro)

(Dirigido por  Henry King – USA 1952)


“Cuando huyes tienes más posibilidades de tropezar”

Escribir es un acto de amor. Pensamientos de este tipo debían pasar por la cabeza de Harry Street (Gregory Peck) en su hora cercana a la muerte. Su vida de escritor le había enseñado tanto acerca del amor, es más, por cada mujer que amó había escrito un libro. Por cierto, un éxito de ventas cada página de aquellas novelas que muchas mujeres devoraban sin cesar. Un pinchazo hecho por un arbusto en las exóticas tierras africanas es el motivo por el que Harry, echado en su cama con la herida infectada, haga un repaso de su vida. Su esposa Helen (Susan Hayward) lo escucha atentamente.

La historia de la vida de Harry tiene drama, tragedia, amor pero por sobre todo poesía. El primer recuerdo es de aquella chica que le dijo: “!Yo te quiero! Y tú ni siquiera sabes lo que es el amor”. Su segundo recuerdo: París y aquella mujer que sólo intentaba ser feliz, Cynthia Green (Ava Gardner). Ella que decía: “Yo no soy la dama de nadie, sólo me pertenezco a mi”. Harry va relatando su vida, se suceden uno y otro recuerdo, siempre presentes las mujeres, la bebida, la pereza, el orgullo, la vanidad y los prejuicios. De que le valía tener tanto éxito monetario si era infeliz, siempre viajando por el mundo y sólo, eso sí con un amor en cada puerto.
 
Harry siente que la muerte se acerca, un par de aves de rapiña lo observan desde unos árboles cercanos y una hiena merodea el lugar donde él se encuentra recostado. Morir de miedo es lo que lo aterra. Sin embargo todavía puede salvar su vida, quizá escribir sea la solución. Porque ser escritor es una lucha de verdad. Porque escribir es algo por lo que vale la pena vivir, es algo para lo cual se necesita valor y capacidad de lucha y esa lucha es la lucha contra uno mismo.

domingo, 4 de marzo de 2012

Entre Copas (Sideways)

Dirigida por Alexander Payne – USA 2004


¡Nunca te rindas, sigue adelante!

Miles (Paul Giamatti) es maestro de literatura en una Escuela Secundaria de California. Ha escrito un libro (que tiene mucho de autobiográfico) y lo ha enviado a una Editorial a ver si lo aceptan para publicarlo. Desde el divorcio con su mujer ha estado acudiendo al psiquiatra por un cuadro depresivo tremendo. Tiene un gran amigo, Jack (Thomas Haden Church), con el cual piensan pasar toda una semana visitando viñedos como una forma de despedida de soltero de este último (que se casa el sábado siguiente).

Mientras que Miles ve divertida la oportunidad de hacer cata de vinos (es un experto en este tema), Jack piensa de otra forma porque él toma estos días de soltería como una forma de hacer "cata de chicas" (en lo cual es un perito).  

Es en el transcurso de las visitas a los viñedos que Miles y Jack intercambian puntos de vista con Maya (Virginia Madsen) y Stephanie (Sandra Oh). Mientras la primera es una chica buena, la segunda es de aquellas chicas que le gusta lo sucio. Lógicamente Miles y Maya hacen buenas migas (pero sólo eso, nada más), en tanto que Jack y Stephanie no se dan abasto con el sudor entre ambos.

La vida no es color de rosa para los mentirosos como Jack, pronto todo su plan de diversión se viene abajo. Es el momento en que Miles asume su papel de amigo y persona coherente a cabalidad, en otras palabras, demuestra que no es ningún papanatas.

"Entre Copas" es una muy buena película donde destaca nítidamente la actuación de Paul Giamatti. Que actor tan expresivo, tan de hacer gestos y usar la mirada para comunicarnos todo lo que siente el personaje. Y es que a Miles lo sentimos como un amigo, un verdadero amigo, un tipo que va jugárselas por nosotros, que es sincero y nos va decir nuestras verdades en el rostro pero por nuestro bien. Tiene defectos como cualquiera, es un ser humano al fin y al cabo, pero más priman sus virtudes si se trata de darnos la mano cuando más lo necesitamos o de estar ahí sencillamente con nosotros. Miles nos acepta como somos. Lo que él necesita es también un amigo que le de palabras de aliento, no solamente uno que le diga haz esto o haz aquello. Ese amigo debe saber llegar a él, saber comunicar de forma precisa unas palabras motivadoras para que Miles levante la cabeza y luche, de eso se trata la vida, de luchar. Habrán muchas caídas, pero la idea debe ser siempre levantarse y seguir luchando. 

Mammoth

Dirigida por Lukas Moodysson Suecia 2009 Vivimos tiempos de Pandemia y si bien esta no es una película sobre un fenómeno así, las pregunt...