sábado, 30 de mayo de 2009

El Pintoresco Mundo de Jack Nicholson Parte 7

El Honor de los Prizzi (Prizzi’s Honor)
(Dirigido por John Huston – USA 1985)



Mi padre dice que es mejor llamar la atención por lo serio que eres, y no por, bueno la ropa, los autos, los anillos de diamante
.

Don Corrado Prizzi (William Hickey) es el patriarca de la familia Prizzi. Es el Padrino de Charley Partana (Jack Nicholson). La madre de Charley murió al nacer, su padre Angelo (John Randolph) y su padrino se encargaron de su formación. Cuando crece Don Corrado hace un acto donde une su sangre a la de Charley, en dicho acto pinchan el dedo índice de la mano derecha de cada uno, sale la sangre de ambos, pegan sus dedos índices y este es el símbolo que Charley es oficialmente parte de la familia Prizzi, los cuales lo protegerán y además él se compromete (lo jura ante toda la familia) a proteger el honor de los Prizzi.

Han pasado los años y Charley conoce en el matrimonio de un miembro de la familia Prizi a una mujer rubia, alta y hermosa. Desconoce su nombre y manda a un fotógrafo a que le saque unas placas. En la fiesta de matrimonio nos enteramos que Charley, cuatro años antes, había tenido un noviazgo con Maerose Prizzi (Anjelica Huston), que era una de las nietas del Padrino Don Corrado Prizzi. Sin embargo, esa relación finalizo porque ella se fue con un tipo a México.

La rubia se llama Irene Walker (Kathleen Turner), no es familiar de los Prizzi, es una polaca infiltrada en el matrimonio expresamente para ejecutar un asesinato luego. Esa noche Charley esta loco por información sobre esa mujer, pero no es necesario buscar más, ella lo llama por teléfono. Él le propone un almuerzo al otro día. Al día siguiente hablan y hablan, él le dice que esta flechado, enamorado. Ella le dice lo mismo. Hacen el amor y Charley queda prendado por esa mujer peor, hasta piensa que deberían casarse lo más pronto. Charley desconoce que esa mujer no solamente es asesina, sino que guarda muchos secretos más y estos están relacionados con la familia Prizzi.

Una película sorprendente, los 15 minutos finales donde Charley debe tomar una decisión y la escena en el cuarto son para recordar. Nicholson nos entrega una historia de Padrinos, familias italianas, el honor y el amor.

Escena para recordar 1: Charley conversa con Irene al otro día de conocerse y sorprendentemente le dice que la ama

Charley: Te amo. Y punto. No hay más vuelta que darle. Te amo.
Irene: Creo que yo también me estoy enamorando.
Charley: “Enamorando”, no. Uno se enamora temporalmente. Y después se enamora de otra persona. Todo el mundo se la pasa enamorándose. Eso lo sé. Yo no me olvido de nada, lo leí en una revista. Cuando te enamoras, se trata solamente. Espera un momentito … de una secreción hormonal que altera el sentido del olfato para afectar a alguien de una manera específica. Enamorarse no es más que eso. ¿Quién quiere algo así?
Irene: ¿Amor?. Lo que quiero decir es que creo que te amo. Ya sé que parece que estoy dando rodeos pero es porque no sé cómo decirlo, porque nunca lo he dicho antes. Toda mi vida he tenido que protegerme y no puedes protegerte contra nada cuando amas a alguien. Te amo, Charley.
Charley: ¿Cómo se llama esa canción?
Irene: Se llama Noche de Ronda
Charley: Nunca la voy a olvidar. Nunca voy a olvidarme de este vestido. Nunca me voy a olvidar de nada de lo que pasó hoy día. Donde sea, lo que sea cuando toquen esta canción siempre será nuestra canción.

Escena para recordar 2: Charley llama por teléfono a Irene y hablan del amor (otra vez)

Irene: ¿Puedes venir este fin de semana?
Charley: Me parece que no. Dímelo.
Irene: ¿Qué quieres que te diga?
Charley: Dime “Te amo”
Irene: Te amo
Charley: Yo también te amo. Y es de verdad. Quizás no sea algo científico, pero es real
Irene: ¿Científico?
Charley: Lo leí en una revista. De acuerdo con un doctor, todos queremos obtener ….. lo que creemos que necesitamos de nuestras madres pero que no recibimos.
Irene: Charley, yo ni me acuerdo de mi madre.
Charley: Eso es lo más increíble. Hay algo dentro de ti que aún así lo sabe. Eso dice la revista. Eso es lo que es el amor. Cuando encuentras a alguien que te da lo que crees que querías cuando eras un bebé. Pero no lo obtuviste. Lo escribió un doctor.

sábado, 23 de mayo de 2009

El Pintoresco Mundo de Jack Nicholson Parte 6

El Pasajero (The Passenger)
(Dirigido por Michelangelo Antonioni – USA, Francia, Italia y España 1974)



Sus preguntas revelan mucho más sobre usted mismo que lo que mi respuesta revelaría sobre mi.

David Locke es un periodista que busca algo en África (el espectador no sabe de qué se trata). Ha conocido en el hotel donde se hospeda a un hombre de negocios que es su tocayo (se llama David como él, sólo que se apellida Robertson). Tienen cierto parecido físico ambos. Robertson se hospeda en el cuarto del costado de Locke. Cierto día Locke toca la puerta de Robertson, abre la puerta al no obtener respuesta, lo encuentra al tipo muerto. Locke piensa y piensa, hasta que se le ocurre la idea de cambiar las identidades de ambos. David Locke entonces ha muerto. El que sigue vivo es David Robertson. Al inicio parece interesante esto de ser otra persona, llevar su diario, ropa, pasaporte (con foto cambiada incluida). Pronto todo cambiara cuando vuelva a Europa. Robertson no es el hombre de negocios que inicialmente todos creíamos, bueno no del tipo de negocios que pensábamos.

Jack Nicholson se mete en el papel de David Locke que luego se transforma en David Robertson. En una película de pocos diálogos donde lo que más impresiona son los paisajes y los momentos de una búsqueda (sin sentido o con sentido) de Locke. Cuando Locke se siente más confundido y sólo, Antonioni lo enfoca en el desierto de África. Cuando Locke se siente vivir nuevamente cuando conoce a la joven mujer en Barcelona, Antonioni lo enfoca en las construcciones paraboloides de Gaudi. Cuando Locke esta desesperado sin saber donde escapar, Antonioni lo coloca cerca de Almería donde el paisaje claro de las casas, parece una ciudad blanca nos hace recordar a Arequipa (la ciudad blanca del Perú).

Antonioni tiene el mérito de escoger a un hombre en busca de sentido por aquellos días tanto en sus películas como en su vida misma (Jack Nicholson) y a una mujer con aspecto y mirada eternamente juveniles (Maria Schneider).

sábado, 9 de mayo de 2009

El Pintoresco Mundo de Jack Nicholson Parte 5

Barrio Chino (Chinatown)
(Dirigido por Roman Polanski – USA 1974)


Ese tipo tiene “agua en el cerebro”

J. J. Gittes (Jack Nicholson) es un detective de prestigio en la ciudad. Pareciera que su especialidad es descubrir maridos cornudos o esposas cornudas. Llega a su oficina una señora que dice apellidarse Mulwray, solicita sus servicios ya que piensa que su marido la engaña con otra mujer. El hombre a investigar es Hollis Mulwray (Darrell Zwerling), que cosas de la vida, es el ingeniero principal del Departamento de “Agua y Energía”.

Gittes comienza a seguirlo día y noche. El hombre parece ser un obsesionado con el agua, a todo lugar al que va hay agua. Logra encontrarlo con una chica paseando en un bote en una laguna, gracias a un dato de sus asistentes. Toma un par de fotos comprometedoras.

Al otro día toda la prensa sabe sobre el ingeniero sacavueltero, Gittes piensa que ha sido un caso fácil de resolver pero cuando llega a la oficina, una mujer lo esta esperando. Le pregunta si la conoce, él le dice que no. Ella le responde que es la Sra. Evelyn Mulwray (Faye Dunaway), la esposa verdadera del infeliz que aparece en los periódicos. Luego le dice que como nunca se han visto, significa que ella jamás lo contrató para que espiara a su esposo por lo tanto lo va demandar.

Ha caído en una trampa, la pregunta es quien lo quiere embarrar. Gittes empieza a investigar y Hollis Mulwray aparece muerto. Se le están acabando las pistas y encima la policía piensa que Gittes tiene que ver algo en la muerte de Mulwray. Quizás las respuestas se encuentren en el peligroso barrio chino.

Una cinta en la que Polanski le imprime un sello como de Nueva Ola francesa. En todo caso es una oportunidad para observar a Nicholson como si estuviera rodando una película con estilo europeo en Estados Unidos.

viernes, 1 de mayo de 2009

El Pintoresco Mundo de Jack Nicholson Parte 4

El último deber (The Last Detail)
(Dirigido por Hal Ashby – USA 1973)


Esta película se sitúa entre las mejores de todos los tiempos de Jack Nicholson.

Buddusky: Déjame que te diga algo acerca de tipos como Meadows. Sabe bien que va rumbo a la cárcel y en el fondo, quizá así lo prefiere. Porque siendo libre pueden pasarle muchas cosas malas.

Buddusky (Jack Nicholson) y Mulhall (Otis Young) son dos marineros asignados como escoltas temporarios para llevar a un marino, Lawrence Meadows (Randy Quaid), a la prisión naval de Portsmouth.

Meadows apenas llega a los 18 años, es cleptómano. Lo descubrieron intentando robar 40 dólares del dinero que la esposa del coronel utiliza para la caridad. Fue tanta su furia de ella, que lo han condenado a 8 años de prisión y licencia con deshonor. Tanto a Buddusky y Mulhall les parece un sobre exceso con lo que le están haciendo al muchacho, pero bueno ellos sólo cumplen órdenes. Como les han dado una semana para llevarlo, Buddusky cree que en dos días lo pueden hacer, el resto del tiempo se pueden divertir con el dinero y gastarlo en lo que sea.

Los viajes en buses, trenes se inician. Meadows les cuenta el drama de su vida a los marineros. Buddusky es el que tiene más coraje con lo narrado. Quiere ser un psicólogo y maestro del muchacho. Cambia su idea inicial, y decide que durante una semana le van a enseñar y mostrar al muchacho todo lo que nunca vio antes. Buddusky sabe muy bien que cuando Meadows llegue a prisión no va tener salvación porque los marines lo van a moler a patadas, quiere que aunque sea por unos días sea feliz.

Nicholson haciendo del maestro de Quaid. La actuación de ambos es magnífica. Una cinta alocada y a la vez triste, no hay final feliz.