viernes, 27 de mayo de 2011

Sobre los/las Doble Cara

Millie
(Dirigido por John Francis Dillon – USA 1931)



Helen: ¿Por qué no te olvidas de él? No es más que un golfo.
Millie: Helen, tú no lo entiendes. Nunca has estado enamorada.
Helen: ¿Qué no? Mira, había un actor de Toledo .....Lloré ríos por él.
Millie: Helen ... No quería hacerte llorar.
Helen: No pasa nada, Millie.
Millie: Olvidémoslos, todos son iguales.
Helen: Si. Lo único que he sacado del amor …. ha sido dolor.
Millie: Todos los hombres son unos golfos.
Helen: Unos golfos sin remedio.
Millie: Salud.
Helen: Salud.

Millie Blake(Helen Twelvetrees) es una joven con mucho carácter a la que el negociante Jack Maitland (James Hall) le propone matrimonio. Millie acepta inmediatamente, es de las mujeres que quieren emociones, ir a todas partes y verlo y sentirlo todo. Luego de pasar por el juzgado de paz, van a un hotel a pasar la noche de bodas, Millie está aterrorizada, con curiosidad y temblando de sólo pensar que en un rato va sentir un placer intenso en todo su cuerpo.

Al cabo de tres años, observamos que Millie ya tiene una niña grandecita como de dos años de edad. El Sr. Maitland siempre está yéndose de viajes de negocios y Millie no lo ve a menudo. Millie se aburre sin nada que hacer en la casa. Un día, unas amigas suyas le llaman por teléfono y la invitan a ir al lugar de moda, el cabaret Masons. Van de día y el lugar está repleto de hombres de negocios que van a relajarse. Cuando ella va al baño, sus amigas observan a Jack Maitland con su amante, quieren evitar un incidente y cuando Millie regresa, le dicen para ir a otro local. Demasiado tarde, porque Millie ya lo vio en la pista de baile a su infiel esposo. Se acerca y le reclama. Tiempo después establece una demanda de divorcio.

Han pasado los años y Millie trabaja en una tienda de vendedora. No le faltan pretendientes, por su belleza y carácter. Sin embargo a ella no parece importarle ninguno, sólo piensa en “mantener su independencia y un poco de comodidad”. Aparece en su vida, un periodista Tommy Rock (Robert Ames), el cual la invita a salir y poco a poco va entrando en su corazón. Ella no quiere matrimonio, él si quiere. Siguen así con una relación sin matrimonio. Parece que todo va bien y ocurre otro golpe en la vida de Millie. En una reunión a la que ha ido sin Tommy (porque él le dijo que tenía que quedarse hasta tarde trabajando) entra a un baño y escucha a unas mujeres hablar de Tommy, que es un mujeriego solapa. Millie encara a una de ellas y está le dice que se lo puede demostrar. En efecto, Tommy en ese instante se encontraba con otra mujer. A Millie se le parte el corazón una vez más.

Pasan 10 largos años, Millie ya no tiene la juventud de antes. Ha triunfado laboralmente pero esta sola, ha tenido muchos amantes pero nada serio. Un nuevo golpe está por venir, lo suyo ya parece una racha. Su viejo amigo Jimmy Damier (John Halliday) está queriendo seducir a su ya joven hija. Millie lo cuadra al viejo Jimmy y este le promete que no se va acercar más a su hija. Sin embargo del dicho al hecho hay mucho trecho. Los últimos 20 minutos Millie debe demostrar más que nunca que es una mujer luchadora.

Este tema de la infidelidad masculina que es el tema de esta película del año 31 me lleva a pensar que motivaciones pueden llevar a un hombre a cometerla. Lo primero que se me ocurre es un recuerdo de hace unos años. Estaba caminando con un amigo, y él me dice: “David mira ese hembrita”. Era una mujer de unos veinte y tantos años, su cuerpo no parecía real por el detalle de la elaboración de cada una de sus formas (desde su rostro, pasando por sus senos, cintura, caderas y finalizando en sus piernas), había sido un trabajo exquisito el de sus padres. Le respondí: “Por supuesto que la veo, ¿Qué pasa con ella?”. A lo que él me respondió: “Esa es una hembra para llevarla del brazo”. Me quede callado y me puse a pensar que según su pensamiento de él, una mujer así es para lucirla y chévere el que dirán de él quienes lo vean o quizá sólo para aumentar su ego. Que relación tiene está historia con infidelidad masculina, es sencillo, pienso que la infidelidad masculina es más que todo para envanecerse, para llenar el orgullo, para presumir ante los amigos. En la película los hombres se lucen con sus amantes en lugares donde saben que sus amigos los van a ver, sin embargo fallan en que siempre hay una mujer que forma parte del círculo y está dispuesta a revelar lo que ellos están haciendo. “Vanidad de vanidades, todo es vanidad”. Si estas con alguien seriamente es un compromiso (llámese enamorada, novia o esposa), que necesidad tienes de estar con otra mujer (y en algunos casos con otras), la verdad no le encuentro sentido. Según el London School of Economics: “Los hombres inteligentes son más propensos a valorar la exclusividad sexual”, en otras palabras ser fiel es igual a ser inteligente e inclusive más maduro, ser infiel es igual a escasez de neuronas. Veamos la siguiente película que voy a comentar, aquí es el caso contrario, el de una mujer infiel.

Nacida para el mal (Born to be Bad)
(Dirigido por Nicholas Ray – USA 1950)


El millonario Curtis Carey (Zacahry Scott) va casarse con la joven y bella dama Donna Foster (Joan Leslie). Curtis es un tipo tan romántico que cuando llega a la casa de Donna para visitarla por las noches le dice cosas como: “Nunca sabrás lo largo que puede ser un día sin ti” para luego abrazarla y besarla. Ambos se gustan, están completamente enfermos de amor uno por el otro.

Como Donna va ser ahora la Sra. De Carey, ya no le va quedar tiempo para su empleo actual. Por lo que su jefe va dárselo a la sobrina de él, la Srta Christabel Caine (Joan Fontaine). Dicha señorita llega a hospedarse en casa de Donna por un tiempo, mientras se adapta a la ciudad y estudia empresariales en pos de luego sucederle en el empleo a la dueña de casa.

Ni bien conocemos a Christabel, percibimos gestos en su rostro que delatan que es una mujer manipuladora, pero es sólo una primera impresión de espectador con canchita en mano. Pero no nos equivocamos, al cabo de un tiempo Christabel coquetea con el pintor Gobby (Mel Ferrer), está de amores con el escritor Nick (Robert Ryan) y busca ser la Sra. De Carey. Todo lo hace al mismo tiempo.

Gobby es un pintor amigo de la familia Carey. Se dedica y vive por su arte. Cuando conoce a Christabel, analiza el rostro y su belleza le parece tan especial como para pintarla en un cuadro. En efecto, Christabel le visita varios días para que él realicé su cuadro. Le coquetea, pero él no cae en sus redes. Tienen una conversación como la siguiente:

Christabel: ¿Eres tan desagradable con todas?
Gobby: Si insisten en hablar, sí.
Christabel: ¿No te gustan las mujeres?
Gobby: Mi principal ocupación es tranquilizar a los maridos.

Nick es un escritor que ha contado sus experiencias en un viaje a China en un libro. El tío de Christabel ha leído el libro y piensa mandarlo imprimir porque le parece bueno. Piensa que Nick tiene un gran futuro como escritor. Nick ni bien la conoce a Christabel, le parece sencillamente guapa aunque de inmediato saca que tiene tendencias a la mentira. Pero ese flirt inicial, esas ganas de que sea suya, ese deseo que ella ha despertado en él, le hace olvidar estos inicialmente detalles. Por ejemplo Christabel le dice que ha leído su libro la historia de un marinero noruego y en su libro no dice nada de eso. A Nick inicialmente no le importa que le mientan porque rápidamente Christabel se entrega a sus brazos.

Curtis Carey está comprometido con Donna. Cuando conoce a Christabel, le parece una chica buena e inocente, que no le va hacer daño ni a una mosca. Es más le dice que lo acompañe a escoger un regalo de compromiso a Donna. Christabel habla de joyas como si supiera mucho de ellas, pero el vendedor de la tienda se da cuenta que no sabe nada y es más que prefiere las joyas “más chusmas” que vende. Curtis no percibe nada porque no sabe nada de joyas. Él sólo es un comprador y compra lo que le sugieran. Curtis comienza a escuchar los consejos de Christabel y su relación con Donna empieza a deteriorarse a pasos agigantados. Según Christabel son consejos para que mejore la relación, pero realmente producen el efecto contrario, sólo Curtis no se da cuenta de lo que está aconteciendo.

Un día Nick observa a su amiga Donna muy abatida, entonces le ofrece su hombro “para que llore sobre él”.

Donna: Nick, si fueras muy rico, ¿sabrías si alguien se casa contigo por tu dinero?
Nick: Si yo fuera Curtis, no tendría dudas de ti.
Donna: No se te escapa nada, ¿eh?
Nick: Buscando la verdad y a la escurridiza Christabel, los he tratado mucho. No hay que ser muy listo para que pasa algo.
Donna: Debe ser culpa mía.
Nick: Debes disipar sus dudas.
Donna: No se puede luchar contra la desconfianza, al menos no yo. O Curtis tiene fe en mí, o no la tiene.

Mientras tanto, Christabel conversa con Curtis en la Galería de Arte donde se exhiben los cuadros de Gobby (ojo ahí esta el cuadro que él pinto de Christabel):

Christabel: Si dos personas están realmente enamoradas deberían aceptarse con confianza y comprensión.
Curtis: Sería lo ideal.
Christabel: ¿No hay modo de saber lo que Donna siente? Sólo para disipar tus tontas dudas.
Curtis: Si Donna sospechase que tengo dudas, la perdería.

Al rato llegan a la Galería de Arte, Donna y Nick. Se encuentran con Christabel y Curtis. Nick y Christabel se van de la mano. Donna y Curtis empiezan a conversar y terminan peleándose verbalmente.

Donna: Curtis cada vez estamos peor. Parece que no confiaras en mí. No sé si esto volverá a ser como antes.

En la escena siguiente, Donna está en su casa alistando sus maletas. La relación entre ella y Curtis ha finalizado y ella se va de viaje para olvidarlo. Antes de irse, se acerca a Christabel y le dice que ha descubierto su juego de manipulación hacia el ingenuo Curtis. Christabel niega todo, que le perdona hablar así porque Curtis le ha dejado, que no le guarda rencor. Al rato Christabel se va a su cuarto y ahí ya no pone cara de mosca muerta, como acaba de ponerlo momentos antes, pone una inmensa sonrisa y gira su labio hacia el costado derecho hacia arriba.

Al día siguiente, Christabel busca a su tío para hacerle preguntas sobre lo que ha hablado Donna acerca de ella. Su complejo de culpa lo detecta inmediatamente su tío, ella niega que se sienta culpable de algo.

Christabel enfila sus baterías con todo hacia Curtis, su dinero es un gran motivo y la sensación de que dos hombres estén enamorados de ella. Para su placer, Curtis cae redondito. Pasan unos días y Christabel le comunica a Nick que se va casar con Curtis. Nick se molesta y le dice:

Nick: ¡Conque ese era tu juego! Enhorabuena, Christabel.
Christabel: Siento haberte hecho enamorar.
Nick: No te preocupes. Ni te preocupes por Donna. Ni tampoco por Curtis.
Christabel: Curtis me ama.
Nick: Está bien. Acabemos con esto. Dime que tú también le amas.
Christabel: Me necesita.
Nick: Responde!!!! ¿Y tú que necesitas?
Christabel: No te pedí que te enamoraras de mi.
Nick: Y tú no querías enamorarte de mi. Pero lo hiciste. “Esto nuestro no resultará, Nick”. “Es sólo atracción sexual”. ¡Pues es verdad! Dime si hay algo mejor. Por eso, aunque estés con Curtis, pensarás en mi. Adiós Señora Carey. No te digo “que seas feliz” porque no lo serás.

Nick se va molesto. En ese instante llaman por teléfono, contesta Christabel y es Curtis. Le miente y le dice: “Justo estaba pensando en ti. Yo también te quiero, contigo no volveré a sentirme sola”. A lo lejos Nick observa que Christabel es más aficionada a las mentiras de lo que él pensaba.

Christabel se casa con el millonario Curtis, sin amarlo. Empieza una vida de puras reuniones, donde Curtis al cabo de un tiempo percibe que ella no pasa tiempo con él juntos. En una fiesta, Nick es uno de los invitados. Christabel se le acerca y le sugiere ser amantes, él le responde que no se mete con mujeres casadas y que no es partidario de la infidelidad. Curtis los observa a Nick y a Christabel. Por la noche, conversa con Christabel (justo instantes antes ella ha querido llamar por teléfono a Nick, pero escucho los pasos de su esposo y desistió de su objetivo).

Curtis: ¿Qué significa Nick para ti?
Christabel: No significa nada. Es un amigo. Tan amigo tuyo como mío. Si crees que …
Curtis: Siempre he confiado en ti. Y me gustaría seguir confiando.

Curtis le dice para irse juntos de paseo a Christabel. Ella a regañadientes va. Curtis la deja sola para irse a ver los caballos, a su regreso ella le ha dejado una nota en la que le dice “que se ha ido a ver a su tía porque ella se encuentra mal de salud, que en la noche regresa, que no la llame por teléfono”. Es mentira porque Christabel se ha ido al departamento de Nick para que este último le de el amor como sólo él sabe hacerlo. Christabel lo besa, le hace cariños a Nick pero él está pensando en que ella debería divorciarse de su marido si piensa tener una relación seria con él. Nick le quita las manos de encima y empieza a decirle unas cuantas verdades a Christabel

Nick: Una mujer honesta decidiría entre su marido y el hombre al que ama, pero tú no. Tú quieres más recursos. ¡Tú quieres las dos cosas!
Christabel: No es cierto.
Nick: ¿Qué sabrás tú de la verdad? Has estado cinco horas conmigo mintiéndome a cada segundo.
Christabel: ¡No te he mentido! ¡Yo te quiero!
Nick: Tú sólo quieres a una persona en el mundo, a ti.
Christabel: ¡Nick! ¡No puedes echarme! Nick:Ya lo creo que puedo. Es más fácil de lo que creía. Sólo lamento que volverás con Curtis, y esa es una jugada muy sucia para cualquier hombre. ¡Largate!

Christabel va rápido a su casa para seguir con la mentira de su visita a la tía. Curtis ya ha descubierto todas las mentiras de Christabel, ha hablado con el tío de ella y además ha ido a la casa de la tía. Cuando llega a su casa y Christabel empieza con la cantaleta de mentiras, él sólo se limita a decirle que se va por una semana de la casa y a su regreso no quiere encontrarla.

Christabel se encuentra sola, Gobby el pintor es el único que la despide y le da un par de consejos para que sobreviva. Sin embargo, Christabel “ha nacido para el mal” y los últimos 20 minutos del filme lo grafican completamente.

El cine de USA de los años 40 a los 50 es bien maduro. Los diálogos son reflexivos, intensos, las actuaciones son apasionadas. La verdad siempre te la refriegan en la cara. Es una pena que actualmente, en muchas de sus películas, sólo te den “hipocresías” y los jóvenes alimenten su cerebro de eso. Por ejemplo las películas y series de tv que influyen al cerebro de las jóvenes diciéndoles: “Si él me lo hizo, yo también se lo voy hacer”, “Lo mejor es la venganza”, “Mejor es no enamorarse porque si lo haces sufres”, “es muy controlador entonces es un celoso, peor un machista”, etc. La lección del filme es amar, pero sin hacer daño a nadie.


Yo soy un partidario de la fidelidad ¿Y tú?

Nota de Post: Este post lo escribí primero en un block, sensación interesante porque normalmente tipeo de frente en la computadora. Lo hice por bloques en base al recuerdo de cada personaje, lo uní finalmente con los diálogos. Pasar mis notas a la computadora me hace recordar los tiempos que escribía cuentos y poemas, ya hace un par de años.

sábado, 21 de mayo de 2011

Sobre la Fuerza de Voluntad

Con fuerza de voluntad se pueden curar todos los males humanos ….todos.

En la película “El ángel Ebrio” - Yoidore Tenshi - de Akira Kurosawa (Japón 1948), tenemos la historia del Doctor Sanada (Takashi Shimura). Él es una autoridad en el tratamiento de la tuberculosis. Desde niños, pasando por jóvenes y llegando adultos. Todos se hacen ver con el doctor. Sanada es un buen médico que se desvive por sus pacientes. Se interesa por curarlos, él se queja que a los demás médicos les interesa alargar la agonía de los enfermos para así sacarles más dinero. Sanada es un tipo sincero, demasiado honesto, piensa que “el que engaña a los pacientes, no es un médico”. Él piensa que si fuera de otra manera, sería un médico rico, como sus amigos. Sanada es un tipo bueno con un defecto, le gusta el licor como caramelo. Es un “ángel ebrio”.

Matsunaga (Toshiro Mifune) es un hombre del tipo que enamora a todas las mujeres. Se divierte con una y otra vez, muchas de ellas lo idolatran. En el fondo es un tipo con muchos miedos. Un día va a hacerse ver con el Doctor Sanada y este, así al ojo, le diagnostica tuberculosis. Él no le cree. Para Sanada, Matsunaga es un cobarde que no sabe aceptar su enfermedad. “Es natural tener miedo. ¿Por qué avergonzarse de ello? Confundir la inconciencia con el valor. Si. Pero son todos una pandilla de cobardes. Por eso se hacen tatuajes, hablan a gritos y andan por todas partes pavoneándose. Tú apenas tienes agallas. No seas tan fanfarrón. Las chicas tienen más valor, ellas son valientes de verdad. Pero tú no tienes valor, ni para admitirlo. Tú le tienes miedo, incluso a la oscuridad”. Para Matsunaga, Sanada es un charlatán que habla demasiado.

El Doctor Sanada quiere curar a Matsunaga porque le hace recordar que cuando él era joven, le gustaba jugar con las mujeres. Ahora ya no lo hacia, sanarlo a Matsunaga sería como reivindicarse consigo mismo. Un día Matsunaga va al doctor en un estado lamentable, cada vez esta más delgado. Sanada le dice que para luchar contra la tuberculosis, de ahora en adelante: Nada de mujeres y nada de alcohol. La clave es la fuerza de voluntad, esto es lo más importante para que deje sus vicios. Agrega que hay mucha gente corrupta alrededor de él, que se aleje de ellas. Matsunaga dice que va cumplir con lo que le diga el Doctor, sin embargo no tiene la suficiente fuerza de voluntad y vuelve a caer en las garras del alcohol y las mujeres. Un triste final se acerca para su vida.

Kurosawa es un director que hace un retrato de los seres humanos en sus dilemas existenciales, en sus preocupaciones diarias, en sus traumas presentes. En esta película le otorga al personaje de Matsunaga, las soluciones para que pueda curar su enfermedad (la tuberculosis) a través del cultivo de la fuerza de voluntad. Sin embargo no “saber decir no” conlleva a la autodestrucción del personaje.

¿Qué es la fuerza de voluntad? Es saber decir “si”. Es saber decir “no”. Es tener coherencia entre lo que pensamos, decimos y hacemos.

¿Cómo lograr las metas? Entrenándonos a diario. Si hacemos lo que pensamos, decimos y hacemos vamos a provocar un sudor de confianza y la gente lo huele. Por supuesto que a la primera persona a la que debe fascinar esta sudoración es a nosotros mismos, saber que estamos logrando “éxitos” para nuestra vida nos va ir dando mayor confianza en nosotros mismos.

Siguiendo con filmes de Kurosawa. Tenemos dos historias policiales “El Perro Rabioso” (Nora Inu - Japón 1949) y “El Infierno del Odio” (Tengoku to jigoku - Japón 1963) con protagonistas con la suficiente fuerza de voluntad para llegar a una meta, hallar a los malhechores. Para conseguirlo deben pasar por pruebas, las cuales no los hacen decaer en sus propósitos, si no más bien fortalecerlos por llegar a su objetivo.

En “El Perro Rabioso” tenemos la historia del principiante detective Murakami (Toshiro Mifune). Recién ha entrado a trabajar al departamento de policía y viajando en un micro le roban su arma, una Colt con sus 7 balas puestas. El joven Murakami piensa que lo van a despedir, su carrera se va truncar, desesperado decide pedir ayuda al Encargado de Hurtos. Este le dice que recuerde la cara del carterista o si había alguien más en el micro que recuerde que se le acercara. Murakami recuerda a una mujer de perfume barato que se le pegaba y a él le daba asco. El Encargado le dice que se olvide del carterista y que busque en los archivos de ladronas, la cara de dicha mujer. El joven encuentra la foto y así empieza su investigación para hallar su colt robada. El Encargado de Hurtos le dice que conoce a esa mujer y nunca va confesar si le extrajo el arma. En efecto cuando la van a ver, la mujer niega todo. Lo peor es que al día siguiente, Murakami se entera que han disparado a una chica con una Colt, le han extraído la bala del brazo y en efecto, el arma utilizada es la de él. Murakami no puede más y presenta su carta de renuncia, se siente avergonzado de haber perdido su arma y está este siendo utilizada por un criminal. La Sección de Policía no acepta su renuncia y le dicen: “Las desgracias son las que hacen o hunden a los hombres. ¿Piensa dejar que esto lo hunda?. Usted puede convertir la mala suerte en buena suerte. ¿Por qué no solicita que le asignen el caso?”. Murakami acepta y obtiene su primer caso. Le asignan como maestro detective al detective Sato (Takashi Shimura). De inmediato empieza a recibir lecciones: Es bueno pensar, No se puede ser tan sensible cuando se quiere resolver un caso, Las emociones no deben dominarnos, Mejor tener una actitud de calma, Cuando se investiga hay que saber hacer preguntas antes que ir directamente al grano, Aprender a descubrir las mentiras, La suciedad propicia la maldad, y finalmente Trazar un plan para posteriormente ejecutarlo con calma. Murakami se convierte en un aprendiz de Sato. El final de la película nos revela que con fuerza de voluntad no sólo se pueden lograr los resultados esperados, si no más cosas positivas para nosotros.

“El infierno del odio” muestra como un hombre de nivel pobre tiene envidia de un hombre con mucha riqueza. Para hacerlo sufrir, se le ocurre raptar a su hijo. Se equivoca porque rapta al hijo del chofer. Sin embargo, el hombre rico se sensibiliza y decide pagar el rescate del muchacho, a costa de tirar al tacho toda su carrera laboral en la compañía donde trabaja y quedarse sin dinero. El Jefe Detective Tokura (Tatsuya Nakadai) sigue paso a paso todo lo que ha pasado, quiere encontrar al autor del plagio. Es muy difícil: nadie lo vio y no se sabe de donde proceden las llamadas pidiendo dinero por el rescate. Tokura está seguro de algo: Tiene que hallar al malhechor y hacer justicia para el hombre rico, que ahora se encuentra en desgracia. Para lograr su objetivo y a pesar de las muchas dificultades que encuentra en el camino, no se rinde, hace uso de su equipo de policías y traza un plan que todos siguen al pie de la letra. Película de más de horas de duración, que no pierde el interés en ningún momento.

La actitud del hombre rico de poner encima de todo: la vida antes que el dinero nos deja reflexionando sobre algo que escribió el filosofo griego Platón en su libro Apología de Sócrates: “… ¿no te avergüenzas de preocuparte de cómo tendrás las mayores riquezas y la mayor fama y los mayores honores, y, en cambio no te preocupas ni interesas por la inteligencia, la verdad y por cómo tu alma va ser lo mejor posible?” y añade “No sale de las riquezas la virtud para los hombres, sino de la virtud”. Para estos filósofos, ser una mejor persona es preferible a dárselas de poseer mucho dinero y ser famoso por ello.

Existen muchas películas sobre la “fuerza de voluntad”. Las que más me gustan y que ya he comentado en el blog son: “Zorba the Greek” de Michael Cacoyannis (Grecia 1965), “Good Will Hunting” de Gus Van Sant (Usa 1997), “Jerry Maguirre” de Cameron Crowe (Usa 1996), “Peaceful Warrior” de Victor Salva (Usa 2007), “Gran Torino” de Clint Eastwood (Usa 2007), “El mismo amor, la misma lluvia” de Juan José Campanella (Argentina 1999), “Corazón de Fuego” de Diego Arsuaga (Argentina/Uruguay 2002), “As good as it ges” de James Brooks (Usa 1997), “Erin Brockovich” de Steven Soderbergh (Usa 2000), “Ma nuit chez Maud” de Eric Rohmer (Francia 1963), “L’enfante sauvage” de Francois Truffaut (Francia 1970), “High Fidelity” de Stephen Frears (Usa 2000) y “Mies vailla menneisyytta” de Aki Kaurismaki (Finlandia 2002).

En todas las películas antes mencionadas los personajes principales tienen la suficiente fuerza de voluntad para vencer obstáculos y llegar a sus metas. Estas películas se dividen en dos tipos: Unas en las que un mentor acompaña al personaje principal enseñándole lecciones de vida. El otro tipo de películas son aquellas en las que varios personajes influyen sobre el personaje principal para que descubra por si mismo los mecanismos para cumplir con sus objetivos.

Finalmente y ya que el post parece un homenaje al cine tan reflexivo de Akira Kurosawa, comparto la historia de “Vivir” (Ikiru - Japón 1952). Es una obra que abarca no solamente el tema de la fuerza de voluntad, también tiene el tema de la ayuda a los demás, la empatía, los sentimientos positivos, la lucha por un bien común, etc. Es inevitable decirles que la película es conmovedora, desgarradora. Inevitablemente uno bota lágrimas al ver este filme.

La historia de “Vivir” empieza mostrándonos una radiografía del estómago de Kanji Watanabe (Takashi Shimura). Una voz nos dice que se detectan síntomas de cáncer pero que nuestro protagonista no lo sabe. A continuación lo vemos a Kanji en medio de una ruma de papeles, sentado en un escritorio. Es el Jefe de la Sección de Ciudadanos de una Entidad Estatal. Sus subordinados le han puesto de apodo “La Momia”, se la merece porque se pasa el día pegado a su silla, matando el tiempo. Usa la misma gorra desde hace 25 años, ha almorzado el mismo tipo de comida (fideos) todos los días en el mismo lapso de tiempo. En ocasiones ha querido intentar trabajar un poco pero no ha tenido la voluntad suficiente. Le interesa sólo mantener su puesto “En este mundo no hacer nada es el mejor modo de mantener su puesto”. Tiene dolores de estómago pero tampoco hace nada, con su agua se le calmara.

Un día, se acercan a la Entidad un grupo de mujeres solicitando el saneamiento de un terreno que tiene aguas contaminadas, ellas proponen que sea convertido en un Parque Infantil. De esa manera habría mucho beneficio para esa comunidad. Un subordinado le dice al Jefe lo que las mujeres pretenden, él pelotea el asunto a la Sección de Obras Públicas de la Entidad. De esa sección las pelotean a otra y así como 15 secciones se pelotean entre sí. Las mujeres indignadas ya se están yendo con las manos vacías pero uno de los empleados de Kanji les sugiere que presenten su solicitud por escrito. Ellas al menos se van con esa ilusión.

El Doctor al que acude Kanji por sus dolores en la barriga, le dice que tiene una ulcera leve. Kanji le exige que le diga que tiene cáncer. El doctor se mira con la enfermera y los enfermeros. Se queda callado. Kanji sabe que es cierto, tiene cáncer y le quedan pocos meses de vida. En efecto, cuando sale del consultorio, el Doctor les dice a los enfermeros que a Kanji le quedan sólo 6 meses de vida. La enfermera dice que si ella lo supiera se tomaría un veneno y listo. El enfermero se queda callado, mirando la radiografía de Kanji.

La gente no sabe que Kanji siempre se ha mostrado como una momia en el trabajo porque 30 años antes, murió su esposa y él tuvo que cuidar solo a su hijo. Sin embargo, este al crecer sólo se dedicaba a criticarlo y juzgarlo.

Kanji camina pensando que no es fácil morir, pensando que no ha sabido vivir esos años. Está enfadado consigo mismo. Comienza a beber sake durante 5 días en algún lugar de la ciudad, Lo hace como una protesta por lo que le está pasando. Una noche, un escritor de novelas baratas lo descubre sentado en un rincón alejado de una tienda. Kanji le cuenta su drama. El escritor le dice: “Es usted una persona muy interesante. Usted me ha hecho pensar. Ahora comprendo que la desgracia también tiene su lado bueno. El hombre descubre la verdad en su desgracia. Su cáncer le ha abierto los ojos a la vida. Los hombres somos tontos. Sólo nos damos cuenta de lo bella que es la vida cuando nos enfrentamos a la muerte. Y aún así son muy pocos los casos en los que eso sucede. Algunos mueren sin saber lo que es la vida. Es usted un buen hombre. Ha llevado una vida de esclavo y ahora quiere mandar sobre su vida”. Le propone que lo va hacer un tour tipo Mefistófeles por toda la ciudad nocturna. Comienzan con un tragamonedas. Kanji parece un niño con esas máquinas. Continúan en distintos bares. Van también a un Centro de Strip Tease, Kanji está fascinado al ver semejantes mujeres bailando y mostrando la sinuosidad de sus formas, es más grita quien sabe porque. Cuando llegan a un Lugar con música en vivo de un piano, Kanji pide que toquen una canción: “La vida es corta”. El pianista accede, comienza a tocar las primeras melodías, la gente se va a la pista de baile y de pronto ocurre algo que deja a todos sorprendidos. Kanji comienza a cantar la canción con una voz que a todos hace vibrar.

La letra de la canción dice:

¡Que corta es la vida!
Enamórate,
Querida doncella.
Mientras tus labios
Sean rojos ….
Y antes de que
Tu pasión se enfríe.
Porque no habrá un mañana …

¡Que corta es la vida!
Enamórate,
Querida doncella.
Mientras tu pelo
Sea aún de color negro …
Y antes de que se apague el fuego
De tu corazón.
Ya que este día
No volverá jamás …

Las lágrimas caen una tras otra. Su mirada es inmensamente triste. El escritor lo toma a Kanji y lo lleva a la calle, todos lo miran sorprendidos por su voz y él sentimiento que ha puesto al cantar.
Al otro día, Kanji está nuevamente caminando por las calles. Se le cruza una de sus subordinadas, la cual le pregunta porque lleva faltando 5 días al trabajo. Kanji no responde. Ella le pide que por favor le selle su hoja de renuncia. Él le pregunta porque renuncia. Ella le dice que ya consiguió otro trabajo y ese en el que él era su jefe, era muy aburrido. Van a la casa de Kanji y él le pone el sello a la hoja, ella ya está por retirarse y él observa que lleva unas medias rotas. Inmediatamente va a una tienda y le compra medias nuevas a la muchacha, luego le sugiere que se tome el día libre y luego la invita a un tragamonedas, a un pista de patinaje sobre hielo, al cine, a los juegos mecánicos, a restaurantes. En todo sitio al que van le invita comida y ella come con desesperación. Se ve que es muy pobre y Kanji está aprendiendo a compartir con sus semejantes.

Kanji es feliz con la presencia de esa chica, que la busca todos los días a su nuevo trabajo. Ella piensa que él la esta acosando. Él le dice que “con sólo mirarla se le alegra el corazón y es feliz. Que ella es muy buena con él. Que tiene envidia que ella sea joven y sana pero que es feliz a su lado”. La chica le dice que es antinatural que un hombre de su edad este en ese plan de querer algo con ella. Kanji le dice que sólo quiere estar con ella, no otra cosa. Ella le dice que lo mejor será que ya no se vean, que ella no lo puede ayudar en nada, que ella en su nuevo trabajo sólo fabrica muñecos de conejos y eso le gusta a los niños. Kanji se queda pensando sobre la Oficina donde trabaja y primero cree que no hay solución para que algo cambie ahí, luego se ilumina escuchando a la chica y piensa que si se puede hacer algo.

Al día siguiente, Kanji está trabajando en su Sección, delegando, concretando peticiones. Una de esas es la de las señoras que solicitaban la construcción de un parque infantil, él se muestra interesado por esa petición en particular y le dice a sus subordinados: “Si no tomamos nosotros la iniciativa en un tema como éste, nunca se concretará. No es asunto solamente de otras Secciones. Llamen a un coche, vamos a realizar un estudio sobre el terreno. Y hoy mismo prepararemos un informe. Nada es imposible si tenemos la fuerza de voluntad necesaria”.

A continuación una voz nos indica que han pasado 5 meses y Kanji ha muerto. Los 40 minutos siguientes son en la voz de cada uno de las personas que trabajo con él, que fue lo que hizo día a día durante esos 5 meses.

Es definitivamente una obra maestra de Kurosawa. De visión imprescindible.

domingo, 8 de mayo de 2011

Sobre el egoísmo y la desconfianza



Padre: No te daré 500 liras para la escuela. Le dirás a la maestra que tus padres ya hicieron beneficencia. ¿Está claro?
Hijo Paoletto: Pero yo había dicho que si.
Padre: Y ahora dirás que no. Nunca hay que decir que si, siempre es no. Porque con un no, te escapas. Con un si, te embarras.
Hijo Paoletto: … pero era para los pobres.

Padre: Hay que ser vivos en la vida. Paoletto eres bueno, lindo e inteligente, pero no eres vivo. Escúchame bien: “El mundo es redondo y el que no flota se va al fondo”. ¿Comprendes? Recuérdalo.

Padre: No le convides de tu lonchera a tus compañeros. Eso si muéstrale a la maestra. Es linda la maestra. ¿Quién te gusta más? ¿La maestra o Sofía Loren? ¿Te da vergüenza? Somos hombres, debemos decirnos todo.

Padre: … los que deberían pensar en las personas, solo piensan en ellos. Para que te vaya bien en la vida no confíes en nadie, en nadie. Ni siquiera en papá. Noooo, en papá si, era una broma.

(Il Mostri: L'educazione Sentimentale – Dirigida por Dino Risi - Italia 1963)


Un padre le enseña a su pequeño hijo como debe comportarse en la vida. Si es egoísta y además no confía en los demás, va llegar a buen punto. Cuando el padre comienza con sus “lecciones de vida”, el niño le cuestiona que no está haciendo y diciendo cosas buenas. El padre le dice que tiene que ser vivo. Con el tiempo el niño solo se limita a escucharlo. 10 años después, aquel que fue niño alguna vez, mata a su padre. Fin de la historia.

Han pasado casi 50 años de estas escenas con un actorazo como Ugo Tognazzi haciendo el papel de padre. Se puede decir que la película esta bien antigua, sin embargo, en estos tiempos el tema de fondo esta más actual que nunca. Pareciera una onda a nivel mundial de egoísmo tremendo, decir “compartir con los demás” o “pensar en tu prójimo” suena raro. Y ojo que es frecuente escucharlo pero más con un interés de por medio (¿Cuánto voy a ganar si doy mi tiempo o dinero?), en otras palabras un “compartir hipócrita” donde se mantiene que “yo trabajo para mi, pensando en mi y por mi”. No se puede generalizar que todo el mundo es egoísta, pero es lo que más vemos hoy en nuestra vida diaria.

En una de las escenas el padre le dice al niño que “no confié en absolutamente nadie”. No confiar en nadie nos convierte en seres egoístas, crueles y finalmente amargados. Me acuerdo hace un par de años, un amigo del trabajo me dijo: “David no confíes en nadie, sólo en mi”. Yo me sonreí. Agrego: “La gente no te dice nada, pero a tus espaldas te clavan el puñal”. Yo volví a sonreir. Con el tiempo y yo pasando a otros trabajos, no lo volví a ver, pero sus palabras se me quedaron grabadas, inclusive las que me dijo el día que renuncio de ese trabajo: “Mira David, este trabajo no me lleva a nada, ahora me voy a dedicar a mi, no quiero trabajar para otros”. Su mirada triste, sus chistes constantes, sus “lecciones de vida”, era un buen tipo pero no confiaba en nadie. Lo alucinante es que años más tarde, estando yo en otro trabajo, sentí por un momento que él tenía razón “no confiar en nadie porque todos te apuñalan”. Lo había generalizado, como él en su momento lo hizo. Menos mal que hice un “stop”, reprocese, analice y continué con mi vida. Al mezclar mi filosofía de vida con la religión saque una conclusión: “Si confío en Dios, significa que confío en mi mismo porque Dios esta dentro de mi y Si confío en mi mismo significa que puedo confiar en los demás”. Es una regla simple, difícil de olvidar. Dios, yo y los demás. Ahora obvio no en todos, siempre va existir gente buena y al mismo tiempo gente mala. Pero ¿Cómo reconocer alguien bueno de alguien malo?

Esto me hace recordar a “Il Sorpasso”, filme italiano también de Dino Risi, del año 1962. En la película un chico bueno llamado Roberto (Jean-Louis Trintignant) es inducido por un chico malo Bruno Cortona (Vittorio Gassman) a viajar todo un día en auto por Roma, sin un motivo concreto lo importante es juerguearse. Roberto es tranquilo, no fuma, disfruta la vida con sus estudios de derecho “Un abogado va servir a los demás y eso es importante en la sociedad”. Para Bruno eso de servir a los demás es para reirse, mejor servirse a si mismo y disfrutar los placeres del presente: las mujeres en todas sus variedades. Sus lecciones de vida: “no comprometerse con las mujeres”, “para reconocer si una camarera esta enamorada de ti fíjate en la cantidad de sopa que te sirven”, “la edad más bella es la que tiene uno día a día”, “el amor por la mujer es cambiante como la luna”. Bruno le dice a Roberto: “confía en mi” a cada rato, el muchacho no entiende porque repite esa frase a cada rato, él solo quiere volver a su casa luego de este viaje sin sentido al cual fue convencido de ir todo por no saber decir “No”. Roberto elige, por ingenuidad, confiar en Bruno y en toda propuesta que le diga. Durante todo el camino Roberto sigue sin aprender a decir “No”, desconfía pero no dice nada, al final del filme la muerte lo espera trágicamente.

Esta película es todo un clásico, que hasta hoy es visto por las nuevas generaciones de italianos. Un filme imprescindible en la cinematografía de ese país y del mundo. Roberto confía en Bruno y le va mal, pésimo. Si Roberto hubiera “reconocido ciertos indicadores”, se hubiera dado cuenta quien era Bruno en un instante. Pero Roberto en su bondad es todavía un niño. Tener “madurez” y “saber decir no” le hubieran evitado un final trágico. Entonces no se trata de desconfiar de todo el mundo, sólo se trata de saber en quien confiar y compartir. ¿Qué te ayuda? La experiencia, la capacidad de dicernimiento y la fuerza de voluntad.

Dice Gabriel García Márquez en "El coronel no tiene quien le escriba" que el “amor se aprende” e “implica riesgos”. De igual forma es compartir algo con alguien, confiar algo con alguien, confiar en alguien. Si lo hacemos vamos a ser más humanos y felices, sólo es cuestión de tomar la decisión. Hay una escena de la película “Los Amantes” de James Gray (USA 2008) que es contundente en este tema de tomar riesgos, quitarse egoísmos y confiar (cualquier parecido con el amor es pura coincidencia). Les dejo el extracto

Sandra: Leonard yo quiero cuidar de ti. Creo que te entiendo, te comprendo. Tú eres diferente. Tú no pretendes ser alguien que no eres. No debes preocuparte por nada ni te avergüences.
Leonard: Gracias.

jueves, 5 de mayo de 2011

Ser distinto

Muchas veces juzgamos a las personas y no nos damos cuenta que en el fondo son como nosotros: Quieren amar, tienen sueños, quieren vivir. Jesús dice en la Parábola de la Mujer Adúltera que "El que esté libre de pecado tire la primera piedra". En esa parábola nadie le tira la piedra a la mujer adúltera y es más todos se van (conscientes de que son igual de pecadores).



Las Tres Películas que pongo a continuación están basadas en hechos reales, las vi en distintas etapas de mi vida y me impactaron. Les recomiendo verlas.



1. Un hombre con una enfermedad en su piel que lo hace ver como un deforme (elefantiasis) y la gente se burla de él. Un doctor busca ayudarlo.



2. La segunda historia es de un tetrapléjico que lleva muchos años en esa situación y se está hartando. Piensa que lo mejor es morir, la gente a su alrededor lo juzga cada uno desde su particular punto de vista.



3. Un matemático sufre de esquizofrenia y es juzgado por sus amigos y todo el mundo. Una mujer se enamora de él y juntos sacan adelante su vida.



El hombre elefante (The elephant man)
(Dirigida por David Lynch - USA/UK 1980)



No soy un animal ! Soy un ser humano ! Un hombre!



Mar Adentro
(Dirigida por Alejandro Amenábar - España 2004)


-¿Cómo eras de joven?
- ¿Por qué? ¿Tan feo te parezco ahora?


Una mente brillante (A beautiful mind)
(Dirigida por Ron Howard - USA 2001)



Lo que distingue lo real de lo irreal está en el corazón.

Sólo en las misteriosas ecuaciones del amor se puede encontrar la lógica.