miércoles, 29 de junio de 2011

Barbra, Woody & Kiarostami talking about LOVE




El espejo tiene dos caras (The mirror has two faces)
(Dirigida por Barbra Streisand – USA 1996)


¿Qué es más importante: El sexo animal o el sexo espiritual?, o poniéndolo en otras palabras ¿Qué es más importante el amor animal o el amor espiritual?. Gregory Larkin (Jeff Bridges) se hace preguntas como esas en su matemático cerebro. Dedicado a la docencia en la Universidad de Columbia, es un fan de los números primos y sus derivados. El problema de Gregory hasta este momento es que siempre ha sido de relaciones basadas en el sexo, así todo animal, es decir tragarse entera a su víctima. Tras una serie de fracasos con mujeres predispuestas a jugar a ser cazadas, pero en realidad son cazadoras, Gregory ya está tirando la toalla. Quizá ya es momento que tome en serio una mujer y se fije en algo más que el físico, lo espiritual puede ser una opción.

A Gregory le recomiendan poner un anuncio en el periódico. Se sienta frente al computador y escribe: “Profesor de la Universidad de Columbia busca mujer interesada en metas comunes y compañía. Debe tener un doctorado y ser mayor de 35. ¡La apariencia física no importa!”

Rose Morgan (Barbra Streisand) es una profesora de Literatura que cumple el perfil que busca Gregory. Se encuentra soltera, vive con su mamá, y envidia a las personas enamoradas porque a ella le encantaría también que alguien la conociera de verdad, lo que le gusta, lo que teme, que pasta de dientes usa, para ella eso sería maravilloso.

Gregory revisa las cartas que le llegan de mujeres contestando a su solicitud. Las agrupa en Rechazadas, Muy bonitas y Posibles. La última carta es una que viene acompañada de una foto de Rose en la que atrás dice Profesora de Literatura, también en su misma Universidad. Llama al teléfono de la carta y le contesta la hermana de Rose. Ella le dice que Rose nunca contestaría a un tipo que hace ese tipo de anuncios, si ella lo ha hecho es porque él puso que trabajaba como profesor en la Universidad entonces no era un cretino cualquiera.

Esa mañana Gregory va a la Facultad de Literatura y entra a la clase de Rose, un salón repleto de alumnos, hay hasta gente parada escuchando a la profesora. Ella da una cátedra acerca del amor y los alumnos escuchan fascinados. (Esta escena es la mejor de la película, me recordó mis clases en los salones auditorio de la UNALM). Gregory se sienta al fondo y también escucha con atención a Rose.

Es de noche y Gregory marca el teléfono de Rose. Ella está echada en su cama viendo la tele. Se presenta como el profesor Larkin del Departamento de Matemáticas. De nervios dice un par de burradas y ambos se ríen. Luego le comenta que asistió a una de sus clases y quedo impresionado, él desea cenar con ella. Días después cenan juntos y empiezan a conocerse. Las invitaciones siguen y van a recitales de música. De pronto se han convertido en una especie de enamorados sin beso ni sexo. El mejor amigo de Gregory conociendo como él era antes, piensa que ahora está más enfermo. La hermana de Rose conociendo como ella era antes, piensa que ahora ella debe deschavarse para que él susodicho Gregory “haga algo”. La mamá de Rose piensa que es algo anti-natural eso de que el hombre "no toque" a la mujer. Sin embargo Gregory está firme en su decisión de no tener nada de sexo.

Gregory: Quiero que te sientas a gusto conmigo así que te lo voy a decir de frente. No me interesa el sexo.
Rose: ¿No?
Gregory: No y no tiene que ver nada contigo.
Rose: ¿No?
Gregory: No. De hecho tiene que ver con tu clase del otro día.
Rose: ¿Si?
Gregory: Si, yo también creo que son las ilusiones sobre el amor y el énfasis en el sexo lo que aleja y separa a la gente. Como tú misma dijiste, el romance es un mito, ¡una manipulación!
Rose: Espera. Yo me refería a las opiniones académicas que son puramente subjetivas.
Gregory: ¡Pero tenías razón! Las relaciones que se basan en el amor romántico no valen nada. No tienen ningún fin, ningún valor.
Rose: ¿Te quedaste toda la clase?
Gregory: No, me fui cuando hablabas de la música que oímos cuando los amantes se besan en la pantalla y concuerdo en que es manipulador porque en la vida real no oímos música. Y la persona con quien salimos no es una estrella de cine. Es una maliciosa…
Rose: ….¿fantasía?
Gregory: ¡Exacto! Esta adicción a la belleza y la perfección que crea la publicidad … ¡sólo se alimenta de los deseos patéticos de la gente! La gente ya no tiene sus propias opiniones. ¿Estás de acuerdo?
Rose: Te entiendo.
Gregory: Los medios nos dicen lo que es bello y lo que no. Los programas de televisión nos dicen cómo debe verse una relación y como debe sentirse. ¡Y el sexo!
Rose: Si?
Gregory: No te diré cómo ha arruinado mi vida.
Rose: …. adelante dímelo.
Gregory: Bueno, me vuelve loco.
Rose: ¿De veras?
Gregory: Literalmente. Cuando quiero a alguien sexualmente me vuelvo loco.
Rose: No me digas.
Gregory: Recuerdas esa película “Atracción Fatal”. Yo puedo entender a esa mujer. Claro yo nunca mataría a alguien inocente. Pero me es familiar esa sensación de que cuando quieres a alguien tanto que físicamente te duele no tenerlo. ¡Esta ficción conocida como “enamorarse” enloquece a la gente, como dijiste! Y luego al final estás loco y solo.
Rose: Muerto, yo dije muerto.
Gregory: Cierto, muerto. ¡Estamos muertos! Ahora yo creo en verdad que dos personas pueden juntarse, incluso casarse por razones más significativas, más concretas que el sexo. Un amor que crece con el tiempo desde el respeto, la confianza, el cariño, intereses comunes.

Gregory y Rose llevan 3 meses y no se han besado. Cada salida son horas de hablar mucho. A Rose le parece fantástico no preocuparse por lo que dice, por la ropa que usa o lo que come, Gregory la acepta como es.

Una noche salen a un parque y ella le regala unas mancuernas con números primos. Gregory está contento y la abraza (no más). Se separan, se sientan en una banca y él le dice que ambos sufrieron por amor y ambos están solos y eso es un desperdicio porque como personas ellos son gente valiosa. Agrega que ella es una mujer diferente a todas las que ha conocido antes, es inteligente, con humor, con pasión por sus ideas .... él la aprecia y se siente diferente cuando está con ella, así que lo conveniente es que ambos se casen. Ella se queda sorprendida, él le dice.

Gregory: Si la gente se casa por pasión sexual, que se disipa, o por belleza que también se disipa. ¿Por qué mis razones para casarme tienen que ser más locas que esas?

El matrimonio lo cambia todo (ahora se vienen responsabilidades serias, metas en comun y por supuesto sexo para darle pasión a tanto romanticismo). Se viene una hora de un cine que muestra que si queremos que una relación funcione se necesita amor, respeto, mucha tolerancia por parte de ambos ….y que alguien ceda por supuesto (por no decir que ambos cedan).

Excelente película. Barbra Streisand se manda con una película memorable. Debate muy bien que no necesariamente importa más la belleza física que la belleza espiritual. Yo comparto lo que dice Casanova, “todas las mujeres son bonitas”. Bajo este precepto no ves la fealdad en ninguna mujer porque ves el conjunto más que el cascarón.

Sueños de un Seductor (Play it again, Sam)
(Dirigida por Herbert Ross – USA 1972)


Rick: Anoche dijimos muchas cosas. Tú dijiste que yo tenía que pensar por los dos. Bien, pues he estado pensando y siempre llego a la misma conclusión, que tú debes irte en ese avión con Víctor.
Ilsa: Rick, no …..
Rick: Escúchame bien. Ambos sabemos que tú perteneces a Víctor. Eres parte de su trabajo, lo que le hace seguir viviendo. Si ese avión despega y tú no estas, lo lamentarás. Quizá no hoy, ni mañana, pero si muy pronto y por el resto de tu vida.
Ilsa: Y ¿Qué será de nosotros?
Rick: Siempre nos quedará París. Lo habíamos perdido hasta que llegaste a Casablanca. Anoche volvimos a recuperarlo. No soy muy noble, pero una cosa esta clara los problemas de tres personas cualesquiera no valen nada en esta locura de mundo. Algún día lo comprenderás.

Allan (Woody Allen) tiene 29 años de edad y trabaja como escritor de crítica cinematográfica. Su gran pasión es el cine, la mejor película que ha visto en su vida “Casablanca”. Por eso será que cuando la programan en la pantalla grande cada cierto lapso de tiempo, él es uno de los primeros en comprar sus entradas y emocionarse ahí sentado en su butaca. A él le tiemblan los ojos como su ídolo Humphrey Bogart. El sueño de Allan es ser un seductor como Bogart. Se parecen en que son chatos y feos y calvos, pero hay un gran detalle, Bogart se tenía una fe en si mismo bárbara, hacia que las mujeres se derritieran por él. La cara contraria es Allan, su esposa lo ha dejado tras dos años de matrimonio acusándolo de que no la hace reír y que además él es un espectador de la vida por eso se la para viendo películas. En cambio ella quiere divertirse. Allan no se tiene fe en si mismo, no sabe como va hacer para ligar con chicas ahora que está solo, no se tiene fe en si mismo, todo esto conlleva a que se deprima.

Su amigo Dick (Tony Roberts) y esposa Linda (Diane Keaton) van a echarle una ayuda para sacarlo del foso a Allan. Le planifican citas a ciegas en las cuales le va pésimo a Allan, su problema es fingir ser otro. Las mujeres se dan cuenta de eso y plum lo mandan a rodar.

Hay algo que no saben Dick y Linda, Allan tiene otro maestro de la seducción, el fantasma de Humphrey Bogart (Jerry Lacy). Este lo visita a diario por las noches. Le explica que “las mujeres son simples”, “el mundo está lleno de mujeres” y le revela el gran secreto con las mujeres “ser uno mismo, un hombre debe creer en sus cualidades”.

La vida le presenta un dilema a Allan cuando se da cuenta que se ha enamorado de Linda. Pero ella es la esposa de su mejor amigo. Es un triangulo amoroso como en Casablanca con Rick, Víctor e Ilsa. Dos hombres, un camino. Quien mejor para darle consejo que el fantasma de Bogart.

Woody Allen es un mito del cine de todos los tiempos, su mejor momento fue con las películas que filmo en los años 70. Mi favorita es Bananas. Allen ha rendido homenajes con sus películas a directores de la talla de Ingmar Bergman, Francois Truffaut y Alfred Hitchcock (por cierto mis directores favoritos junto con Akira Kurosawa). “Sueños de un seductor” es una historia de amor como “Casablanca” sólo que bajo el enfoque del director Herbert Ross se le otorga unos diálogos exquisitos acerca del amor hoy en día. La actuación de Allen y su forma de desenvolverse en la pantalla por un momento hacen pensar que la película es dirigida por él. En si está película es una dedicatoria a uno de los más grandes actores que represento la seducción en la pantalla grande, Bogart (se nota que el director vio la escena del taxi en “El Halcón Maltes”, la escena del cuarto en “Tener y no tener”, la escena del establo en “Amarga Victoria”, la escena de la sala en “La Senda Tenebrosa”, todas las escenas del barco en “La reina africana” o quizá simplemente lo vio en “El Sueño Eterno” donde hace gala de todas sus técnicas de seducción para dejar a las mujeres incendiándose).

Copia Conforme (Copie Conforme)
(Dirigida por Abbas Kiarostami – Italia/Francia 2010)

El escritor inglés James Miller (William Shimell) presenta su libro Copia Conforme en la Toscaza italiana. El libro trata sobre el arte. Hay un arte genuino y hay un arte falso. Pero más que el arte, es una invitación al autoanálisis, es decir a una mejor comprensión de uno mismo. Ser originales (genuinos y no copia de otros) ha sido una búsqueda constante desde la época de los romanos. El término “original” tiene implícitas connotaciones muy positivas: “Auténtico”, “genuino”, “fiable”, “duradero”, “poseedor de un valor intrínseco”. Ser original es como renacer en un mundo donde muchos aspiran a ser copias de otros.

Una mujer francesa (Juliette Binoche) escucha con agrado la disertación del Sr. Miller. Antes que termine la presentación, se acerca al representante del escritor y le entrega un papel con su número telefónica. Ella quiere acordar una cita con el Sr. Miller ya que ella se dedica a la venta de antigüedades originales (y también las copias).
Es domingo, es de mañana y es día de la cita. Ella sugiere visitar Lucignano. James acepta normalazo porque sabe que va conocer un lugar nuevo y además disfruta de los paisajes italianos y la conversación que sostiene con Ella. Lucignano es un lugar en la Toscaza Italiana donde la gente acostumbra casarse porque trae buena suerte sobre todo para una fidelidad “eterna”.

Ella y James conversan sobre arte, hijos, la muerte, la sencillez. Para James en la sencillez se encuentra la felicidad. En cuanto a Ella, juzga mal a aquellos que pretenden ser felices con una vida sencilla. Es en este momento que nos damos cuenta que ambos piensan distinto muchos puntos acerca de la vida.

Eso no significa que puedan seguir conversando, se sientan a tomar un café. Conversan y conversan, en eso a él lo llaman al celular, sale del restaurante. Una señora se acerca a Ella y le dice que el Sr. James debe ser un buen marido. Ella le pregunta que cómo se da cuenta de eso. La señora le dice que eso se ve. Ella le dice que a él sólo le interesa su trabajo. La señora le responde

Señora: Es mejor así. Un hombre debe amar su trabajo. Eso los mantiene ocupados. La vida no es tan terrible si la única cosa que lamentamos es el exceso de trabajo de nuestros maridos. Si no hay otra mujer, el rival pasa a ser el trabajo. Los hombres no pueden parar de trabajar. Es como si dejasen de respirar. Es imposible.
Ella: ¿No cree que debería haber moderación en todo?
Señora: Seria lo ideal, pero lo ideal no existe. Seria realmente estúpido por nuestra parte sentirnos infelices en nombre de un ideal. Además los hombres nunca están completamente ausentes, es algo que sólo se comprende a mi edad. Yo lo admiro a tu hombre.
Ella: Se puede saber ¿Por qué?
Señora: El domingo por la mañana ¿Qué hacen la mayoría de los hombres? Adoran levantarse tarde. Pero él está con usted, la lleva al café, y le cuenta historias con mucho placer, me parece. Y parece que le sigue haciendo la corte. Bueno, si estuviese afeitado, sería perfecto.

Es luego de está escena que toda la película se convierte en un diálogo entre un marido y su mujer que hablan sobre lo que significa llevar 15 años de matrimonio. En otras palabras, el escritor y Ella se fotocopian y convierten en una “copia conforme de marido y mujer”.
Copia Conforme es un filme que avanza lento (no pretende copiar a las cintas actuales que mientras más rápidas la gente se sacia), es un filme donde los protagonistas no pretenden enamorarnos (ese es un asunto entre ellos y nosotros sólo somos espectadores), no es una historia común que veamos el día a día (se han conocido, se han alegrado, han peleado pero igual siguen juntos tolerándose uno al otro). Es que finalmente la gente no es sólo buena o sólo mala o sólo distinta o sólo copia de otros. La gente es muchas cosas.

sábado, 11 de junio de 2011

Sobre la seguridad en si mismo

Uno contra todos (The Fountainhead)
(Dirigida por King Vidor – USA 1949)





Nadie puede volver atrás y comenzar algo nuevo, pero cualquiera puede comenzar hoy y crear un nuevo futuro - no juzgarme a mi mismo a través de los ojos de los demás.


Howard Roark (Gary Cooper) es un arquitecto que busca la originalidad en sus obras. Para él, copiarse de otros es una aberración. Para él, lo mejor es diseñar edificios que no se parezcan a nada que se haya construido antes. La escuela de arquitectura y su mejor amigo Peter Keating (Kent Smith) no creen que él tenga éxito en la vida, porque finalmente lo que hace es enfrentarse solo contra el mundo por su idealismo.

Un día le muestra sus diseños a un viejo arquitecto amargado. El viejo lo califica de todas las formas posibles: visionario, impertinente, egoísta, demasiado seguro de si mismo e inclusive le dice que si fuera más joven le daría un puñetazo. Luego de tanto floro, le dice que vaya a trabajar al día siguiente a las 09:00 a.m.

Pasan los años y Roark ya está a cargo de la oficina del viejo. Hay un detalle, sólo ha realizado 4 edificios en todo ese tiempo. Howard piensa que no ha sido fácil, pero aquellos que gusten de su tipo de trabajo, lo llamarán. El viejo le dice que no demandan su trabajo por sus ideas originales. En cambio a la gente le gusta lo común, lo vulgar y lo trillado. Luego de decir esto, al viejo se desmaya. En la ambulancia, le dice a Roark sus últimas palabras antes de morir: “Howard, toda idea nueva en el mundo viene de la mente de algún hombre … ¿y sabes el precio que él tiene que pagar por ello? ”

Luego de la muerte de su jefe, Howard se encuentra lleno de deudas, sin proyectos que lo llamen y con 14 dólares con 57 centavos. Su amigo Peter quiere ayudarlo pero él mantiene sus ideales, su orgullo, sus ganas de no diseñar “los edificios que todos diseñan”. Es en esas instancias que el Security Bank aprueba uno de sus diseños. Sin embargo, él no acepta finalmente porque ellos pretendian suavizar el diseño con un toque de dignidad clásica. Les dice lo siguiente: “Si quieren mi trabajo, lo aceptan como es o no lo aceptan. Un edificio tiene integridad, así como un hombre. Y así de raramente. Debe ser fiel a su propia idea, tener su propia forma y servir su propio objetivo. Yo fijo mis propios estándares”. Los del Security Bank le dicen que esta puede ser la última oportunidad de conseguir empleo. Howard les responde que preferiría trabajar como obrero, si fuera necesario. Howard se marcha.

El Crítico de Arquitectura del Diario “The Banner, el Sr. Ellsworth Toohey (Robert Douglas) habla con su Director, el Sr. Gail Wynand (Raymond Massey) para recomendar a Peter Keating como el arquitecto más capaz para realizar el diseño del Security Bank. Wynand es un viejo zorro, conocedor de la vida y le dice que no pasa nada con los diseños de Keating ya que “no tiene originalidad, no se representa a si mismo sino a la multitud de todos los hombres” y “produce grandes clichés de mármol”. Wynand busca una segunda opinión en su otra crítica de arquitectura, la Srta. Dominique Francon (Patricia Neal). Ella le dice que Keating es un arquitecto de tercera. Francon le cuenta que Keating, por esas cosas de la vida, es su prometido pero que no le interesa ayudarlo en su carrera.

Por la noche, Francon y Keating rompen su noviazgo con una frialdad increíble. A Keating sólo le importa construir el Security Bank y en cuanto a Francon, ella nunca ha estado enamorada de él. El zorro Wynand se lanza con todo, le gusta esa mujer. Sin embargo ella le responde de la siguiente manera:

Srta. Francon: Debo ser una de esas histéricas de las que oye hablar. Una mujer completamente incapaz de sentir. Estuve comprometida con Peter Keating porque fue la persona más insignificante que pude encontrar. Y sabía que jamás me enamoraría.
Sr.Wynand: ¿Nunca ha amado a nadie?
Srta. Francon: No y jamás lo haré. Si me enamorara, sería como una estatua. Lo sé. Lo acepto.
Sr.Wynand: Quiero que se case conmigo.
Srta. Francon: Si algún día decido castigarme a mí misma por una culpa terrible me casaré con usted.
Sr.Wynand: Esperaré. No me importa que razón escoja para hacerlo.

La Srta Francon se va de la ciudad por unos días a la casa de su papá en Connecticut. Este es dueño de una Cantera de Granito Gris. Ahí precisamente ha ido a parar el idealista Howard Roark, cumpliendo con su propia profecía: está de obrero. Un día la muchacha sale a pasear por la cantera y observa a los hombres que trabajan ahí. De pronto lo ve a Roark. Ya no mira a nadie más. Examina sus manos, luego su rostro. Él se percata y también se pone a mirarla. Él sólo se detiene en los ojos de ella. Huele a química en ese ambiente, yo diría que hasta física también.

Por la noche, Francon sólo piensa en las manos y el rostro de ese desconocido obrero. Al día siguiente vuelve a visitar la cantera. Lo busca a Roark por todos lados y no lo encuentra. Él ya llevo rato mirando el detalle de su cuerpo de ella. Cuando por fin ella se percata de la mirada de él, le dice lo siguiente:

Srta. Francon: ¿Por qué siempre me está mirando?
Roark: Por la misma razón que usted me ha estado mirando a mí.
Srta. Francon: No sé a qué se refiere.
Roark: Si no lo supiera, estaría mucho más sorprendida y mucho menos enojada, Srta Francon.
Srta. Francon: Entonces conoce mi nombre.
Roark: Lo ha anunciado en forma bien audible ayer cuando conversaba con el capataz.
Srta. Francon: Mejor que no sea insolente. Puedo hacer que lo despidan en un segundo.
Roark: ¿Llamo al capataz?
Srta. Francon: No, claro que no. Pero ya sabe quién soy, mejor deje de mirarme cuando yo venga aquí. Podrían malinterpretarlo.
Roark: No lo creo.

La Srta. Francon vuelve a su cuarto, no deja de pensar en el desconocido obrero de la Cantera. Se le ocurre una idea, romper el piso de mármol de su cuarto para luego llamar a la Cantera y le envíen a dicho obrero que le haga el arreglo respectivo. Conversan por largo rato, Francon adopta actitudes coquetas pero Roark está impasible. Roark se marcha. Al otro día ella vuelve a llamarlo. De la cantera le envían a un chatito y gordito. Francon se molesta porque ella quiere al hombre alto. La mañana siguiente, Francon va con su caballo en busca de Roark. No le encuentra en la cantera pero si por un camino a la salida de este lugar, le increpa porque no fue arreglar el mármol. Él le responde que era irrelevante quien fuera. Ella con sus ojos desorbitados le da un golpe en la cara con el látigo con el que doma a su caballo. Luego huye de la escena. Roark sólo limita a tocarse el rostro. Por la noche Roark hace una visita al cuarto de la Srta. Francon, ella quiere escapar del cuarto, él no la deja, la abraza, ella se deja llevar, él la besa, se separan por unos segundos, ella lo mira, él la mira, él la vuelve a besar, ella se separa, ella se pone a llorar, él se va.

Esa misma noche Roark encuentra en su habitación una carta con una propuesta de trabajo de un Sr. Enright que dice haber visto sus edificios. En el acto parte hacia New York. A la mañana siguiente, la Srta Francon lo está buscando por toda la cantera pero el capataz le dice que el hombre alto ya renunció y se fue. Francon se ha quedado sin saber el nombre del hombre alto.

Pasa el tiempo y la Casa Enright se está edificando bajo los parámetros originales de Roark. El periódico “The Banner” y su feroz crítico, el Sr. Toohey, se están encargando de poner a la comunidad en contra de dicha construcción. La Srta. Francon renuncia al periódico porque ella dice que ese edificio es fruto de una mente genial, que cuanto le gustaria conocer al creador de ese logro arquitectónico magnífico. Lo que ella no sabe es que el obrero alto es igual a Howard Roark.

Una vez terminada la Casa Enright, se hace una fiesta por la inauguración y se invita a las principales personas relacionadas con el mundo de la arquitectura. Entre ellas, la Srta. Francon, quien por cierto en la fiesta pregunta por el tal Howard Roark. El Sr. Enright, ni bien ve que llega Roark y le dice que le quiere presentar a alguien que lo ha buscado toda la noche. Cuando ambos se ven, ella se sorprende, él no porque sabía quien era ella.

Srta. Francon: Yo admiro su trabajo más que nada que haya visto. Comprenderá que esto no es un vínculo, sino un abismo entre nosotros. Desearía jamás haber visto su edificio. Las cosas que admiramos o queremos son las que nos esclavizan y no soy fácil de dominar.
Roark: Eso depende de la fuerza de su adversario, Srta. Francon.
Roark se sonrie y se va, una vez que dice esto.

Horas más tarde, todos se han ido. Howard Roark está sentado en un sillón pensativo y con las piernas estiradas, se abre la puerta y entra la Srta. Dominique Francon.

Howard Roark: Esperaba que vinieras.
Dominique Francon: Yo no sabía tu nombre. Tú sabias el mío. Pero no has tratado de buscarme en todos estos meses.
Howard Roark: Quería que tú me encontraras y que tuvieras que venir a mí.
Dominique Francon: Si te complace saber que me estás venciendo … yo te daré una satisfacción aún mayor. Te amo, Roark. ¿Te complacería oír que he vivido atormentada todos estos meses? Esperando no encontrarte nunca y deseando dar mi vida sólo para verte una vez más. Pero tú sabías eso, claro. Eso era lo que querías que yo viviera.
Howard Roark: Si.
Dominique Francon: ¿Por qué no te ríes de mí? Ganaste. No me queda ningún orgullo que me detenga. Te amo sin dignidad y sin arrepentimiento. Vine a decirte esto … y a decirte que jamás me volverás a ver. Howard Roark: Quieres saber si puedes hacerme sufrir o no, ¿verdad? Si puedes.
Dominique Francon: Roark, tú eres todo lo que siempre he querido. Y por eso había esperado jamás conocer a nadie como tú. Yo misma renunciaré a ti ahora en lugar de verte destruido … por un mundo contra el que no podrás.
Howard Roark: ¿Por qué tienes miedo?
Dominique Francon: Sé lo que te harán. Tuviste la genialidad que hizo la Casa Enright. Pero trabajabas como un reo en una cantera de granito.
Howard Roark: Yo decidí hacerlo.
Dominique Francon: ¿Por qué?
Howard Roark: ¿No sabes por qué?
Dominique Francon: Sí. Porque no te conformarás. Te volverán a llevar abajo. Sólo podrás esperar una cantera de piedra.
Howard Roark: Salí de la cantera.
Dominique Francon: ¿Sí? ¿Crees que la Casa Enright es tu comienzo? Es tu sentencia de muerte. ¿Te ha buscado otro cliente?
Howard Roark: No.
Dominique Francon: No lo harán. Te odian por la grandeza de tu logro. Te odian por tu integridad. Te odian porque saben que no pueden corromperte ni regirte. No te dejarán sobrevivir. Roark, te destruirán. Pero yo no estaré ahí para ver que suceda.

Se besan.

Howard Roark: ¿Quieres dejarme? Yo te he amado desde el momento en que te vi y tú lo sabías. Trataste de escaparte de eso. Tenía que dejar que aprendieras a aceptarlo. ¿Me vas a dejar?
Dominique Francon: Sí.
Howard Roark: No te detendré.
Dominique Francon: Roark, ¿no ves? Yo no quiero dejarte. ¿Te casarías conmigo? Quiero quedarme contigo. Tomaremos una casa en una ciudad pequeña y yo la cuidaré para ti. No te rías. Puedo hacerlo. Cocinaré, lavaré tu ropa, fregaré el piso y tú dejarás la arquitectura. Si la dejas, me quedaré contigo para siempre … pero no puedo soportar quedarme y verte yendo hacia un terrible desastre. No puede terminar de otra manera. Sálvate de la tragedia. Toma un trabajo insignificante. Viviremos sólo el uno para el otro.
Howard Roark: Ojalá pudiera decirte que eso es una tentación.
Dominique Francon: Roark, ¿si o no?
Howard Roark: No. Debes aprenderle a no temer al mundo, a no prestarle atención. Debo dejar que aprendas eso. Cuando lo hayas aprendido, regresarás a mi. Ellos no me destruirán, Dominique. Te esperaré. Te amo. Lo estoy diciendo ahora por todos los años que tendremos que esperar.
Dominique Francon: Haría lo que fuera para escapar de ti.

No pasan ni días y Dominique le dice al Sr. Wynand que acepta su antigua proposición de matrimonio. El zorro Wynand es ahora un hombre inmensamente feliz, ella no porque no lo ama.

Roark es choteado por varios proyectos. Va de tumbo en tumbo y lo peor es que una mañana observa desde un edificio que del Hotel Saint Charles sale la reciente pareja casada el Sr. y la Sra. Wynand. Roark no agacha la cabeza y sigue adelante. Le proponen que haga la construcción de una gasolinera y ahí empieza una racha de éxitos. Tiendas, granjas, residenciales hasta llegar a edificios y fábricas. Roark ya es una celebridad y declara a la prensa que “En todos esos años siempre encontró algún hombre que quería su trabajo, alguien que veía por sus propios ojos y pensaba con su propio cerebro. Esos hombres serán raros, desconocidos, pero ellos mueven el mundo”.

En medio de ese éxito, el Sr. Wynand lo manda llamar. Quiere que construya una casa de campo para él y la Sra. Wynand. Reconoce que Roark es un hombre de valor y se siente feliz como cuando era joven y pensaba que la honestidad era posible. Roark acepta, sabiendo que va reencontrarse con Dominique, pero él no le huye a nada ni a nadie.

¿Qué ocurrirá luego?. Una serie de sucesos inesperados están por ocurrir.

La seguridad en si mismo que los hombres podamos tener hace que llamemos la atención en las mujeres. De igual forma ocurre cuando los hombres conocemos a una mujer decidida y segura de si misma. Hay una leyenda urbana que circula diciendo que los hombres les tenemos miedo a las mujeres decididas, valientes, sinceras e inteligentes. Es que acaso nos gustan más las mujeres que “no dicen lo que sienten ni hacen lo que piensan”, en otras palabras las “mujeres que no quieren ser felices”.

Hace unos días debatiendo este tema con mi amiga Minuet, ella tenía muy claro lo que pensaba, me dijo: “existen una serie de condicionamientos ancestrales, culturales y muy tradicionales, en los que la mujer debe ser "cauta".. "modesta" "tímida", "callada", "y no debe mostrarse descarada", y nosotras mismas, somos las que mantenemos estas solemnes estupideces, desde mi punto de vista, a costa de nuestra propia felicidad y dejando a nuestros deseos hibernando..
Si yo -personalmente, Minuet- tuviese que responder a esta pregunta que haces, mi respuesta sería, "David, te puedo asegurar que yo si digo, tanto lo que deseo como lo que pienso y sí, quiero ser feliz, al menos, pensar que he pedido para que sepan lo que me tienen que dar,- sin adivinanzas-, al menos no culparme de que el resto deba adivinar lo que necesito para ser feliz" (incluso esto me llega a parecer una falta de respeto hacía la otra persona, el someterla a pruebas de adivinanzas y de caprichos) pero esa sería mi contestación y por desgracia, la de una minoría de mujeres.
Es cierto que siguen siendo mayoría las mujeres que esperan ser cortejadas, que esperan que los hombres imaginéis que debéis decir, hacer, como y donde debéis tocar para darles aquello que desean, una tortura para vosotros, pero sobre todo, para ellas mismas, que además hacen que la sociedad, nos mire, al resto que si que hablamos claro, como unas "frescas" (dejémoslo ahí)..
Aun así, te diré que los hombres tenéis mucha tendencia a huir, a salir corriendo, de las mujeres que decimos a las claras lo que queremos, y lo que nos gusta.. creo que en el fondo, las preferís, calladitas y modositas..jajaj.. desde luego a mi me han dicho muchos hombres (amigos y compañeros algunos de ellos) que "a los chicos les da respeto y miedo entrarte, Minu".
Así que tu pregunta tiene respuesta clara, pero a su vez, hace que se convierta en una pescadilla que se muerde la cola y me encantaría intentar desenrollarla:
"¿que es lo que en realidad os gusta de una mujer a la mayoría de los hombres: que seamos claras o que seamos mas tímidas?"...

A mí en particular me gustan que sean seguras de si mismas. Y volviendo con el cine, hay películas que se centran exclusivamente en mujeres con esas características. La más representativa es “Erin Brockovich” con Julia Roberts. El papel de una mujer que busca empleo, lo encuentra, lo explota en base a su inteligencia y capacidad negociadora. La Roberts hipnotiza con su actuación, encanta por la seguridad en si misma que demuestra. El papel que interpretaba buscaba esa cualidad por sobre todas y la Roberts cumple. Sin embargo en otras películas su intensidad a la hora de actuar decae.

No pasa lo mismo con Natalie Portman y la gran Bette Davis. Ambas viven la película, actúan con pasión, intensidad, les gusta lo que hacen. Uno las ve y dice: ¡Wow, que mujeres!. Desde los parámetros de la belleza que escuchamos y vemos en la tele, Natalie es sencillamente una mamacita total!!!! En el caso de Bette Davis no, es una mujer que fascina más que por belleza por lo que expresa en cada una de sus películas, una mujer inteligente, con un talento sin igual para hacer de mala o de coqueta o de manipuladora o de cínica o de sarcástica. Es genial está mujer.

Para muestra dos botones: “Todo sobre Eva” (All About Eve - Dirigida por Joseph Mankiewicz – USA 1950) y “El cielo y tú” (All this, and heaven too - Dirigida por Anatole Litvak – USA 1940).

Antes de hablar en torno a “Todo sobre Eva” debo decirles que es una joya del cine, si no la han visto ya es hora de que compren el video o lo alquilen. La trama narra la historia de una mujer llamada Margo (Bette Davis), la cual es una veterana actriz de teatro admirada por todo el mundo, poseedora de un ego inmenso. Un día se acerca a su camerino una joven llamada Eva (Anne Baxter), ella quiere saber todo sobre Margo, quiere que sea su maestra, su sensei. Margo la ve como una jovencita que más le inspira pena, lo que no sabe es que Eva es una mosquita muerta con todo un arsenal de ideas preparado punto por punto para ella ser la “nueva Margo” del mundo del teatro.

Una cinta impresionante en diálogos donde Bette Davis para variar se luce. Son tantos los que ella dice, que he escogido la que más impacta y precisamente habla sobre las mujeres: “Curiosa esta vida nuestra. Las cosas que se dejan caer al subir la escalera para subir más deprisa, olvidando que se necesitan cuando has de volver a ser mujer. Es una carrera que todas tenemos en común, la de ser mujer. Tarde o temprano, hemos de trabajar en ella por muchas otras que hayamos ejercido o deseado. Y en última instancia, nada sirve de nada, si no puedes alzar la vista mientras cenas, o dar la vuelta en la cama...y que él no está ahí. Sin eso no eres mujer”.

La otra película “El cielo y tú” nos cuenta la historia de Henriette Desportes (Bette Davis), una mujer que aprende a ser segura de si misma en el camino de la vida. La historia empieza cuando ella entra a trabajar como profesora de francés a una Escuela de Señoritas. Las muchachas están dispuestas a hacerle la vida imposible haciéndole recordar su pasado. En efecto, Henriette unos años antes estuvo envuelta en un escándalo en Francia ya que cometió el pecado de enamorarse de un duque y amar a los hijos de este. Henriette después de todo lo que ha pasado en la vida sabe que con las muchachas debe exigir respeto, no suplicarlo. Va donde sus alumnas, las mira de frente a cada ojo de cada alma que está ahí en su aula y les dice: “Voy a contarles una historia real. Tal vez me equivoque al contárselas pero dentro de unos años, ustedes serán mujeres en edad de amar, de sufrir y de afrontar esos problemas. Supongo que les hará bien saber que la vida no siempre es la imagen bonita que desearíamos que fuera. Si alguna de ustedes no quiere oír mi historia tiene permiso para abandonar la clase. Muy bien. Lo único que les pido es que me presten la máxima atención. La mayor parte de la historia ocurrió en París, en una casa grande y bonita, la residencia de los Duques de Praslin. La historia que les voy a contar es la de la institutriz de esa casa, o sea yo. …”. Henriette comienza a narrar su historia y sus recuerdos nos llevan a observar un barco donde se encuentra ella mirando el mar, con rumbo a París. Henriette comienza a describir lo que sentía, cada una de sus emociones. Conoce a un pastor protestante en el barco y es el único con el que conversa. Ya en París va a la Casa de los Duques de Praslin, ni siquiera ha llamado a la puerta y un hombre con el cabello blanco por “la experiencia de vivir”, que es el portero de la casa, le dice a ella: “No pensará unirse a esta casa. Mire yo no solo barro el patio, sino que también limpio las ventanas y veo muchas cosas. Podría contarle cosas, muchas cosas”. Henriette no le hace caso, la puerta se abre, ambos se vuelven a mirar, el viejo portero le hace un gesto como diciendo “se lo advertí”. Henriette se hace cargo de las 3 niñas y el niño de la casa. El Duque de Praslin (Charles Boyer) está feliz con ella, la admira, la llena de palabras de elogio y románticas, pero por sobre todo la respeta. En cambio, La Duquesa la odia porque según su punto de vista le ha quitado el afecto de su esposo y de los niños. La Duquesa le hace la vida imposible al Duque, a Henriette y hasta a sus mismos hijos, a los cuales por cierto no los quiere ni un poco. Pronto la prensa se vuelve un aliado de la duquesa, acusan de infidelidad al Duque con Henriette, cuando eso es una difamación. La situación cada vez es peor. El Duque tiene un análisis interesante acerca de su atormentada esposa: “Cuando los débiles son crueles, hay que protegerse de ellos. El débil sabe como usar su poder. Te cogen con sus manos suaves y comienzan a apretar”. Sobre Henriette dice: “Rara vez sabemos recompensar a quienes nos han sido fieles”. Sobre aquellos que lo acusan de tener algo con Henriette dice: “Ustedes nunca entenderán lo importante”. Pronto se acerca el final trágico para este mutuo amor platónico que se profesan Henriette y el Duque de Praslin.

Henriette cuenta detalle por detalle todo lo que pasó. Sus alumnas escuchan y deben tomar una decisión sobre seguir fastidiando o no a su profesora. En cuanto a Henriette debe tomar una decisión respecto a como afrontar su futuro.

Sencillamente otra excelente película la que nos brinda Bette Davis.

sábado, 4 de junio de 2011

07 Mensajes Valiosos de Akira Kurosawa


Una verdadera buena película es interesante y fácil de entender.

Akira Kurosawa



MENSAJE 1:

TRABAJAR EN EQUIPO

Los Siete samuráis (Shichinin no samurai)
(Dirigido por Akira Kurosawa – Japón 1954)


Es el año 1570 y Japón se encontraba en guerras civiles. Los campesinos de diversas comunidades se veían acosados por una banda de 40 crueles bandidos que les robaban arroz, cebada y violaban a sus mujeres. Esos pobres hombres que podían hacer ante esos degenerados que llevaban armas, cascos, caballos, etc. Uno de los pueblos campesinos, asolados por los bandidos, se reúne para analizar que decisión tomar. Las mujeres lloran, se quejan, hasta cuestionan la existencia de Dios. Uno de los hombres, el más calmado, dice que quejarse no sirve de nada. Otro de ellos sugiere matar a los bandidos. Le escuchan y todos dicen que es imposible. Sugiere consultar con el gran anciano de la aldea para que él de su consejo sobre este tema de los bandidos. El pueblo entero va a buscarlo, les dicen lo que piensan. El anciano dice con absoluta seguridad: ¡Lucharemos! ¡Contrataremos samuráis!. Buscaremos samuráis hambrientos porque los orgullosos no van a querer ayudarnos.

Cuatro campesinos van a la ciudad más cercana y observan a todos los samuráis que caminan. Todos tienen el mentón hacia arriba, caminan con una sobradera sin igual. En efecto, como dijo el anciano, la mayoría son orgullosos. Tras un día en la ciudad, ya piensan en tirar la toalla, cuando de pronto observan un tumulto de gente en torno a un hombre. Este se llama Kambai (Takashi Shimura), se esta rapando el pelo junto al río. Escuchan que este samurai piensa matar a un ladrón que tiene como rehén a un niño. En efecto, una vez rapado, Kambai va tranquilamente hacia la choza donde esta el ladrón y el niño. Dice unas cuantas mentirillas al ladrón y zas, en un abrir y cerrar de ojos lo mata a este y libera al niño.

La gente lo admira, lo aclama. Los cuatro campesinos lo siguen, quieren contratarlo. Kambai ha estado en muchas batallas a lo largo de su vida, ya no quiere más peleas, pero escucha a los campesinos atentamente, nota la desesperación que los aflige y finalmente acepta. Eso si, sugiere que deben ser 7 samuráis de confianza que sepan que la recompensa es 3 comidas diarias. Va ser bien difícil encontrarlos, pero no imposible. Uno de los campesinos se encuentra preocupado por sus hijas, otro le dice: “Cuando te van a cortar la cabeza, te preocupas por tu barba?” y lo deja reflexionando.

Kambai inicia el proceso de reclutamiento de samuráis que no quieran fama ni dinero, y que tal vez mueran. Muchas rechazan la propuesta. Aparece uno que acepta porque le parece fascinante la personalidad de Kambai. Este samurai se llama Gorobei (Yoshio Inaba) y piensa que “Las mejores amistades surgen de los encuentros casuales”. El segundo es un viejo amigo de Kambai, Shichiroji (Daisuke Kato) quien está dispuesto a luchar y morir. Gorobei también sale a reclutar samuráis y encuentra a un samurai leñador y muy alegre, este se llama Heihachi (Minoru Chiaki). Falta encontrar 3 samuráis por reclutar. El joven Katsushiro (Ko Kimura) es un aprendiz de samurai pero pretende formar parte de los 7. Kambai dice que los jóvenes tienen muchos sueños pero que es difícil que lleguen a realizarlos porque en el camino los padres mueren y los amigos se olvidan de ellos. Heihachi ha escuchado la conversación y dice que “A veces los jóvenes son mejores que los adultos. Siempre y cuando se les trate como adultos”. Gorobei dice que si lo tratan como tal, puede funcionar. Kambei lo acepta. Sólo faltan dos. Se ofrece un maestro samurai que maneja muy bien la espada y se llama Kyuso (Seiji Miyaguchi). Ya están casi completos cuando aparece un samurai borracho que responde al nombre de Kikuchiyo (Toshiro Mifune). No lo aceptan.

Al otro día los 6 samuráis parten con los cuatro campesinos a la aldea de estos últimos. A unos metros los sigue Kikuchiyo, siempre rascando su cabeza y otras veces su trasero. Ellos cada cierto rato, voltean la cabeza y lo miran.

Cuando llegan a la aldea, ningún campesino los quiere recibir. Van al gran anciano y este les dice: “Los campesinos son personas cobardes, siempre están preocupados por algo … cuando no es la lluvia, es la sequía. Se levantan con miedo y se acuestan con miedo”. De pronto se escucha un ruido, una especie de alarma que indica que los bandidos han llegado. Los 6 samuráis corren para proteger a los campesinos. Estos gritan y se pegan a los samuráis para protegerse. Kambai quiere saber quien ha dado la alarma porque no ven ningún bandido. Aparece Kikuchiyo y dice que ha sido él. Se pone a reír y tranquiliza a la población diciéndoles que no viene ningún bandido. Luego les habla a todos y les dice: “Son unos ingenuos. Es evidente que tienen miedo. J aja ja. Nos han recibido como si trajéramos la peste. Y al oír la alarma, todo ha cambiado. Claman por nuestra ayuda”. La población baja la cabeza. Los otros samuráis ven la destreza para manejarse en público que posee Kikuchiyo y deciden aceptarlo porque no es tan tonto como parecía. Ya están completos, son los 7 samuráis.

Kambei dispone a cada samurai para que tenga un equipo de trabajo (conformado por los aldeanos) y que estos sean entrenados para el enfrentamiento que ocurra con los bandidos. Asimismo dispone medidas de seguridad como una barraca, sacrificar tres casas (para salvar 20 casas), entre otras medidas. Kambei sabe que una vez que sea cosechada la cebada, los bandidos van a venir, es preciso también que cada uno de los samuráis sepa las siguientes lecciones:

1. En la guerra hay que correr tanto en ataque como en defensa. Si no sabes correr, estas perdido.
2. Ustedes tienen miedo de los enemigos pero ellos también les temen a ustedes.
3. Deben moverse en equipo, no como individuos.
4. No debemos buscar nuestra propia gloria. En la guerra, los soldados tienen que trabajar en equipo.
5. Estamos todos en el mismo barco, el egoísmo nos puede destruir y eso no lo tolerare.
6. A veces hablar sienta muy bien. Cuando estamos sufriendo, hablar del sufrimiento alivia.
7. El peligro suele llegar cuando todo esta en calma.


Sobre las relaciones entre hombres y mujeres Gorobei dice que:
1. Cuando un hombre presiente la muerte, es normal que sienta la necesidad de entregarse a una mujer.
2. Las parejas casadas son más eficientes.

Y Kikuyochi agrega: Ámenlas cada día a sus mujeres.

Los 7 samuráis es un filme total. Desde que vi “Fanny & Alexander” de Ingmar Bergman, hace un par de años, una película no me llenaba tanto como esta. Hace años dije que “Fanny & Alexander” era como ver jugar a Holanda del Mundial de Alemania 1974. En esta oportunidad puedo decir que “Los 7 samuráis” es como ver jugar al Barcelona F.C. de las últimas temporadas con Pep Guardiola a la cabeza (el sería Kambei). La película dura 3 horas y media, pero en todo momento uno esta atento a todas las lecciones que va recibiendo de Kambai y de todos los samuráis acerca del arte de trabajar en equipo en una guerra, del arte de amar a una mujer, del arte de trazar estrategias, del arte de tener fuerza de voluntad, del arte de reírse, en fin son muchas lecciones para una de las mejores películas de todos los tiempos.

MENSAJE 2:

SER FUERTE ANTE LAS ADVERSIDADES DE LA VIDA

Trono de Sangre (Kumonosu jo)
(Dirigido por Akira Kurosawa – Japón 1957)


Washizu (Toshiro Mifune) es un guerrero fuerte, junto con su compañero Miki (Minoru Chiaki) han logrado ganar grandes batallas enfrentando a feroces enemigos. Un día, al regresar de una batalla, pasan por el llamado “bosque de las telarañas” y escuchan unos ruidos tenebrosos como risas diabolicas. Buscan de donde viene el ruido y descubren a un ser androgino todo de color blanco, es un fantasma. Este les dice a ambos su futuro. A Washizu le pronostica que se va convertir en Sr. de la Mansión del Norte y posteriormente va ser el Gran Señor del Castillo de las Telarañas. A Miki le pronostica que sólo se va convertir en Sr. del Fuerte 1 pero que un día su hijo va heredar el Castillo de las Telarañas luego de la muerte de Washizu. Los dos no le creen al fantasma (piensan que ha sido un sueño de sus deseos) y siguen su camino para presentarse ante el actual Gran Señor del Castillo de las Telarañas. Contra todo pronóstico, este le otorga a uno la Mansión del Norte y al otro el Fuerte 1. Washizu y Miki se sorprenden porque se empiezan a cumplir las predicciones del fantasma.

Washizu le cuenta a su esposa Asaji (Yamada Isuzu) lo que les dijo el fantasma. Ella le dice que eso debe ser cierto. Él le dice que es feliz con la Mansión del Norte y que vive en paz y tranquilo, no necesita más. Su mujer le dice que “un hombre no es un hombre sin ambición”. Que desconfie de Miki, porque este le puede contar al actual Gran Señor del Castillo lo del fantasma. Washizu dice que su amigo Miki nunca lo traicionaria. Asaji le sigue poniendo dudas en la cabeza. Washizu es débil ante su mujer y comienza a ejecutar todo lo que ella le dice. De este modo empieza a matar y matar, engañar a sus amigos, lo único que va logrando es autodestruirse porque todos sus amigos se dan cuenta que es un traidor. Lo peor es que presa de su locura busca nuevamente al fantasma del bosque de las telarañas para que le diga que va acontecer con su futuro. Lo peor está por venir.

Trono de Sangre es una película acerca de lo que pueden ser capaces de hacer los seres humanos por la lujuria del poder.

MENSAJE 3:

GUARDAR RESPETO, CARIÑO Y GRATITUD A LOS ANCIANOS

Ran
(Dirigido por Akira Kurosawa – Japón 1985)


El viejo Lord Hidetora Ichimonji (Tatsuya Nakadai) tiene un sueño donde él se ve solo en una tierra deshabitada. Después del sueño reúne a sus 3 hijos y les comunica su decisión: A su primer hijo Taro (Akira Terao) le da autoridad sobre todos sus dominios y el primer castillo. El hijo sonríe. Dice que el ahora sólo va ser un Gran Lord con su escolta de 30 hombres y va vivir en dicho castillo. A su segundo hijo Jiro (Jinpachi Nezu) le da el segundo castillo y al hijo menor Saburo (Daisuke Ryu) el tercer castillo. Hidetora les dice a ellos dos que él será su invitado a esos castillos cuando él quiera y así vivirá los años que restan de su vida. Taro y Jiro aceptan lo dispuesto por el padre sin chistar y hasta lo halagan al padre. Sin embargo Saburo se molesta de la actitud de sus hermanos (“Las palabras blandas frecuentemente engañan”). Hidetora piensa que Saburo tenía rencor y envidia a sus hermanos. Les indica que los 3 juntos deben trabajar en equipo. Saburo le dice que ese equipo se puede quebrar, que vivimos en un mundo de deslealtad, sin sentimientos, que él le puede ser fiel pero sus hermanos no porque él los conoce como son realmente de traicioneros. Saburo le dice que reconsidere su decisión de entregar todas sus posesiones estando vivo, hacerlo es un acto de locura. Hidetora se molesta y le dice que corta el lazo con él.

Saburo ha hablado con el corazón y es honesto. Según él, sólo dijo la verdad (Pero es que a la gente no le gusta escuchar la verdad). Su padre Hidetora lo destierra.

Ha empezado una nueva era en la familia Ichimonji. Lo primero que ocurre es que Taro se comienza a creer un todopoderoso y lo trata mal a su padre Hidetora. El viejo se va ofendido del primer castillo. Su destino es el segundo castillo.

Cuando llega al segundo castillo, Jiro le dice que es un viejo excéntrico y loco, lo bota también del castillo. Además las intenciones de Jiro son matar a su hermano Taro para quedarse con todas las posesiones.

Hidetora se queda solo y en tierra deshabitada, tal como en su sueño. Le da vergüenza buscar al tercer hijo que le había predicho lo que iba pasar porque conocía a sus hermanos. Lo peor es que se entera que Taro ha dado un decreto por el que cualquiera que ayude a su padre, morirá. Hidetora empieza a perder la cabeza, mientras tantos sus hijos mayores están matándose entre si.

Drama intenso con una excelente actuación de Tatsuya Nakadai. Como dice su personaje “La ignorancia es felicidad. A mayor conocimiento, mayor sufrimiento”.

MENSAJE 4:

DECIR LA VERDAD Y NO DIFUNDIR CHISMES

Escándalo (Shubun)
(Dirigido por Akira Kurosawa – Japón 1949)

A veces la vida es muy encantadora. Algún día incluso tú puedes ser una estrella. Puedes brillar también.

Ichiro Aoeye (Toshiro Mifune) es un pintor motorizado que gusta de la libertad. Pintar las montañas y verlas moverse o tener un color rojizo, sólo lo ve él, nadie más. Las personas que lo observan cuando realiza sus obras de arte piensan que es un pintor muy original, muy auténtico y gustan de sus pinturas. Un día un observador de sus pinturas le dice:

Observador: Vaya, su estilo es nuevo para mi.
Ichiro: Pinto lo que siento. No imito. Cada uno tiene su estilo. ¿Hace falta que alguien te diga cómo se hace el amor?
Observador: ¡Ésa si que es buena! Ja ja ja.

Una tarde que Ichiro está frente a las montañas con su pincel, una mujer se acerca y le pregunta sobre una ciudad cercana a la que ella tiene que ir. Él le indica que se espera un rato, porque él esta hospedado en dicha ciudad y la puede llevar en su moto. Camino al hotel, unos hombres con cámaras la observan a ella en la moto de Ichiro. Una vez en el hotel estos hombres dicen a los dueños que esa mujer es la famosa cantante Miyako Saijo (Shirley Yamaguchi). Quieren hacerle una foto porque son paparazzis. Preguntan por Ichiro. Los dueños del hotel les comentan que han pedido cuartos separados.

Por la tarde Ichiro visita la habitación de Miyako y conversan. Van hacia el balcón y sienten un ruido. Lo que ellos no saben es que han sido fotografiados por los paparazzis justo cuando estaban juntos mirando el atardecer.

Cuando se revelan las fotos, pareciera que Ichiro y Miyako estuvieran en algo romántico. El jefe de la revista sensacionalista para el que trabajan estos hombres, indica que publiquen en titulares: “Cantante y artista sumergidos en el amor”, “Sexo sobre dos ruedas”. Uno de los redactores dice que quizá se pueden equivocar y entre esos dos no pasa nada. Al jefe no le importa, él sólo vela por que el público quede encantado con la noticia. A la gente le gusta el chisme y eso les va dar de comer.

A Ichiro le remueve el estómago la mentira que ha publicado la revista. “La tendencia actual es revelar todo sobre las vidas privadas. Al público le gusta ver cómo la gente se arruina. ¿Qué está pasando en el mundo? Antes el bien y el mal eran opuestos. Hoy son lo mismo. ¿Quién sabe lo que está bien o mal? En mis años de vida nunca he visto una época tan confusa”. Decide demandarlos, conversa con Miyako para saber su opinión y ella sólo le dice que acepta lo que él haga. En esas circunstancias tocan la puerta de la casa de Ichiro, se trata del abogado Otokichi Hiruta (Takashi Shimura). Se ofrece como el salvador para el juicio que se viene. Ichiro primero lo escucha, no lo acepta. Al otro día lo busca en su casa y descubre que él no esta, pero si esta la hija de este hombre, una joven con tuberculosis y que ya le falta poco para morir. A Ichiro le conmueve como esta muchacha se enfrenta a la vida y decide aceptar como abogado a Hiruta. Lo que no sabe es que Hiruta juega a dos bandos, trabaja para Ichiro y a la vez para el director de la revista Amour, o sea con el demandante y el demandado. El final de la película nos sorprende a todos.

Soberbio filme de Kurosawa. La vida de un abogado borracho y corrupto, decepcionado porque todo el mundo le engañaba cuando fue joven y ahora él hacia lo mismo, cambia cuando conoce a un joven pintor y defiende su complicado caso en un juicio. El pintor sabe que el abogado es un débil de carácter pero confia en que su bondad va salir a flote en el momento que más lo necesite. Esa dupla de actores conformada por Mifune y Shimura es genial, grande Kurosawa.

MENSAJE 5:

CONVERTIR EN REALIDAD TUS SUEÑOS, SIEMPRE Y CUANDO SEAN REALISTAS

Un domingo maravilloso (Subarashiki nichiyobi)
(Dirigido por Akira Kurosawa – Japón 1947)

Es un domingo soleado y el tren llega, una mujer llamada Masako (Chieko Nakakita) baja y corre por los pasadizos y escaleras. Va en busca de algo o de alguien. Ese alguien es Yuzo (Isao Numasaki), su enamorado. El flaco hace tres días que no fuma y los nervios le están pidiendo que actué ya. Ve una colilla tirada en el piso y le provoca. Masako llega a tiempo para impedir que él alcance la colilla con la mano.

Yuzo dispone para gastar 15 yenes. Masako tiene 20 yenes. Entre los dos son 35 yenes para invertir ese domingo. Yuzo dice que “solamente los hombres pobres saben la importancia del dinero”. Masako es muy romántica y eso le fastidia a Yuzo. Según él hay que ser realistas para sobrevivir.

Masako: Tengo que trabajar duro para realizar los sueños. Es doloroso no tener sueños.
Yuzo: Los sueños no pueden llenarte.
Masako: Tenías muchos sueños antes de ingresar en el ejército. Decías que querías abrir un café después de casarte. Para vender café barato y aperitivos. La tienda se llamaría “Carta del Viento”.
Yuzo: La guerra destruyó el sueño. Ahora tengo que ser realista para considerar el futuro. ¿De qué viviremos? Necesito formar una familia. Ahora estás viviendo con tu hermana. Yo vivo con unos amigos. ¿Cuánto tiempo lleva este tipo de vida? No importa lo pequeño que sea la casa. Deseo tener nuestro hogar.

Mientras que Yuzo habla con Masako, observa los zapatos rotos de ella. Escuchan a una pareja hablar sobre departamentos de alquiler y van a averiguar el precio. Son 600 yenes más 2000 yenes de depósito. Entre los dos apenas llegan a 1200 yenes. Hacen sus cálculos y piensan cuanto tienen que ahorrar para lo del depósito.

Continúan caminando y ven unos niños jugar baseball, Yuzo se pone a jugar con ellos. Masako disfruta mirando a su amado divertirse. Más tarde compran arroz y lo comparten con un niño pobre. Luego van al zoológico con la consigna de que hay que ser como un niño para olvidar toda la tristeza. Mientras que ven a las jirafas, monos, camellos y otros animales, van conversando:

Masako: Los animales salvajes son tan afortunados. No se preocupan por la inflación.

Empieza a llover. Parece agotarse la idea de a que lugar ir para continuar con el maravilloso domingo que están pasando. A Masako se le ocurre ir a un concierto de música de Franz Schubert pero no les alcanza la plata. A Yuzo le da cólera no tener dinero, es un pesimista acerca de la vida y ya no tiene sueños. Masako en cambio, mantiene intactos sus sueños y alienta a su enamorado a recuperar sus sueños y luchar a pesar de las adversidades. El domingo acabara con unas palabras tremendas por parte de Masako hacia los que estamos viendo la película (tremenda escena y memorables palabras para ser una mejor persona y no dejarse derrotar por nada ni por nadie).

Sorprendente filme de Kurosawa donde una pareja de enamorados es feliz con las cosas simples de la vida.

MENSAJE 6:

HACER BIEN AL PRÓJIMO SIN NINGUN INTERÉS

Dersu Uzala
(Dirigido por Akira Kurosawa – Japón/Rusia 1975)

Es el año 1910 y el Capitán Arseniev (Yuri Solomin) ha ido al pueblo de Korfovskaia a buscar un cementerio. Un tipo se le acerca y le dice que ese es un pueblo nuevo, ahí no hay cementerio todavía. Arseniev le dice que tres años atrás enterró a un gran amigo ahí. Que ese lugar eran puros árboles grandes, cedros, pinos. El tipo le dice que los árboles ya fueron talados. Arseniev mira dos árboles, de pronto dice: Derzu!

Nos remontamos hacia el año 1902. Arseniev con un grupo de soldados está realizando una pesquisa topográfica en el bosque. En el camino conocen a un hombre que dice ser un goldi cazador. Le preguntan su nombre y él afirma que se llama Derzu Uzala (Maxim Munzuk). El goldi cuenta que la viruela mato a toda su familia cuando él era joven. Desde entonces recorre el bosque cazando. Arseniev le sugiere que se convierta en guía de ellos. Derzu acepta.

El bosque les da la posibilidad de encontrar cabañas, las cuales una vez usadas por los soldados, Derzu las reacondiciona y las deja como nuevas para futuras personas que lleguen ahí. Arseniev se queda impresionado con la capacidad de pensar en los demás por parte de Derzu.

Derzu comenta al capitán que el fuego, el agua y el viento son personas. Si se enojan, su acción es devastadora. El hombre es muy pequeño delante de la naturaleza. Derzu les habla a los animales para que estos les permitan seguir su camino y no les hagan daño. Otro día Derzu salva la vida de Arseniev cuando quedan atrapados en una especie de desierto. Cuando un día se tienen que separar, Arseniev lo despide pensando que Derzu es un hombre bueno y le desea que Dios le de larga vida.

Años después, en 1907, el destino los une de nuevo. Sin embargo Derzu ha cambiado mucho.

MENSAJE 7:

SABER PERDONAR

Rapsodia en Agosto (Hachi-gatsu no kyōshikyoku)
(Dirigido por Akira Kurosawa – Japón 1991)

Fue un verano bastante raro. La abuela Kane (Sashiko Murase) recibió la visita de sus nietos Tateo (Hidetaka Yoshioka), Shinjiro (Mitsunori Isaki), Minako (Mieko Suzuki) y Tami (Tomoko Otakara). La abuela vivía cerca de la ciudad de Nagasaki y tenía muchos recuerdos acerca del 09 de Agosto de 1945 a las 11:02 a.m. cuando exploto la bomba nuclear. Los nietos no se están divirtiendo mucho con la abuela porque hace unas comidas que no les gustan, además la consideran vieja y anticuada. Sin embargo cuando llega una carta procedente de Hawai comunicando que el hermano mayor de ella tiene mucho dinero, hijos y una enorme residencia, a los nietos se les ocurre que pueden convencerla a ella de viajar y que de paso los lleve a ellos.

La abuela es feliz así como se encuentra. Para una familia pobre como la de ella, la mayor riqueza era tener niños (fueron 10 hermanos).

Un día los nietos hacen un tour por toda la ciudad de Nagasaki y comprenden lo que significo para Japón la bomba nuclear. Se enteran que la gente murió gritando la palabra “Agua”. Que actualmente la juventud ha olvidado lo que significo este acontecimiento. Cuando regresan donde la abuela empiezan a comprenderla. El proceso de incorporar “sentimientos” a sus vidas, de detenerse por fin a “pensar”, cosas que antes no habían hecho. Con mucha empatía hacia la abuela, empiezan a disfrutar de los días venideros con ella. Aprenden a no sentir odio hacia el país que les lanzo la bomba. Aprenden la importancia de guardar silencio. Aprenden que ser adulto significa ser diplomático. Que mirar la luna te aclara la mente. Comprenden finalmente que hay que saber perdonar para ser perdonados.

Mammoth

Dirigida por Lukas Moodysson Suecia 2009 Vivimos tiempos de Pandemia y si bien esta no es una película sobre un fenómeno así, las pregunt...