sábado, 17 de noviembre de 2012

CINE PARA USAR EL CEREBRO es ahora OBSERVANDO CINE



Desde Junio 2012 todos los posteos se realizan en OBSERVANDO CINE (http://observandocine.com).  En este nuevo espacio, además de las críticas reflexivas que eran el sinónimo característico de Cine para usar el Cerebro, se están añadiendo progresivamente críticas de autores invitadosartículos de cine, y más adelante entrevistas, noticias, sorpresas, etc.

El uso de las redes sociales también es importante porque se agrega más información vía el Facebook con los mensajes más impactantes de las Películas, se incita al debate de los seguidores sobre los temas de cine y también se brinda información sobre cultura, literatura, poesía y arte en general.
También te invitamos a seguirnos en Twitter.

Una vez más, gracias por estos 4 fantásticos años juntos aprendiendo con el cine. Gracias a todos los premios recibidos (en especial las distinciones de 20Blogs del Diario 20Minutos de España y a la Marca País Perú de PROMPERÚ).

Saludos Cordiales y nos seguimos leyendo en OBSERVANDO CINE

David Cotos

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jueves, 6 de septiembre de 2012

CINE PARA USAR EL CEREBRO obtiene la Licenciatura de la Marca País Perú


La gran noticia del día es que David Cotos (Creador de Cine para usar el Cerebro, Editor y Fundador de Observando Cine) es desde ahora licenciatario de la Marca País Perú. PROMPERU (Comisión de Promoción del Perú para la Exportación y el Turismo) ha comunicado hoy la noticia.

El uso INSTITUCIONAL será en Web / Redes Sociales (Entre estos el Blog Cine para usar el Cerebro http://cineparausarelcerebro.blogspot.com/).

Sobre la Marca País Perú

El país se encuentra protagonizando un proceso de renovación, crecimiento económico sostenido y consolidación dentro del mapa mundial.

Se ha logrado mejoras en la participación de nuevos sectores en la industria, aumento de gasto público, inversión en infraestructura civil y turística, así como lograr estabilidad política y social.

Los peruanos están destacando a nivel mundial en distintas disciplinas: deporte, cine, literatura.

Es este el mejor momento para contarle al mundo lo bueno que está pasando en el país. Y esa es una ventaja competitiva.

Quiero agradecer a todos los lectores de los blogs y seguidores del Facebook, Twitter y Pinterest.

David Cotos

sábado, 23 de junio de 2012

La piel dura (L’argent de poche)

(Dirigida por Francois Truffaut – Francia 1976)


“El amor es para el niño como el sol para las flores; no le basta pan: necesita caricias para ser bueno y ser fuerte”.
Concepción Arenal

La historia de un grupo de niños dispuestos a crecer en todos los aspectos de su vida. Un maestro que les enseña a pensar.

Lo más interesante de esta película es la manera tan natural como actúan los niños. No hay un personaje principal, los niños tienen una historia distinta cada uno por contar en la pantalla. En una escena Julien, el niño más pobre de la clase, logra ingresar al cine sin pagar dinero gracias a una astuta idea. Recordemos que Truffaut en su niñez era un fanático del cine.

Julien viene a ser el tipo de niño que llega a la escuela y corrompe a otros niños. Sin embargo es un niño sufrido, golpeado en su casa, medio traumado. Patrick será el niño que intentará ayudarlo, además que en este proceso se ayudará a conocerse a si mismo. Hay otros niños como los hermanos De Luca (dos avezados niños con ganas de ser adolescentes), Bruno (este no es un niño, este es casi un joven jugando a ser adulto),  Sylvie (una niña ansiosa por comprender a sus padres y sus actitudes tan adultas), Richard (un niño deseoso de ser mejor alumno en la clase), Martine (niña enamorada de Patrick y en espera de probar la emoción de un beso por parte de él). Hay muchos niños en la clase, pero sólo he mencionado algunos.

Desde el punto de vista educativo esta película es infaltable para todo educador.

Escena para recordar: El profesor se dirige a los alumnos luego de que Julien es llevado con la gente de la asistencia pública.

Profesor: Sé que todos estamos pensando en Julien Leclou. Lo leyeron en los periódicos, oyeron a sus padres hablar de eso entre ellos o con ustedes. Antes de que nos vayamos de vacaciones quiero hablarles de Julien. Para empezar no sé mucho más que ustedes ignoren pero les diré lo que pienso. Como me siento. Primero, la beneficencia pública cuidará de Julien. Lo colocarán con alguna familia. Y les aseguró que a donde vaya, estará mejor que con su familia que lo maltrataba tanto, donde en sus propias palabras: “lo golpeaban”. Su madre perderá sus derechos maternales. Para Julien, pasarán muchos años antes de que esté en libertad de ir y venir a donde quiera. El caso de Julien es tan terrible que no podemos evitar el comparar nuestras vidas con la suya. Mi infancia no fue tan trágica pero créanme estaba ansioso por crecer. Me daba cuenta que los adultos tenían todos los derechos. Son dueños de si mismos, pueden vivir sus vidas como quieran. Un adulto que no es feliz puede comenzar su vida en otra parte, desde cero. Pero un niño que no es feliz esta condenado a la impotencia. Sabe que es infeliz pero no puede expresar esa infelicidad con palabras y lo que es peor algo dentro de él le impide poder dudar de sus padres o de los que lo hacen sufrir. Si un niño no es amado y sufre, él cree que es culpable y ¡Eso es lo terrible! De todas las injusticias de la humanidad .. la injusticia hacia los niños es la peor, la más despreciable. La vida no siempre es justa y nunca lo será …

Nota: Este artículo, escrito por David Cotos, fue originalmente publicado para el Blog “Homenaje a Truffaut de un peruano”

sábado, 9 de junio de 2012

Prometeo (Prometheus)

(Dirigido por Ridley Scott – USA 2012)


La muerte no nos roba los seres amados. Al contrario, nos los guarda y nos los inmortaliza en el recuerdo. La vida sí que nos los roba muchas veces y definitivamente.
Francois Mauriac

Elizabeth Shaw (Noomi Rapace) es una científica que lleva grabada en su memoria el día que conversó con su padre acerca de la muerte. Como toda niña curiosa y ansiosa por aprender le hizo varias preguntas y repreguntas, a las cuales su amado padre respondió una por una. Elizabeth se quedó con algo: Lo importante es creer. Si una persona piensa que luego de la muerte viene el Paraíso, bueno que crea en aquello pero que nunca pierda esa visión. Otros van a pensar de distinta manera, igual es lo que ellos creen. El respeto por lo que piensan siempre debe existir entre los seres humanos.


Con los años y ya convertida en científica Elizabeth forma parte de una expedición el año 2093, a bordo de la nave Prometeo, con el propósito de responder a la pregunta de dónde venimos y también, quien sabe, hacia donde vamos luego de morir. Si bien sus preguntas son bien existencialistas (filosóficas), tiene en su novio Charlie Holloway (Logan Marshall-Green) y en un grupo de ingenieros y científicos personas que también quieren resolver las mismas dudas. Existe también un robot llamado David (Michael Fassbender)  que acompaña a estos seres humanos. Lo que no saben los tripulantes son los secretos que guarda David, a primera vista no parece ingenuo, aparentemente no tan astuto.  Pero hay que tener en cuenta que si los seres humanos son una caja de sorpresas, igual los robots también, al fin y al cabo fueron inventados por los humanos.
 

La película de Ridley Scott nos lleva a pensar en nosotros, los seres humanos, como nos vamos conduciendo actualmente, lo cual nos está llevando a hacernos preguntas acerca del fin del mundo, que no es otra cosa que preguntarnos acerca de nuestra propia muerte.  Nadie quiere morir, pero hay que aceptar que es parte de la vida: nacer, crecer, reproducirse y finalmente morir. Por otro lado hoy en día que se pierden cada día más y más los valores, ya es momento también de preguntarnos: ¿Qué estoy haciendo yo por recuperar esos valores? Algo, mucho, nada, pueden ser respuestas. Que no queden tantas preguntas en el aire y pasemos a la acción prontamente, en el sentido de una vez respondidas nuestras preguntas hacer algo por el mundo y mejorarlo. Equilibrar el idealismo con el pragmatismo. Pensar en algo bueno para luego hacerlo mucho mejor.

domingo, 3 de junio de 2012

Muerte de un Viajante (Death of a Salesman)

(Dirigido por  Volker Schlondorff – USA 1985)

Es duro reconocer un fracaso

Willy Loman (Dustin Hoffman) tiene 60 años de edad y pareciera que anduviera despistado, con la cabeza en otro lado. Durante más de 40 años ha dedicado su vida a ser un vendedor que viaja de estado en estado, no ha tenido descanso, siempre afanado a ver cómo ganar una comisión que le permita solventar los gastos de la casa. Willy se siente viejo y fastidiado de tener tantos sueños rotos, él quería que sus hijos triunfaran en la vida pero no, parece que esta se lo hubiera negado.  Por algún motivo Willy dice que su hijo Biff lo odia pero no manifiesta el por qué.

Biff (John Malkovich), el hijo mayor (34), ha trabajado desde que terminó el Bachillerato haciendo de todo pero todavía no se encuentra así mismo. Es un idealista que se comporta como niño, siempre soñando, medio poeta y gusta perseguir mujeres por lo cual no se ha casado. La gente, a la que le encanta juzgar a los demás, lo tilda de loco, pero a él poco le importa lo que piense la gente, él sabe que es sólo un hombre que todavía no encuentra su camino. Por alguna razón tiene un resentimiento hacia su padre, lo cual es un misterio para su madre.

Happy (Stephen Lang) es el otro hijo de Willy. A diferencia de Biff, él tiene un trabajo estable (aunque fuera sólo de ayudante del ayudante). Él cree ser el práctico de la casa, pero es un idealista más que sueña con que muera su jefe para ascender. Por otro lado es también un aficionado a las mujeres, sobre todo a las comprometidas. El placer de seducirlas es increíble para Happy.

Linda Loman (Kate Reid) es la esposa de Willy, es aquella que da equilibrio al hogar. Alienta a Willy y les dice sus verdades, a sus hijos Biff y Happy.

Willy está peor de la cabeza, habla con el aire, parece deprimido y termina siendo despedido del trabajo. Al mismo tiempo Biff pareciera seguir con esa vida de planes y sueños, en cuanto a Happy ahora dice que piensa “casarse”. Es momento de que los Loman se sienten, conversen y hagan algo respecto al futuro, con los pies en la tierra, por sobre todo es hora de que Willy y Biff acaben con ese odio-resentimiento entre ellos. La pregunta es ¿Por qué un día cambió la relación entre Willy y Biff, y de quererse tanto pasaron a odiarse mutuamente?


“Muerte de un viajante” es una obra magistral que nos habla de la lucha mental entre ser idealista o ser práctico. Algunas personas como el padre e hijos Loman se sienten fracasados porque no hicieron dinero, no fueron ricos, mientras que sus vecinos y el hermano de Willy labraron una fortuna. Puede decirse que a la familia Loman no les preocupó hacer plata sino vivir de sus sueños y ser felices. De pronto, cuando comienzan a compararse con los demás, cuando empiezan a sentirse juzgados, cuando la inseguridad empieza a apoderarse de ellos es que tambalean hacia abajo. La mujer de Willy es clave para hacer reflexionar a Biff (y a su hermano) acerca de su marido: “Yo no te he dicho que sea un gran hombre, nunca logró ganar dinero, jamás se habló de él y quizá no tenga el mejor carácter del mundo pero es un ser humano. Con esta actitud aguerrida, de fuerza, de lucha, Linda consigue hacer reaccionar a sus hijos porque sabe que con Willy ya no es posible hacer nada, más que darle sólo amor.

Si piensas que estás vencido, lo estás;
Si piensas que no te atreves, no lo harás;
Si piensas que te gustaría ganar,
pero que no puedes, no lo lograrás;
Si piensas que perderás, ya has perdido;
Porque en el Mundo encontrarás que el
éxito comienza con la Voluntad del hombre.
Todo está en el estado mental.
Christian Barnard (Dr.)

lunes, 28 de mayo de 2012

El dolor fantasma (Phantomschmerz)

(Dirigido por Mathias Emcke – Alemania 2009)


Marc: El pavo real tiene las más bonitas plumas, es la envidia de todos los demás pájaros. Y lo sabe, por eso despliega sus plumas con arrogancia. El problema es que también tiene las más feas patas. Dicen que cuando se las ven, sus plumas se esconden y se vuelve sumiso y humilde.
Sarah: Así la vida es justa y todo está balanceado.
Marc: Exacto

Marc Sumner (Til Schweiger) es un tipo cuarentón con un gran talento: es un excelente narrador de historias de animales. Él se sabe que es bueno por eso cuando quiere ligar con una chica, lo que le pasa a los cangrejos en el mar canadiense puede servirle mucho. También si quiere que los amigos de sus trabajos temporales la pasen bien en algún break les cuenta de las tortugas mordedoras de la India. Se puede añadir que puede alegrarle la mañana a su hija Sarah (Luna Schweiger) relatando la historia del pavo real.

La pregunta es: ¿Quién es Marc Sumner? Un narrador de cuentos o un hombre que vive entre sueños y no pisa tierra. La historia de Marc empieza con el abandono de su padre de la casa familiar cuando él era pequeño, este hecho marcó su vida para siempre. Marc ya adulto repitió la historia de su padre y se separó de la madre de su hija. Es un hombre inmaduro que cambia de empleos como cambia de mujeres, que le fascina bicicletear en solitario, es un amante de la soledad. Pero que también tiene otro trauma, cuando era treintón presentó a una editorial el bosquejo de un libro que había escrito y no se lo aprobaron, desde ese momento pensó que no tenía talento para escribir y nunca más lo volvió a hacer. A pesar de llevar una vida inestable, mire por donde se mire, el arte de transmitir historias parece ser algo valioso para sobrellevar sus traumas del pasado, que lo atormentan siempre. Sin embargo, Marc sigue siendo un niño metido en un cuerpo de adulto.

Un día que Marc ha encontrado empleo de vendedor de bicicletas, observa a una chica muy guapa con intenciones de compra. Se acerca y de inmediato empieza con una historia. Como es lógico, ella queda fascinada con todo ese “floreo verbal”. No pasa mucho tiempo (horas) para que Nika (Jana Pallaske) sea una más en su amplia colección. Pero aquí ocurre algo, en la madrugada (luego de una sesión de amor) ella se levanta de la cama, se acerca a la sala y observa que Marc lee en absoluto silencio un libro, examina todos los recuerdos que están desparramados en cuadros, fotos, estantes. Nika de pronto encuentra un cuaderno de viajes escrito por Marc. Al leerlo ella pasa horas y horas, queda maravillada con el gran escritor que es este hombre-niño, pero él no quiere saber nada con esa palabra “escribir”. Por más que ella le dice que tiene un amigo editor, él no le hace caso.

Nika se interesa en el talento de Marc y este a su vez por primera vez piensa que ella puede ser una mujer para ver una y otra vez (dejar de ir de vacilón en vacilón, como es su costumbre). Parece haber surgido una esperanza para que la vida de Marc se estabilice, Nika es una mujer que lo está aprendiendo a querer. Lo malo es que la tragedia surge cuando uno menos se lo imagina, Marc viajando una noche en su motocicleta es arrollado por un auto. Su pierna izquierda queda mal, los doctores le tienen que amputar la pierna. Esta prueba de vida, le va servir a Marc para construir una nueva persona. Pero solo no puede. Tiene la ayuda de 3 personas, su hija Sarah, su amigo Alexander (Stipe Erceg) y Nika. Quizá ya es momento para que Marc aprenda a compartir (eso le enseña Alexander), volver a escribir (Sarah le demuestra que así como él relata con el corazón también se puede hacer lo mismo escribiendo) y por sobre todo a amar (Nika es la compañera de viaje que necesita para llegar a las metas tan luchadoras que él aun conserva). ¿Será capaz Marc de ello?

“El dolor fantasma” es de aquellas películas que nos invitan a reflexionar acerca de tantos temas comunes que hoy vive nuestra sociedad. Tantos problemas de separación de las parejas, hoy en día la institución del matrimonio parece que ya no fuera para siempre, más bien parece que es “hasta que la pasión termine”. Los que más sufren son los hijos y lo peor de todo es que en muchos casos, ellos pueden repetir a futuro las acciones de sus progenitores. Esto a que lleva, a que también una vez adultos, amar se les haga complicado (o se decida mejor no amar pero si practicar el amor entre comillas). Si no sabemos amar, se nos hace más complicado compartir, creer en los demás y finalmente creer en nosotros mismos, somos más susceptibles a ser manipulados. En conclusión: Tanto que no queremos sufrir y terminamos haciéndolo.

Si quieres hacer algo, es ahora o nunca.

sábado, 12 de mayo de 2012

Cuentos de Tokio (Tôkyô monogatari)

(Dirigido por Yasujiro Ozu – Japón 1953)


Shukishi Hirayama (Chishu Ryu) y su esposa Tomi (Chieko Higashiyama) son una pareja de ancianos que viven en la ciudad de Onomichi con la última de sus hijas, Kyoko (Kyoko Kagawa). En el pasado Shukishi fue Jefe de la Junta Educativa, por lo cual para él, la labor de educar o mejor dicho, enseñar a pensar siempre fue una de sus principales preocupaciones tanto con los alumnos como con sus hijos. Sus vecinos admiran (y envidian) a los Hirayama por los hijos tan exitosos que tienen en Tokio. A ellos les atrae la idea de visitar a sus vástagos, por lo cual arman su equipaje y viajan hacia dicha ciudad en tren. Previamente hacen una parada en Osaka para ver por un momento a otro de sus hijos, Keizo (Shiro Osaka).

Al llegar a Tokio son recibidos por su hijo Koichi (So Yamamura) y su hija Shije (Haruko Sugimura). Mientras el primero posee una Clínica y se desempeña como doctor, la segunda tiene su Peluquería y ahí tiene todo un personal a su cargo y dirección. Se instalan en la casa de Koichi y todos parecen estar felices con la llegada de la pareja. Es más, para completar la escena, llega también a reunirse con ellos Noriko (Setsuko Hara) quien es nuera de ambos (y viuda porque su esposo murió en la guerra). Noriko es una mujer de una sonrisa mágica, increíble, que apuesta a la vida y a compartir con los demás antes que pensar en sí misma. Para ella, la llegada de los ancianos es como tener aunque sea por un tiempo la encarnación de su ya difunto marido fundido en esas dos grandes personas tan sabias. Y es que ella valora lo que significa ser un anciano y todo lo que siempre buscan transmitir a sus menores, sabe también que un día ella también va ser de edad avanzada y va querer ser escuchada y atendida en sus necesidades. Noriko es un alma compasiva, generosa, virtuosa pero en soledad por las circunstancias de la vida.

No pasa ni un día que los ancianos se encuentran en Tokio, cuando Koichi comienza a mostrar más preocupación por su trabajo que por la estancia de sus padres. Shije es de la misma idea, no quiere dedicarles tiempo a sus padres, es que el trabajo es más importante. Koichi y Shije le sugieren a Noriko que ella se encargue de hacer pasear a los ancianos. Noriko no tiene problemas en pedir permiso en su trabajo y hacer felices a los ancianos. Los días pasan y los ancianos siguen sin decir cuanto tiempo se van a quedar en Tokio, a Koichi y Shije les preocupa este tema porque “les quitan tiempo a sus labores” (más allá que ni siquiera pasean con ellos ni le dan cinco minutos, la única que lo ha hecho es Noriko). A Shije se le ocurre la idea de enviarlos a una residencia donde los “atienden como se debe a los viejos”. Koichi acepta la idea de inmediato, no ve las horas de deshacerse de los ancianos.

Ir a aquel lugar lo único que provoca es que Shukishi y Tomi tengan mal sueño y es más Tomi siente mareos. Ambos toman la decisión de volver a su casa. Esta decisión de sus padres no es bien vista por Shije, quien prácticamente los “desconoce delante de sus clientas” para luego “expulsarlos de su casa”. Como son un “estorbo” en la casa de Koichi, a los pobres ancianos sólo les queda repartirse, Shukishi con unos amigos del pasado y Tomi a la casa de su excelente nuera Noriko.

Aquella noche nos va revelar mucho acerca del carácter luchador de la pareja conformada por  Shukishi y Tomi, además del desprendimiento de Noriko. Al día siguiente vamos a descubrir hasta donde puede llegar el individualismo (e indiferencia) de Shije y Koichi. Pronto, un evento triste se producirá en la familia Hirayama, es en esas circunstancias cuando la persona que muestra más aplomo sea precisamente la que ha dado más amor: Noriko.


“Cuentos de Tokio” nos presenta una serie de situaciones acerca de las familias y sus problemas actuales:

1ero. La falta de comunicación

Siempre he pensado que si tengo que decir algo importante (no trivial) a un miembro de mi familia, lo medito bien y se lo digo. Espero que aquel miembro actué de la misma forma. Sin embargo, no siempre ocurre esto. Por prejuicios o prejuzgar no se dicen las cosas que tienen que decirse llevando esta situación a que las personas hagan supuestos que finalmente llevan a malos entendidos. Estas incomunicaciones son motivo de rupturas familiares.

2do. La falta de un tiempo familiar por las largas jornadas de trabajo

Comienza el día, tengo que trabajar. Termina el día, sigo trabajando horas extras. Duermo. ¿En qué momento converso con los miembros de mi familia? ¿En qué momento cuento como me ha ido en el trabajo, con quién me encontré, a dónde fui, con quiénes estuve, de qué charlamos, que comí, etc?
Llegan los fines de semanas y sigo pendiente del trabajo (el smartphone me tiene al tanto). ¿En qué momento le doy un tiempo a los míos?


3ero. El egoísmo donde cada quien tira para su lado

Finalmente se puede inferir que tanto el 1er como el 2do punto de los problemas actuales de la familia son casi lo mismo. La pregunta es ¿Por qué ocurre eso? La respuesta es: Porque hoy en día las sociedades se hacen cada vez más individualistas lo cual está llevando a un egoísmo desproporcionado en cada ser humano que ya no piensa en el beneficio del grupo sino en el beneficio propio. Algunos dicen “Yo tengo que destacar, ser exitoso, los demás no me importan”. Este pensamiento está llevando a la humanidad a una crisis mundial donde los valores se han puesto de cabeza. A muchos jóvenes les he escuchado decir “Yo hago lo que me da la gana”. Les aburren las reglas. ¿Por qué les aburren las reglas? Porque se han dejado dominar por la desidia y el miedo.

Vivimos los tiempos del miedo. Solución: La familia. ¿Quiénes son los llamados a romper paradigmas actuales de crisis de valores?: Madre y Padre. ¿Qué se recomienda que enseñen a sus hijos desde niños?: Aprender a amar, respetar a su prójimo y a luchar y trabajar en el marco de los valores más altos de la vida.

“Cuentos de Tokio” es una obra maestra.


A continuación les dejo fotos-extractos con las mejores frases de la película:







martes, 1 de mayo de 2012

Muñeca de Aire (Kûki ningyô)

(Dirigido por Hirokazu Koreeda – Japón 2009)

Al parecer, la vida está construida de tal forma que nadie puede vivirla solo. A las flores no les basta con tener pistilos y estambres. Necesitan que un insecto o el viento lleve el polen de un estambre hasta el pistilo. La vida contiene su propia ausencia, su propio vacío, que sólo otro puede llenar. Al parecer, el mundo es la suma de los demás. Sin embargo no sabemos y tampoco nos cuentan que nos complementamos mutuamente. Seguimos con nuestra vida solitaria, ignorando a los demás con indiferencia.
Pensamientos de Nozomi

Nozomi (Doona Bae) es una muñeca inflable que una mañana cobra vida tras escuchar en sus oídos un soplido. Como un bebe recién nacido, lo primero que busca hacer es conocer el mundo a su alrededor, lo observa, lo toca, lo huele, lo siente. Al salir a la calle, escuchar a las personas, es su primera actitud, para imitarlas luego. Esa mañana va a un parque para niños y juega con la arena, se siente feliz. Finalizado el día se pasea por la ciudad y encuentra una tienda de alquiler de videos donde conoce a un vendedor Junichi (Arata) que le ofrece la oportunidad de un empleo.

Conforme pasa el tiempo la fascinación de Nozomi empieza a decrecer cuando interactúa más y más con las personas, se hace preguntas existenciales ¿Qué es la vida? ¿Qué es envejecer? ¿Por qué soy la sustituta de la ex de mi dueño? ¿Por qué me puso el nombre de su ex? ¿Por qué soy una sustituta para aliviar el deseo sexual? ¿Por qué la gente miente? ¿Qué es el amor? ¿Por qué no soy feliz? ¿Por qué es tan duro tener corazón, sentimientos y amar?  Nozomi sólo tiene momentos de felicidad cuando conversa con Junichi, si bien ella le hace muchas preguntas, con él todo es diferente, es más, ella siente que desde que lo vio por primera vez, él era su “igual” a ella, quizá (tal vez) es un “muñeco inflable”. Con Junichi, Nozomi quiere saber más cosas, no del mundo ni de la vida, sino acerca de él. Ambos parecen haberse enamorado mutuamente, sin embargo hay un detalle: ambos son distintos, ella no es humana, él si.

“Muñeca de Aire” es una historia fantástica que encierra como mensaje el paso de la vida, todo reflejado en el personaje inverosímil de Nozomi. Este personaje va experimentando todas las emociones humanas, todas aquellas que hemos pasado tú y yo y los que vendrán. La felicidad, el amor, la tristeza, el dolor, la angustia, el placer, la curiosidad, cuando pasamos por todo aquello crecemos y maduramos. En el caso de algunas personas, madurar es sinónimo de dolor. De esto último que acabo de mencionar surge una pregunta: ¿hemos venido a sufrir al mundo? Pienso que no. Todo lo contrario, diría que la felicidad se encuentra dentro de nosotros mismos. “El pasado ya pasó, voy a ser feliz aquí y ahora por siempre” todo puede devenir en un nuevo mundo para nosotros. Tenemos todo a nuestro favor, sabemos cuan importante es la fuerza de voluntad y la capacidad de lucha para sobrevivir en este mundo. Una vez más, la decisión de amar, no sentirnos vacíos y ser feliz depende de nosotros.

viernes, 20 de abril de 2012

El Cine de los Hermanos Dardenne


“Cuando sale una película, es una mirada acerca del mundo, de la vida misma, de las relaciones entre las personas”

“Filmamos lo que no se suele ver, lo que no se quiere ver”

Jean-Pierre Dardenne y Luc Dardenne 

A inicios del presente año vi la película “El niño de la Bicicleta” de los Hermanos Dardenne. Era la primera película que veía de ellos. Quedé impactado. De inmediato me tracé como meta ver sus anteriores películas, es que tanto talento en un filme puede ser indicador que los anteriores filmes sean también muy buenos, no me equivoqué.

El cine de los Dardenne tiene dos características para resaltar: La primera es el manejo de la cámara, esta acompaña al personaje central de la obra de cerca. Es decir, el espectador siente que es un acompañante de la historia del personaje, conforme avance la película vamos a creer que lo conocemos a fondo al personaje porque estamos viviendo una aventura con él, sin embargo (como los seres humanos en la vida real) nos sorprende con sus decisiones finales. La segunda característica es la actuación tan verídica de su equipo de actores. Mucho influye la confianza depositada en 3 actores que los vamos a ver a lo largo de sus filmes (los vamos a ver creciendo e inclusive engordando y envejeciendo), estos son Olivier Gourmet, Jérémie Renier (el Jean-Pierre Leaud de los Dardenne) y Fabrizio Rongione. Son tan versátiles que pueden pasar desde un personaje idealista y bueno hasta uno malvado y perverso. La fuerza interpretativa de los 3 hace que creamos en sus historias, que nos pueden pasar a nosotros o al de mi costado o al vecino o a ese que camina por la calle ahorita.

En todas sus películas vemos la vida, así tal como es, sin engaños. Por eso siempre a lo largo de todos sus filmes aparecen niños y/o adolescentes (los cuales reflejan la inocencia). Nos enfrentamos a la sinceridad de las historias (un personaje se puede tirar un pedo sin querer queriendo y otro siendo adulto puede jugar como un niño, esto ocurre en la vida y todos los días). Una vez que terminamos de ver una película de los Dardenne nos invade la sensación de reflexionar, de pensar en nosotros y en nuestro prójimo, de reflexionar en cómo se anda conduciendo nuestra sociedad. Podemos ser mejores seres humanos, todo depende de nosotros.

La Promesa (La Promesse)
(Dirigida por Jean-Pierre Dardenne y Luc Dardenne – Bélgica/Francia 1996)


Igor (Jérémie Renier) es un aprendiz de mecánico. En sus ratos libres se dedica a ayudar a su padre Roger (Olivier Gourmet) en el alquiler de departamentos a ilegales. La verdad es que a Igor más le interesa ayudar a su padre porque este le enseña las mañas (mentiras incluidas) para ganar más y más dinero a costa de estos clandestinos individuos. Finalmente Igor abandona a su maestro mecánico y se dedica de lleno a las actividades de su padre. Todo parece marchar sin sobresaltos, los sueños de Roger parecen encarrilados (está ganando buen dinero) y en cuanto a Igor es feliz haciendo del chulillo de su padre. Sin embargo, una mañana que los inspectores de trabajo hacen batidas para encontrar ilegales en los edificios, uno de los ilegales cae desde lo alto de una escalera en su desesperación por no ser encontrado. Igor, que ha avisado a todos, escucha un ruido y va a buscarlo, al encontrarlo, este hombre se encuentra tirado en el piso y ya moribundo le dice: “Mi mujer…. Mi hijo… cuida de ellos”. El hombre fallece. Pronto la vida y las relaciones padre-hijo (Roger-Igor) cambian bruscamente a raíz de la promesa que le han hecho jurar al muchacho.

Rosetta
(Dirigida por Jean-Pierre Dardenne y Luc Dardenne – Francia/Bélgica 1999)


Rosetta (Émilie Dequenne) es una muchacha desconfiada, reactiva, agresiva, terca, orgullosa pero también ordenada y cumplidora de su deber. Sin embargo, la han botado de su último empleo según dice su jefe porque ha terminado su periodo de prueba, ella no cree en esas palabras. Para Rosetta una compañera de trabajo ha hablado mal de ella, la ha jodido. Lo peor es que su madre es alcohólica y enfermiza. Rosetta tiene una gran carga en sus hombros, sólo le queda buscar otro empleo y quedarse, ya lo eventual no le conviene en absoluto. Ella debe conseguir un empleo y para ello es capaz de todo. Es en esas circunstancias que conoce a Riquet (Fabrizio Rongione), un tímido vendedor de gaufres, que le ayuda a conseguir un empleo con su Jefe (Olivier Gourmet) en la elaboración de estos deliciosos alimentos. El empleo, no le va durar mucho a Rosetta y este va ser el motivo para que ella tome una decisión inesperada con tal de no quedarse sin nada, esta decisión inclusive puede afectar a quienes más la quieren.

El hijo (Le fils)
(Dirigida por Jean-Pierre Dardenne y Luc Dardenne – Bélgica/Francia 2002)


Olivier (Olivier Gourmet) es maestro de carpintería en un Centro de Reinserción Laboral para adolescentes. Es un tipo dedicado, medio perfeccionista y detallista. Su matrimonio había terminado hacia un tiempo y es por eso que invierte todas sus energías en la enseñanza de aquellos jóvenes que todavía tienen esperanza en poder servir de manera correcta a la sociedad. La llegada del adolescente Francis (Morgan Marinne) cambia el comportamiento de Olivier. El muchacho es enviado al área de soldadura y a Olivier se le da por andar fisgoneando los movimientos del muchacho, no se entiende porque lo hace. Es más pide al Centro que lo pasen al área de carpintería para tenerlo a su cargo. Francis comienza a admirar la destreza y el dominio de la carpintería que muestra su maestro Olivier, lo que no sabe es el secreto que tiene este último respecto de él.  El día que lo descubra será impactante.

El niño (L’enfant)
(Dirigida por Jean-Pierre Dardenne y Luc Dardenne – Bélgica/Francia 2005)


Bruno (Jérémie Renier) tiene por novia a Sonia (Déborah Francois). El amor de ellos consiste en correr, saltar, jugar a las chapadas, ponerse cabes, morderse y abrazarse sin besarse (así el erotismo entre ambos es más intenso). Son felices, más ella quien ha dado a luz un bebé al que le ha puesto por nombre Jimmy, se muestra responsable y cariñosa con su hijo, en cambio Bruno experimenta indiferencia ante el niño. Y eso es precisamente lo que le fastidia a Sonia, esa muestra de medio amoroso e indiferente que es con la criatura. A eso hay que sumarle que Bruno es líder de una banda de raterillos. Añadir también que Bruno es ocioso y embustero, al parecer por naturaleza. Si se trata de ganar plata rápida, Bruno es el primero en idear como hacerlo. A él, realmente, sólo le interesa su beneficio propio y es por eso que se le ocurre una idea trastornada para obtener mucha plata a través del uso de su pequeño hijo.

El silencio de Lorna (Le silence de Lorna)
(Dirigida por Jean-Pierre Dardenne y Luc Dardenne – Bélgica/Francia 2008)


Lorna (Arta Dobroshi) trabaja en una lavandería y está a punto de obtener la nacionalidad belga. Para lograr dicho propósito se ha casado con Claudy (Jérémie Renier), quien es de esa nacionalidad. Es un matrimonio por conveniencia donde ella le ha dado un dinero, primero por contraer las nupcias y luego le tiene que entregar una una cantidad mayor para separarse. Claudy es drogadicto y quiere salirse de ese mundo de la heroína, piensa que Lorna puede ser su gran ayuda. Le clama siempre desesperadamente para que le quite las llaves de la casa cuando sabe que le vienen ganas tremendas de buscar la droga. Le ruega a Lorna que se quede en casa para preparar una comida rica o para jugar a las cartas. Claudy empieza a convertirse en un hombre nuevo, un hombre que sonríe, Lorna sin querer le está dando el amor que él necesita tantísimo. Lorna también está sonriendo. Sin embargo existe una persona en la vida de Lorna, Fabio (Fabrizio Rongione), que tiene otros planes para el futuro, tanto sentimental y laboral así como para la nacionalidad de Lorna.

“El silencio de Lorna” es una película impactante con una escena final demoledora. Para muchos la gran obra de los Dardenne.

domingo, 8 de abril de 2012

Le Havre

(Dirigido por Aki Kaurismaki –  Finlandia/Francia/Alemania 2011)

Siempre hay esperanza

Marcel (André Wilms) trabaja de lustrabotas por las calles de Le Havre (ubicada en Normandía que es una provincia del noroeste de Francia). Todos los días se centra en mirar el calzado de las personas que caminan. Si observa un caballero con un calzado al que le falta darle una lustrada sólo le hace una indicación con los ojos para que el señor acepte de inmediato que se limpie sus zapatos. Marcel tiene su estilo para la lustrada, al fin y al cabo ser un lustrabotas también implica un arte. Marcel se centra en el betún y el movimiento para sacar brillo.

Ser lustrabotas no es fácil en estos tiempos, nunca faltan aquellos dueños de tiendas que no quieren que él trabaje afuera de sus establecimientos, lo botan si lo ven cerca. A Marcel no le queda otra que buscar otra esquina para ofrecer sus servicios. Una fortaleza que tiene a su favor es que es un hombre “que no sabe estar sin hacer nada”. Por las noches al volver a casa siempre es recibido por su perra Laika y su amada esposa Arletty (Kati Outinen). Ella es una mujer buena, que da mucho amor, y que además administra el dinero ganado diariamente por Marcel (en una lata ahorra una parte y le da otro poco a él de premio por lo trabajador que es). Arletty lo trata a Marcel como un niño, no cualquier niño, un niño grande.

Una mañana Marcel va al puerto a tomarse un refrigerio que le ha preparado por la mañana su mujer Arletty. Al huevo le echa sal y se dispone a comer su sándwich cuando de pronto observa a un muchacho en el mar. El muchacho le pregunta cómo llegar a Lóndres. Él le dice que se encuentra del otro lado. En ese momento llega el Inspector Monet (Jean-Pierre Darroussin), el muchacho se esconde. El inspector le dice a Marcel que andan buscando a un chico prófugo. Marcel dice que no ha visto nada. El inspector le dice que ese chico necesita cuidados, si sabe de algo que lo comunique.

Cuando llega la noche, Marcel compra comida y la lleva al puerto dejándola en un lugar cercano a donde vio al muchacho más temprano. Luego va a su casa donde encuentra que su esposa se siente enferma y la lleva entonces al hospital. A la mañana siguiente al volver a casa tiene la preocupación de que va pasar con su mujer, el doctor le ha dicho que le van hacer análisis para determinar que enfermedad tiene. Se le suma una nueva preocupación, en su casa encuentra durmiendo al muchacho “prófugo” junto a su perra Laika. El chico lo había seguido la noche anterior. Lo despierta y este le dice que se llama Idrissa (Blondin Miguel) y que su objetivo es llegar a Londres para reunirse con su madre. Marcel, que es un hombre bueno, decide que debe ayudar al niño. Pronto  Marcel aprenderá una lección de vida con aquel niño.


“Le Havre” es un canto a la esperanza. En tiempos que vivimos de pesimismo, de personas que hablan del fin del mundo, de violencia, de caos, de inmoralidades, de Sodoma y Gomorra, de que ya no hay remedio para nada y sólo se vislumbra el final de todo, surge Kaurismaki y le da una cachetada a aquel pesimismo. La película va construyendo cada diez minutos como creer y crear esperanza en un mundo dolido, angustiado, ansioso. Para ello el personaje central se vale de otras personas que están dispuestos a ayudarlo (un lustrabotas, la panadera, el frutero, el doctor, un cantante, unos refugiados, etc). Cuando ya se piensa que no se puede confiar en nadie, surgen personas en las que se puede confiar. Cuando ya se piensa que hay gente muy mala (como el vecino de Marcel, interpretado por el gran Jean-Pierre Leaud) aparece gente muy buena (como el inesperado y solidario personaje del inspector Monet). “Le Havre” nos hace creer, finalmente, que debemos seguir apostando por un mundo mejor, basta ya de tanta depresión, es hora de ser positivos. El final de la película es sencillamente inolvidable.

martes, 3 de abril de 2012

El ladrón de bicicleta (Ladri di biciclette)

(Dirigido por Vittorio De Sica – Italia 1948)

Hay una solución para todo menos para la muerte.

En la Italia de Post Guerra encontrar empleo es muy difícil. Antonio Ricci (Lamberto Maggiorani), padre de familia con dos pequeños hijos lo sabe muy bien. Lleva más de un año sin encontrar empleo. Para mantenerse ha tenido que empeñar y vender uno tras uno muchos bienes de su casa. La oficina de empleos le consigue milagrosamente un empleo para que se encargue de pegar posters por la ciudad. Es una bendición de Dios la que ha llegado a su vida, sin embargo le exigen que tiene que usar una bicicleta necesariamente para dicho trabajo, de no tenerla no se le da el empleo.

Antonio se siente un desgraciado porque también ha empeñado la bicicleta. No se le ocurre de donde obtener dinero para recuperar su bicicleta y poder trabajar al día siguiente. Su esposa María (Lianella Carell) analiza la situación y se le ocurre que es momento de vender todos los cubrecamas que tienen en la casa (4 usados y 2 nuevos), con ese dinero pueden tener de vuelta a la bicicleta. Antonio queda admirado por ese gesto de desprendimiento y amor profundo de María por el bien común de la familia.

Ya con la bicicleta, se levanta muy temprano con el mayor de sus pequeños, Bruno (Enzo Staiola), y se van a trabajar. Al niño lo deja en un grifo de gasolina donde el pequeño labora y Antonio recoge una escalera para ir con un mentor para que le enseñe como pegar los posters por la ciudad. La felicidad en Arturo es tremenda. Se pone a pegar posters cuando ocurre una fatalidad. Un ladrón le roba su bicicleta y huye. Por más que grita: Ladrón!, Ladrón!... nadie hace algo por ayudarlo. El ladrón se pierde en un túnel de la ciudad. Su única opción a partir de ese momento es encontrar al ladrón y su bicicleta, pero esa es una misión difícil en un lugar de miles de habitantes con sus respectivas bicicletas. La angustia empieza a apoderarse de Antonio y esto nubla sus decisiones, un final inesperado está por ocurrir.

“Ladrón de bicicleta” es la historia de un hombre desesperado por conseguir un trabajo que le permita alimentar a su familia. De Sica acierta con los 3 personajes principales: El padre, la madre y el hijo. En otras palabras una familia. El padre interpretado por Lamberto Maggiorani muestra muy bien con sus miradas y gestos las emociones de felicidad, decepción y tristeza absoluta. De igual manera el niño Enzo Staiola retrata la ingenuidad, alegría y congoja en su mirada. Aplausos  para la actriz Lianella Carell que interpreta a la madre y muestra AMOR en su mirada. Hay que añadir que los actores secundarios no se quedan atrás, los amigos del padre muestran SOLIDARIDAD, en tanto que el ratero y sus amigos análogos, el EGOÍSMO y la maldad.


Para finalizar, “El ladrón de bicicleta” es un clásico que tiene vigencia porque agrupa una idea que permanece hasta la actualidad: “El amor nos conduce a ser solidarios y a compartir, lo cual se traduce en felicidad. El egoísmo sólo nos va conducir a la miseria y frustración, lo cual se va traducir en infelicidad”.

Mammoth

Dirigida por Lukas Moodysson Suecia 2009 Vivimos tiempos de Pandemia y si bien esta no es una película sobre un fenómeno así, las pregunt...