(Dirigida por Richard Linklater – USA 2014)
Una película que se atreve a decir esas cosas que muchos en
la actualidad no quieren oír, ver, sentir, disfrutar y sobre todo pensar.
Linklater no tiene miedo, va contra esa tendencia en el mundo actual de “que
todos” debemos vivir una orgia perpetua, sin reglas, ni nada por el estilo.
Mason (Ellar Coltrane) es un niño con padres separados. Eso
de que el papá (Ethan Hawke) venga los fines de semana a verlo y que a la vez
su mamá (Patricia Arquette) salga con un señor que se queje de porque no deja a
sus hijos con una niñera como que a él le fastidia, pero no es capaz de
decirlo, comunicarlo. Pasan unos dos años y un día su padre, que lo está
sacando a pasear, identifica que tanto el muchacho como su hermana (Lorelei
Linklater) ante las preguntas que él plantea recibe respuestas vagas. No, eso
no es establecer una comunicación. De inmediato se ponen de acuerdo, establecen
las reglas: Yo me comunico contigo, tú te comunicas conmigo. Preguntas y respuestas
con sustento, nada de un “sí” o un “no” o un “nada” o tal vez un “ahí”. Quizá
este momento es clave, Mason demuestra que tiene interés por crecer como ser
humano, es un niño todavía, pero un día va ser un adulto. Su madre es una
luchadora, que a pesar de errar muchas veces, siempre sigue para adelante. El
muchacho no quiere ser uno más, sabe lo importante que es hacer preguntas y escuchar
(su padre le ha enseñado eso). Sacrificio, voluntad, perseverancia y paciencia.
No tirar por la borda todo lo que se puede crear con otras personas.
Boyhood es lo mejor que se va presentando en las pantallas
este 2014. Linklater en su mejor momento, luego de que el año pasado exhibiera
al mundo el magistral filme “Antes del anochecer”. Lo mejor es el manejo de los
diálogos, nada de mostrarnos superficialidades de las que ya estamos cansados y
que se muestran muy a menudo en el cine actual. Este cine de Linklater es para
reflexionar de cómo estamos haciendo las cosas hoy en día, qué decisiones son
las que están manejando nuestros momentos segundo a segundo ¿son las mejores?
No somos perfectos, pero podemos dejar ya, de ser tan
narcisistas y egocéntricos.
Mi calificación del filme es 10 sobre 10 estrellas.


