sábado, 9 de julio de 2011

El hombre que entendió a las mujeres (The man who understood women)

(Dirigido por Nunnally Johnson – USA 1959)



Willi (Henry Fonda) es un director de cine venido a menos tras lograr la gloria con tres premios oscar de la academia. Un día conversa en un set de grabación con un camera man y observa a una joven, Ann (Leslie Caron) actuar para un piloto. Willi tiene ojo para conocer a una estrella en potencia, a un talento por pulir. Esa noche la busca y con sus todavía influencias logra introducirla en el mundo de cine. Con el tiempo y gracias a que Ann se desenvuelve con categoría en el ecran, Willi vuelve a ser el director solicitado por todos.
Se casa con Ann, todo parece felicidad. Sin embargo los problemas comienza
n desde la misma noche de bodas ya que Willi más piensa en la carrera de Ann que en la Ann misma. Que los contratos, que los auspiciadotes, que los guiones, piensa en todo menos en darle amor a ella, darle su compañía, que justamente eso es lo que ella más quiere.

El día que Ann se va con otro hombre, Willi replantea su vida. Todavía puede convertirse en un hombre que entienda a las mujeres o quizá eso no sea necesario, simplemente comprenda que al final uno debe amar a alguien más que a sí mismo.

Las frases:

1. El amor no es ir a fiestas y decir te amo. Es compartir esperanzas, temores, sueños, angustias. Los tiempos feli
ces y los tristes. Más los tristes porque tiene mayor significado. Es cuando te das cuenta de lo maravilloso del amor. Cuando estás triste, pero no estás solo. Tienes quien te escuche y te entienda. Que te abrace y te diga: “Al diablo con todos, cariño”.

2. Son pocos los hombres que no se erizan ante la idea del matrimonio. El matrimonio es la última frontera … un continente oscuro e inexplorado, que pocos hombres encaran sin acobardarse. Por eso los amantes deben estar seguros de sí y del otro. Lo que se piden el uno al otro es para siempre.

3. En el juego del amor, la amenaza de irse, hace decidir a un hombre.

4. Las mujeres te adivinan.

5. Principio Persa: Cuando la esposa peca, el esposo nunca es inocente.

6. Principio Persa: Cuando el esposo peca, la esposa nunca es inocente.

7. La compasión es para quienes la necesitan.

8. Los franceses resuelven todos sus problemas con las mujeres con un beso.

9. Hay gente que no llega a conocerse, hasta que una calamidad los azota.

jueves, 7 de julio de 2011

Feliz Día del Maestro

Madadayo
(Dirigida por Akira Kurosawa – Japón 1993)


Gustaría de decirles que para encontrar alguna cosa de la que realmente gusten. Encuentren algo que sean capaces de amar de verdad. Y cuando encuentren, luchen con todas las fuerzas que tengan por su tesoro. Y así ustedes tendrán el tesoro por el cual tanto lucharon. Y adquirirán el hábito de abrazar las cosas de corazón. Este es el verdadero tesoro.

La última película de Akira Kurosawa es un homenaje a los maestros. Y es que maestro no solamente es aquel que nos enseño en nuestros centros de estudios desde pequeños, maestros somos todos empezando por nuestros padres.

Madadayo es la historia del Profesor Hyakken Uchida (Tatsuo Matsumura) que tras 30 años de la ardua labor de hacer pensar a sus alumnos, decide retirarse. Sus alumnos tienen tanto aprecio por las sabias enseñanzas de su profesor que lo visitan constantemente y le ayudan de todas las formas posibles. El profesor es dueño de una sensibilidad e imaginación inmensa, tanto así que sus alumnos sienten que él esta por encima de ellos. Adoran que sea un detallista. Ellos quieren ser iguales al profesor cuando sean viejos. Los alumnos deciden que cada año se haga una celebración en homenaje a su gran maestro. Los años van pasando y él siempre que lo visitan les brindara nuevas lecciones acerca de la vida.

Bonus Spencer Tracy vs Katharine Hepburn

La costilla de Adán (Adam’s Rib)
(Dirigida por George Cukor – USA 1949)










martes, 5 de julio de 2011

Las Noches de Cabiria (Le Notti di Cabiria)

(Dirigido por Federico Fellini – Italia 1957)


El amor crea en la mujer, una mujer nueva;
la de la víspera ya no existe al día siguiente.
Balzac


Cabiria (Giulietta Masina) es una prostituta que cree en el amor y que una mujer puede hacer realidad sus sueños. El principal sueño de ella es salir de esa vida y encontrar el verdadero amor. Las otras prostitutas la miran como una especie rara, ellas ya están curadas de tener sueño alguno y del amor … mejor ni hablar.

Ella es de estatura baja, media regordeta, achoradaza, le gusta bailar el mambo, presume siempre de que tiene su casa propia (aunque esta sea sólo un cuarto), presume también de que un actor de moda (Alberto Lazzari) le invito un día a su casa y finalmente piensa que si tuviera un coche gris los hombres la perseguirían.

El problema con Cabiria es que es muy sincera, algunos hombres se aprovechan de ello. Fingen que la aman y luego le roban todo su dinero. Cabiria siempre cae con el floro barato de muchos hombres malos, ella nunca pregunta sobre su vida a estos hombres y cae como pescadito en las redes de ellos. Su amiga Wanda (Franca Marzi) es la única que siempre le hace reflexionar respecto a que es una ilusa, una tonta. Cabiria siempre que termina una relación, donde obviamente se han aprovechado de ella, se recrimina a ella misma porque le pasan esas cosas si ella sólo da amor, comparte. Llega un momento, luego de que el último le robara 40000 liras que ella decide que ¡Nunca más! van a abusar de sus sentimientos.

Un día Cabiria pide un milagro a la virgencita para que le ayude a cambiar de vida. Sin embargo pasan los días y todo sigue igual. Cabiria dice que no le han escuchado sus peticiones, se encuentra encabronada. Quiere mandarlo todo a la porra. Sin embargo, un día caminando por la calle observa un auditorio, el Lux, donde hay un espectáculo de magia. Se le ocurre entrar.

Todo lo que viene luego en la película es la más grande prueba de resistencia que le da la vida a Cabiria: Ser capaz de dar amor, recibir sufrimiento, salir viva y seguir apostando por el amor.

“Las noches de Cabiria” es un clásico del cine italiano, así como “El ladrón de bicicletas” o “La vida es bella”, son películas que llevan un marcado énfasis en el drama humano, son retratos desgarradores de la maldad de algunos seres humanos en la tierra pero a la vez son películas que muestran que actitud y fe son las palabras claves para seguir luchando en la vida.

Bonus Movies Bette Davis





sábado, 2 de julio de 2011

Rosaura a las Diez

(Dirigido por Mario Soffici – Argentina 1958)


Sr. Coretti: ¿Saben a quién se parecen las mujeres? ¡Se parecen a las gallinas!
Sra. Milagros: No diga estupideces Coretti.
Pensionistas: ¿Cómo es eso Coretti? Que las mujeres ….
Sr. Coretti: … se parecen a las gallinas. Mira en un gallinero hay tirado un pedazo de comida, nadie lo come. Basta que a una se le ocurra picotearlo y ya también todas las demás lo quieren. Las mujeres son lo mismo. Tienen delante de los ojos una cosa y ni la miran. Basta que a otra mujer se le ocurra echarle el ojo a esa cosa, ellas también lo codician.
Pensionistas: Tiene razón Coretti.

La dramática historia de Camilo Canegato (Juan Verdaguer) empezó el día que llegó una carta, con un enigmático olor a violetas, a la Pensión La Madrileña. Camilo se dedica al oficio de restaurar cuadros, los últimos doce años ha vivido en una pensión cuya dueña es la Sra. Milagros (María Luisa Robledo), una respetable viuda madre de 3 hijas: las Señoritas Matilde (María Concepción César), Enilde (Sara Rudoy) y Clotilde (Nina Brian). Su apellido fue objeto de burla por parte de algunos pensionistas porque Canegato es como decir perro y gato. Camilo es un tipo flaco, retraído, ensimismado, callado, sólo se despabila si se trata de cuidar a las hijas de la Sra. Milagros.

Tras doce años en la pensión donde Camilo siempre se ha mostrado como el “tío soltero” de las hijas de la Sra. Milagros, ocurre algo extraño. Una de las pensionistas, la Sra. Eufrasia (Amalia Bernabé), recibe las correspondencias que ha traído el cartero y una de ellas es para Canegato. Es raro pero la carta expele un olor fuerte a violeta. Todos los pensionistas están comiendo en ese momento y quieren que él abra la carta. Sin embargo él dice que lo va hacer en su cuarto. La Sra. Milagros piensa que es una mujer la que está enviando dicha carta. Camilo se pone de pie y se va a su cuarto. Pasan los días, siguen llegando las cartas. Al llegar la décima carta, la Sra. Milagros está siendo destruida por la curiosidad de conocer el contenido de esas cartas, piensa que quizá es una mujer apasionada la que escribe o quizá una loca que le quiere sacar dinero al inocente Camilo. Va al cuarto del flaco, busca en los muebles, encuentra las cartas y luego va donde sus hijas, se encierra con ellas, reparten las cartas y empiezan a leerlas.

Matilde: Lo firma una tal Rosaura.
Sra. Milagros: Sr. Camilo Canegato. Ya ve usted. Cumplo mi promesa de ayer. Le escribo para expresarle por intermedio de estas líneas lo que personalmente no podría ni sabría. No se burle de mi timidez. Además ya sabe que estamos bajo vigilancia. Matilde: ¿Vigilancia?
Sra. Milagros: ¿Qué se yo?
Matilde: Aquí ya no le dice Señor, le dice Camilo a secas. Escuchen. Camilo se lo ruego, tenga cuidado y no confíe en el sueño de día. Quizá juzgue excesiva mis precauciones pero algún día lo sabrá todo. No crea eso no, que no me agrada oírlo. Al contrario amigo mío, al contrario, estaría horas escuchándolo. Usted tiene un medio que habría mantenido viva la sonrisa de la Gioconda.
Sra. Milagros: De modo que se entrevistan en la casa de ella.
Clotilde: Y ¿Por qué no pueden hablarse a gusto?
Enilde: Porque será casada y tendrán miedo del marido.
Sra. Milagros: Ayyyy válgame el cielo, lo único que faltaba, que Camilo se convirtiera en adúltero.
Enilde: No, mamá. Escuche. Usted me preguntó ayer, porque no me casé. No se, quizá sea porque tenía del matrimonio una idea equivocada que me hacia verlo repulsivo. Pero ha venido usted, ha encendido la luz, recuerda, y la imagen se ha trocado en otra y es encantadora.
Sra. Milagros: De modo que no es casada. Menos mal.
Enilde: A Camilo en adelante vamos a tener que llamarlo “mosca muerta”.
Sra. Milagros: ¿Pero qué clase de amores tiene? Llenos de vigilancias, amenazas y peligros, como de novela. Ayyyy 12 años que come y duerme en mi casa y no me ha dicho nada.
Enilde: Esa Rosaura debe ser una solterona.
Matilde: Y ¿Qué otra cosa quieres que sea?
Sra. Milagros: Pero ¿Por qué creen vosotras que es una solterona?
Matilde: Mamá, por Dios. Si se ha enamorado en esa forma de Camilo.
Sra. Milagros: Así … de modo que sólo una tía vieja puede enamorarse de Camilo.
Matilde: Una mujer moderna no escribe cartas de amor.
Clotilde: Ni perfumadas, ni ese color rosa insufrible.
Enilde: Ni esas frases cursis … aquí lo llama “amado mío” jajaja. Como una heroína de teatro.
Matilde: Y aquí “chiquillo adorado”.
Enilde: Y al final de este folletín, oigan lo que agrega “olvidaba decirte todo lo que te quiero” ji ji ji. Y sigue “vuelvo a abrir la carta para agregar un último beso”.
Ja ja ja ja ja (Carcajada de las tres hijas). Sra. Milagros: ¡Basta! A callar. Como sigan diciendo tonterías les voy a dar tantos moscones que ya van a ver.

A estas alturas mi ojo visor ha detectado que la Sra. Milagros está interesada en Camilo, pero no solamente ella, Matilde también. Y la sirvienta ídem. En suma son 3 mujeres que enteradas de la existencia de Rosaura su actitud ha cambiado hacia Camilo. Los pensionistas varones, incluidos los Srs. Coretti (Héctor Calcaño) y Reguel (Alberto Dalbes), en cambio, lo ven como un sobrado a Camilo, eso de las cartitas lo ha vuelto con la nariz alzada. La Sra. Milagros sigue con la curiosidad, esta vez de saber que tan fea puede ser la tal Rosaura, entra al cuarto de Camilo para buscar una foto o un cuadro de la fémina. Ojo siempre hace esto obviamente cuando Camilo se va a trabajar a su taller. Encuentra en el armario de ropa un cuadro con una dedicatoria que dice Rosaura. Es una mujer rubia bellísima. Se lo muestra a sus 3 hijas.

Enilde: ¡Que hermosa es!
Sra. Milagros: Aquí tenés a la solterona. Una muchacha que es mucho más linda que cualquiera de vosotras.
Enilde: No es posible. Entonces, tendrá algún defecto.
Clotilde: Claro, será renga, sorda, que se yo.

Cuando Camilo llega de su trabajo, la Sra. Milagros le exige que cuente su historia de amor con Rosaura, tanto a ella como a sus hijas. Camilo empieza con su historia entre romántica y poética de cómo conoció a aquella muchacha. Lo llamaron para realizar la restauración de un cuadro en una casa de ricos. Ahí conoció a la hija, Rosaura, y comenzaron a hablar y hablar mientras él iba a diario a trabajar. La fue conquistando con frases como “El privilegio del arte es poder fijar la fugacidad de la vida”, “Para saber lo que usted siente, sólo tengo que recordar lo que yo siento”, “soy feliz gracias a usted”. Es un amor imposible porque ella pertenece a una familia adinerada y él es pobre. Ya que no pueden hablar libremente en la casa de ella, a él se le ocurre que deben escribirse cartas, ella acepta pero indica que sólo ella va escribir porque en esa casa su padre revisa todas las correspondencias que llegan.

La Sra. Milagros le dice a Camilo que luche por ese amor. El flaco le responde que Rosaura es muy rica, no vale la pena luchar porque el padre no quiere para su hija un pobretón.

Una noche tocan el timbre de la pensión, es Rosaura (Susana Campos). Todos se alegran excepto Camilo. Ella se ha escapado de su casa para estar con su amado. Pasan los días y se organiza la boda, la felicidad parece que ha llegado para Camilo pero él sigue muy serio. La noche de bodas, mejor dicho la luna de miel, Rosaura muere.

¿Quién es el asesino (a)? Todo apunta a que Camilo Canegato es el culpable pero ….. en el interrogatorio de la policía: la Sra. Milagros cuenta todo lo que vio en esos doce años y Canegato es un pan de Dios, el pensionista Reguel en cambio dice que Canegato tenía pinta de pervertido lividinoso es lógico que la matara. En el caso del interrogatorio al mismísimo Canegato, él se declara inocente y cuenta una historia que hace temblar a cualquiera por lo imaginativa que es. La policía no sabe a quien creerle, mismo Rashomon, todos tienen versiones distintas. Como en Rashomon, la verdad siempre aparece pero es dolorosa e impensada.

Impresionante, dueña de un apasionante suspenso y con un final totalmente inesperado como en 9 reinas, “Rosaura a las diez” nos muestra que las personas no son necesariamente la imagen que exhiben a todos. Y que tras cada persona hay una historia que merece conocerse para poder entenderla. Una de las mejores películas argentinas de todos los tiempos.

Recomendación: Si vieron “Las diabólicas”, recuerden esa frase con la que concluye la película, pues bien, hagan lo mismo para con esta película.

Mammoth

Dirigida por Lukas Moodysson Suecia 2009 Vivimos tiempos de Pandemia y si bien esta no es una película sobre un fenómeno así, las pregunt...