martes, 3 de abril de 2012

El ladrón de bicicleta (Ladri di biciclette)

(Dirigido por Vittorio De Sica – Italia 1948)

Hay una solución para todo menos para la muerte.

En la Italia de Post Guerra encontrar empleo es muy difícil. Antonio Ricci (Lamberto Maggiorani), padre de familia con dos pequeños hijos lo sabe muy bien. Lleva más de un año sin encontrar empleo. Para mantenerse ha tenido que empeñar y vender uno tras uno muchos bienes de su casa. La oficina de empleos le consigue milagrosamente un empleo para que se encargue de pegar posters por la ciudad. Es una bendición de Dios la que ha llegado a su vida, sin embargo le exigen que tiene que usar una bicicleta necesariamente para dicho trabajo, de no tenerla no se le da el empleo.

Antonio se siente un desgraciado porque también ha empeñado la bicicleta. No se le ocurre de donde obtener dinero para recuperar su bicicleta y poder trabajar al día siguiente. Su esposa María (Lianella Carell) analiza la situación y se le ocurre que es momento de vender todos los cubrecamas que tienen en la casa (4 usados y 2 nuevos), con ese dinero pueden tener de vuelta a la bicicleta. Antonio queda admirado por ese gesto de desprendimiento y amor profundo de María por el bien común de la familia.

Ya con la bicicleta, se levanta muy temprano con el mayor de sus pequeños, Bruno (Enzo Staiola), y se van a trabajar. Al niño lo deja en un grifo de gasolina donde el pequeño labora y Antonio recoge una escalera para ir con un mentor para que le enseñe como pegar los posters por la ciudad. La felicidad en Arturo es tremenda. Se pone a pegar posters cuando ocurre una fatalidad. Un ladrón le roba su bicicleta y huye. Por más que grita: Ladrón!, Ladrón!... nadie hace algo por ayudarlo. El ladrón se pierde en un túnel de la ciudad. Su única opción a partir de ese momento es encontrar al ladrón y su bicicleta, pero esa es una misión difícil en un lugar de miles de habitantes con sus respectivas bicicletas. La angustia empieza a apoderarse de Antonio y esto nubla sus decisiones, un final inesperado está por ocurrir.

“Ladrón de bicicleta” es la historia de un hombre desesperado por conseguir un trabajo que le permita alimentar a su familia. De Sica acierta con los 3 personajes principales: El padre, la madre y el hijo. En otras palabras una familia. El padre interpretado por Lamberto Maggiorani muestra muy bien con sus miradas y gestos las emociones de felicidad, decepción y tristeza absoluta. De igual manera el niño Enzo Staiola retrata la ingenuidad, alegría y congoja en su mirada. Aplausos  para la actriz Lianella Carell que interpreta a la madre y muestra AMOR en su mirada. Hay que añadir que los actores secundarios no se quedan atrás, los amigos del padre muestran SOLIDARIDAD, en tanto que el ratero y sus amigos análogos, el EGOÍSMO y la maldad.


Para finalizar, “El ladrón de bicicleta” es un clásico que tiene vigencia porque agrupa una idea que permanece hasta la actualidad: “El amor nos conduce a ser solidarios y a compartir, lo cual se traduce en felicidad. El egoísmo sólo nos va conducir a la miseria y frustración, lo cual se va traducir en infelicidad”.

sábado, 31 de marzo de 2012

La otra mitad

(Escrito por David Cotos – Perú 2005)


Buscó el ojo perdido pero por más que trataba parecía una misión muy arriesgada. Pidió ayuda. No le hicieron caso. Optó por lo más fácil perder el otro ojo para que este encontrara el primer ojo. Así lo hizo. Rato después volvió el primer ojo a su dueño pero faltaba el segundo ojo. Ahora que iba hacer. Se confundió de nuevo. Esta vez estaba perdido el segundo ojo. Se sentó a esperar quizá volvería como el primer ojo. En efecto volvió pero vino partido por la mitad. Se lo puso en el rostro. Se miró al espejo. Se veía raro. Había un hueco en su cara, sentía que le entraba aire.

-          ¿Ahora qué hago? – se preguntó.

Buscó la bolsa de algodón, agarró un pedazo de algodón lo puso junto a su mitad de ojo. Sintió una sensación extraña. Eran como cosquillas a su mitad de ojo. No le dio importancia. Se miró de nuevo al espejo. Buscó unos plumones y pinto de marrón al centro de algodón, de tal manera que combinará con la otra mitad de la pupila. Se miró de nuevo al espejo, había terminado su búsqueda.

domingo, 18 de marzo de 2012

El Cine de Manoel de Oliveira


“La vida significa actividad. Detenerse es morir”
Manoel de Oliveira

Hoy voy hablar de dos cintas (A.- La primera y B.- La penúltima) de Manoel de Oliveira, cineasta portugués con tantas ganas de hacer cine, que se va para los 104 años de edad y ya tiene una película más en camino. Es admirable realmente este señor que se destaca por lo cuidadoso para mostrar paisajes tan exquisitamente bellos en sus filmes. Y lo más importante, es un ejemplo de fuerza de voluntad para no decaer en el último tramo de nuestra existencia sino continuar con la misma fuerza y sueños de nuestra juventud. Al final depende de nosotros considerarnos unos veteranos en vida o unos jóvenes eternamente. Está en cada uno tomar la decisión que considere conveniente.

A.- Duero, río de trabajo duro (Douro, faina fluvial)
(Portugal 1931)

Los días en torno al río Duero son de mucho esfuerzo. Hombres y mujeres saben que el pescado es el gran medio para su subsistencia. Hay que trabajar duro para llevar comida a la casa. Por las mañanas, los pescados son llevados al Puerto donde son ordenados, clasificados y enviados para su venta. Las mujeres destacan en el Puerto por la manera como cargan canastas con distintas mercadería en sus cabezas.

El día avanza, el trabajador porteño se alimenta y departe momentos con sus amistades. Finaliza el día, otra vez se debe salir a la mar, en la madrugada le espera un nuevo día para la pesca.

En su primera película (por cierto muda), De Oliveira ensalza al trabajador del puerto.

B.- El extraño caso de Angélica (O estranho caso de Angelica)
(Portugal 2010)

Isaac (Ricardo Trepa) es de aquellas personas que en vez de dormir, disfruta con seguir trabajando. Su profesión: fotógrafo. Su pasión: Captar la belleza de lo clásico, de los paisajes que a otros colegas no les interesa pero que a él si le gusta retratar.  Es en una de aquellas madrugadas de radio, fotos secándose en cordeles y libros con poemas que a Isaac le comunican un trabajo inesperado: Tomar unas placas de la joven Angélica (Pilar López de Ayala), joven muchacha de una familia muy importante de Oporto, la cual acaba de fallecer.

En sí, el trabajo es fácil, sólo tomar unas fotos desde distintos ángulos y capturar la belleza de la muerta (esa es la indicación de la madre de Angélica). Isaac contempla la belleza calmada de la muerta, es más parece que no estuviera muerta. Toma una foto desde una posición, luego una segunda desde otra posición, es en la tercera toma y desde un nuevo ángulo que al momento de hacer un click la bella Angélica le sonríe. Isaac se confunde, le da miedo, mira a los asistentes al velorio y todos parecen tranquilos como si no hubiera pasado nada. Toma 4 placas más y se va del lugar.

La noche siguiente parece que la vida hubiera creado un mecanismo para que Isaac y Angélica disfruten de un amor terrenal-angelical. Más temprano que tarde, todos en la ciudad comienzan a murmurar que Isaac ha perdido la cabeza y lo juzgan de loco. Ahora Isaac durante el día se hace muchas preguntas existenciales sin respuesta. ¿A dónde le conducirá este amor “mortal”?

En su penúltima película, De Oliveira ensalza el trabajo del campesino a través de las muchas tomas fotográficas que hace el personaje del fotógrafo. Por otro lado nos muestra una historia de amor que va más allá de la vida (o la muerte). De Oliveira nos deja como tarea reflexionar acerca de que en la vida puede haber tristezas, pesimismo pero hay también esperanza y optimismo.

viernes, 9 de marzo de 2012

Las Nieves del Kilimanjaro (The Snows of Kilimanjaro)

(Dirigido por  Henry King – USA 1952)


“Cuando huyes tienes más posibilidades de tropezar”

Escribir es un acto de amor. Pensamientos de este tipo debían pasar por la cabeza de Harry Street (Gregory Peck) en su hora cercana a la muerte. Su vida de escritor le había enseñado tanto acerca del amor, es más, por cada mujer que amó había escrito un libro. Por cierto, un éxito de ventas cada página de aquellas novelas que muchas mujeres devoraban sin cesar. Un pinchazo hecho por un arbusto en las exóticas tierras africanas es el motivo por el que Harry, echado en su cama con la herida infectada, haga un repaso de su vida. Su esposa Helen (Susan Hayward) lo escucha atentamente.

La historia de la vida de Harry tiene drama, tragedia, amor pero por sobre todo poesía. El primer recuerdo es de aquella chica que le dijo: “!Yo te quiero! Y tú ni siquiera sabes lo que es el amor”. Su segundo recuerdo: París y aquella mujer que sólo intentaba ser feliz, Cynthia Green (Ava Gardner). Ella que decía: “Yo no soy la dama de nadie, sólo me pertenezco a mi”. Harry va relatando su vida, se suceden uno y otro recuerdo, siempre presentes las mujeres, la bebida, la pereza, el orgullo, la vanidad y los prejuicios. De que le valía tener tanto éxito monetario si era infeliz, siempre viajando por el mundo y sólo, eso sí con un amor en cada puerto.
 
Harry siente que la muerte se acerca, un par de aves de rapiña lo observan desde unos árboles cercanos y una hiena merodea el lugar donde él se encuentra recostado. Morir de miedo es lo que lo aterra. Sin embargo todavía puede salvar su vida, quizá escribir sea la solución. Porque ser escritor es una lucha de verdad. Porque escribir es algo por lo que vale la pena vivir, es algo para lo cual se necesita valor y capacidad de lucha y esa lucha es la lucha contra uno mismo.

domingo, 4 de marzo de 2012

Entre Copas (Sideways)

Dirigida por Alexander Payne – USA 2004


¡Nunca te rindas, sigue adelante!

Miles (Paul Giamatti) es maestro de literatura en una Escuela Secundaria de California. Ha escrito un libro (que tiene mucho de autobiográfico) y lo ha enviado a una Editorial a ver si lo aceptan para publicarlo. Desde el divorcio con su mujer ha estado acudiendo al psiquiatra por un cuadro depresivo tremendo. Tiene un gran amigo, Jack (Thomas Haden Church), con el cual piensan pasar toda una semana visitando viñedos como una forma de despedida de soltero de este último (que se casa el sábado siguiente).

Mientras que Miles ve divertida la oportunidad de hacer cata de vinos (es un experto en este tema), Jack piensa de otra forma porque él toma estos días de soltería como una forma de hacer "cata de chicas" (en lo cual es un perito).  

Es en el transcurso de las visitas a los viñedos que Miles y Jack intercambian puntos de vista con Maya (Virginia Madsen) y Stephanie (Sandra Oh). Mientras la primera es una chica buena, la segunda es de aquellas chicas que le gusta lo sucio. Lógicamente Miles y Maya hacen buenas migas (pero sólo eso, nada más), en tanto que Jack y Stephanie no se dan abasto con el sudor entre ambos.

La vida no es color de rosa para los mentirosos como Jack, pronto todo su plan de diversión se viene abajo. Es el momento en que Miles asume su papel de amigo y persona coherente a cabalidad, en otras palabras, demuestra que no es ningún papanatas.

"Entre Copas" es una muy buena película donde destaca nítidamente la actuación de Paul Giamatti. Que actor tan expresivo, tan de hacer gestos y usar la mirada para comunicarnos todo lo que siente el personaje. Y es que a Miles lo sentimos como un amigo, un verdadero amigo, un tipo que va jugárselas por nosotros, que es sincero y nos va decir nuestras verdades en el rostro pero por nuestro bien. Tiene defectos como cualquiera, es un ser humano al fin y al cabo, pero más priman sus virtudes si se trata de darnos la mano cuando más lo necesitamos o de estar ahí sencillamente con nosotros. Miles nos acepta como somos. Lo que él necesita es también un amigo que le de palabras de aliento, no solamente uno que le diga haz esto o haz aquello. Ese amigo debe saber llegar a él, saber comunicar de forma precisa unas palabras motivadoras para que Miles levante la cabeza y luche, de eso se trata la vida, de luchar. Habrán muchas caídas, pero la idea debe ser siempre levantarse y seguir luchando. 

domingo, 26 de febrero de 2012

Una separación (Jodaeiye Nader az Simin)

(Dirigido por Asghar Farhadi – Irán 2011)


Simin: Bueno, me llevo a Termeh.
Nader: No tienes vergüenza. Usas todo esto que está pasando para presionarme.
Simin: Me preocupa Termeh…..
Nader: Termeh quiere vivir aquí, y tiene que ir a la escuela.
Simin: ¿Para aprender qué? ¿Peleas y conflicto?
Nader: No, para aprender a no ser una cobarde como tú. Para  no salir corriendo cada vez que alguien le grita. Y saber con quién vérselas y con quién no.
Simin: Si, soy cobarde.
Nader: Ese es tu problema. Cada vez que surge una dificultad … en vez de enfrentarla, sales corriendo, o alzas los brazos y te rindes.

Termeh (Sarina Farhadi) se encuentra por cumplir la edad de 11 años, es una niña estudiosa, inteligente y muy reflexiva. Es de un carácter introvertido, lo cual le permite analizar y juzgar la conducta de sus padres. Su madre Simin (Leila Hatami) ha conseguido una visa para viajar al extranjero y pretende hacerlo pronto con toda su familia. Pero existe un problema, su esposo Nader (Peyman Moadi) no pretende dejar Irán. Para él, lo más importante es cuidar a su padre que sufre el mal de Alzheimer, no lo puede abandonar por ningún motivo.

Simin establece una demanda de divorcio, su propósito es llevarse a Termeh con ella. Simin reconoce que Nader es un buen y sensato hombre pero que su suegro “ni siquiera reconoce a las personas” así que no entiende porque se preocupa tanto. Nader dice que su padre no lo reconocerá pero que él “si lo reconoce”. Accede a separarse de Simin pero no autoriza a dar permiso para que Termeh se vaya con su madre.

La pregunta clave es: ¿Qué será mejor para Termeh? ¿Tener padre y madre en Irán, o vivir sin padre en otro país? Lo que pasa es que muchas veces los padres, egoístamente, piensan en sus problemas personales y no en el dolor, la angustia y la inseguridad que originan en los hijos, con sus decisiones.

“Una separación” es en definitiva la mejor película en lengua no inglesa del año 2011. Existen muchas razones (dirección, guión, actuación) voy a detenerme en este último punto. La actuación es sobresaliente. ¿Por qué? Porque se nota un trabajo en equipo por parte de los actores, nadie pretende ser el “mejor”, todos apuntan a un solo objetivo: dar lo mejor de si mismos para que a partir de ahí tener como resultado una buena película. El actor Peyman Moadi carga con un personaje que debe mostrar una seguridad en si mismo a prueba de todo, lo cumple a cabalidad. La actriz Leila Hatami nos llega a caer mal, lo cual es positivo porque su personaje precisamente debe reflejar a una mujer cobarde que piensa que huyendo de los problemas se encuentra la felicidad. La niña Sarina Farhadi usa los silencios y las miradas para redondear una buena actuación haciendo de hija de la pareja principal. Y digo pareja principal porque “Una separación” nos presenta, también, la interrelación con una pareja secundaria (también compuesta por padre, madre e hija), que actúa muy bien (sobre todo Sareh Bayat quien interpreta a la abnegada madre que, por tener un trabajo y llevar un dinero para su esposo desempleado e hija pequeña, acepta cuidar al anciano con Alzheimer). Por cierto este encuentro entre ambas familias es clave para el desarrollo de la historia hasta el final de la misma.

“Una separación” es una película que nos habla del gran problema actual en una relación de pareja (a nivel mundial): LA FALTA DE COMUNICACIÓN. “Una separación” es una película que merece ser vista y analizada por todos.

sábado, 18 de febrero de 2012

La invención de Hugo Cabret

(Dirigido por Martin Scorsese – USA 2011)

“Hay que tener fe en uno mismo. Ahí reside el secreto. Aun cuando estaba en el orfanato y recorría las calles buscando qué comer para vivir, incluso entonces, me consideraba el actor más grande del mundo. Sin la absoluta confianza en sí mismo, uno está destinado al fracaso.”
Charles Chaplin

Al niño Hugo Cabret (Asa Butterfield) le gusta fisgonear la vida de la gente que trabaja en la Estación de trenes del París-Montparnasse. Todos los días observa al tímido señor que se encuentra interesado en una madura señora, pero siempre es rechazado, no por ella, si no por el perro de ella. Otras personas que le interesan mirar son el periodiquero, la vendedora de flores, el anciano vendedor de juguetes (Ben Kingsley) y los movimientos del Inspector de la Estación (Sacha Baron Cohen). Este último siempre anda en busca de niños huérfanos para enviarlos al orfanato.  Con él, Hugo debe tener especial cuidado, si se entera que vive solo en lo alto del reloj de la Estación de Trenes es capaz de quitarle esa libertad y sueños que Hugo tanto tiene.

Una mañana, Hugo es sorprendido robando en la tienda de juguetes. El anciano lo obliga a que devuelva todo lo que tenga en ambos bolsillos. El niño se ve obligado a sacar piezas de metal pequeñas. El anciano mira extraño, este chiquillo no roba juguetes, lo que le interesa es el interior de los juguetes. Además Hugo saca una Libreta que se encuentra llena de dibujos de tuercas que hoja a hoja muestran como se van ensamblando a una especie de robot con forma humana. El anciano repasa la Libreta y le entra un coraje, una furia tremenda. Le indica a Hugo que se largue o si no llama al Inspector. Hugo sólo quiere que le devuelva su libreta, el anciano le dice que la va quemar. El chiquillo tiene que irse corriendo porque el Inspector de la Estación se acerca a la Juguetería. 

Cuando la noche cae, Hugo busca al anciano pidiéndole que le entregue su Libreta. El hombre no accede. Hugo lo sigue hasta su casa. Parado frente a aquel caserón Parisiense, se enfoca en las ventanas del segundo piso, ahí ve al hombre conversando con su esposa en lo que se supone es el comedor. En la ventana siguiente observa a una niña. Hugo coge un poco de nieve y la tira a la ventana para llamar su atención. La chiquilla lo observa, le hace un gesto con las manos. Al rato ella se encuentra en la calle, quiere saber cuál es el significado del contenido de la Libreta. Hugo no quiere decir nada, es un secreto. La niña insiste porque los secretos le fascinan, además quien sabe con ese niño de ojos “tristes y sinceros” pueden vivir juntos una gran aventura. Hugo sigue sin dar su brazo a torcer, ella no es tonta y le dice que va procurar que su papá George (así se llama el anciano) no queme la libreta, pero eso si deben conversar al día siguiente. Hugo acepta.

El día posterior empezará la gran invención de Hugo, la cual él se encuentra confiado en que va terminarla. Esa invención cambiará no solamente su vida sino la de la niña Isabelle (Chloe Grace Moretz), la del Inspector de la Estación y sobre todo la del anciano George.
“La invención de Hugo Cabret” es quizás una de las mejores películas en la cartelera actual. Verla en 3D es una experiencia mágica desde el inicio. Scorsese nos da una entrada con la nieve que nos hace de inmediato sentirnos en París en un día de invierno, y con las bolitas blancas que pasan entre nuestros cuerpos.  Tras esos segundos de nieve, nos convertimos en Hugo y fisgoneamos el mundo de la Estación de Trenes. A continuación nos enteramos del oficio de relojero del niño y su triste historia para andar sólo por la vida. Es ahí que Scorsese nos genera una serie de misterios (el significado de los dibujos de la libreta y la reacción del anciano George al ver esa sucesión de imágenes). Una vez resueltos los misterios, la película gana en rapidez, acción, magia y nos hechiza totalmente. Prácticamente, y por el 3D, ya nos encontramos sumergidos en la Estación de Trenes y somos una especie de “compañeros imaginarios” de Hugo en su gran sueño, en su gran propósito para la vida. Porque Hugo nos enseña que en la vida todos debemos tener un propósito, de lo contrario nos va mal. No solamente eso, Hugo también es un ejemplo de que debemos “luchar en la vida” a pesar de nuestros traumas del pasado, no podemos quedarnos eternamente lamentando “que debimos hacer esto o aquello o porque me pasó esto a mi”, lo que debemos hacer es “aceptar y convivir con ese pasado”, en otras palabras debemos reaccionar y seguir adelante. La vida es lucha y no conformismo. Los últimos 10 minutos de la película son sobrecogedores por guión, dirección y actuación. Tienen que ver mucho Asa Butterfield, Sacha Baron Cohen y Ben Kingsley quienes como dice Scorsese “ponen todo de si”.


Para finalizar puedo decir que “La invención de Hugo Cabret” es una película que homenajea al cine, o mejor dicho, a esa sucesión de imágenes que nos cuentan finalmente las historias de nuestras vidas; porque el cine es eso: mostrar como nos encontrábamos, como nos encontramos y hacia donde vamos. 

jueves, 9 de febrero de 2012

¡GRACIAS!

“Cine para usar el Cerebro” ha resultado ganador en el Concurso Internacional 20Blogs del prestigioso Diario Español 20 Minutos: Mejor Blog de la Categoría Cine y Televisión. Además es el 4to Blog más votado de entre los 6624 Blogs participantes. 
Estatuilla 20 Blogs
http://lablogoteca.20minutos.es/premios-20blogs/premios/
Gracias a todos ustedes que visitaron mi blog y participaron en él, dejaron sus comentarios en la Blogoteca y también aquí, valoraron el blog con estrellas, se hicieron seguidores y apoyaron este proyecto de cine reflexivo, me animaron y me dieron su voto.

Gracias a los Organizadores de 20 Minutos. Es gratificante haber conocido blogs de todos los temas y con excelente contenido, no solamente el año 2011, sino desde hace un par de años. Felicitaciones a todos los blogs participantes en el Concurso.  Un abrazo.

A todos GRACIAS!
Y a continuar con más cine para reflexionar.
Saludos
David Cotos
*La Blogoteca del Diario 20 Minutos alberga 25997 Blogs.
**Según EGM, el Diario 20 Minutos es leído diariamente por 2,120,000 personas.

martes, 7 de febrero de 2012

Todo un hombre

(Dirigida por Pierre Chenal – Argentina 1943)
¡Una obra maestra! 
Sólo los estúpidos pueden ser celosos, sólo a ellos les puede engañar una mujer, a mi no.
Alejandro Gómez (Francisco Petrone) es un hombre con una seguridad en si mismo que asusta hasta al más pintado. No es de decir mentiras, andar en cobardías, no vive de apariencias, le importa un pepino las habladurías de la gente así como la envidia de algunas personas. Dueño de una infancia pobre, conforme fue creciendo y a base de mucho trabajo (y sudor) logró hacer riqueza. Así maduro decide comprar muchas propiedades y terrenos del lugar donde vive. Su interés es ayudar a los desamparados (como él alguna vez fue). Dedica día y noche a trabajar y ayudar a su prójimo. Es en esas circunstancias de su vida que se entera de la existencia de una bella mujer (de fuerte carácter) llamada Julia Yáñez (Amelia Bence). Ella tiene un novio (un mequetrefe cobarde) además de otros pretendientes. Alejandro va en su búsqueda pero ella ni verlo quiere. Sin embargo Julia reconoce algo: este hombre es dueño de una personalidad única, no existe otro hombre como él. Al final se casan.
Tras un año de matrimonio todo parece felicidad, sin embargo dos pretendientes despechados, están dispuestos a arruinar tanta alegría. Eso si, no se enfrentan a un pelele, sino a Alejandro Gómez que es “todo un hombre”, el cual es indiferente a escenas de celos, la mentira la reconoce rápidamente, confía en su mujer y la ama con toda el alma y las entrañas (a pesar que no sabe expresar en palabras este amor).
“Todo un hombre” tiene unas actuaciones magistrales de Francisco Petrone y de Amelia Bence. El guión (basado en la novela de Don Miguel de Unamuno “Nada menos que todo un hombre”) nos cuenta una historia de amor basada en la confianza. Los diálogos son geniales, cada personaje que interactúa con la pareja tiene algo importante que decir y representa a una característica humana (sabiduría, curiosidad, honor, respeto, interés, envidia, infelicidad, etc). “Todo un hombre” es una de las mejores películas del cine argentino de todos los tiempos.
“El que tiene fe en sí mismo no necesita que los demás crean en él”
Miguel de Unamuno

domingo, 5 de febrero de 2012

El abuelo

(Dirigida por José Luis Garci – España 1998)
¿Dónde está el bien? ¿Dónde está el mal?
Esa es la cuestión.
Las hermanas Dolly (Cristina Cruz) y Nelly (Alicia Rozas) viven en un pueblo alejado de la gran capital. Mientras Dolly es una niña propensa a la picardía, Nelly se inclina más por los estudios y por pintar la belleza de la naturaleza. También tienen similitudes: ambas son muy curiosas, traviesas, espabiladas, temerosas de Dios y practican elevados principios morales.  El abuelo, Don Rodrigo de Arista (Fernando Fernán Gómez)  llega a la ciudad tras varios años buscando oro en el Perú.  No le ha ido bien y es más se ha gastado gran parte de su dinero. Las nietas lo reciben con mucha alegría, en cambio la madre de ambas Doña Lucrecia Richmond (Cayetana Guillén) no ve con buenos ojos la llegada de Don Rodrigo.
En el pasado, Don Rodrigo no aprobaba el matrimonio de su hijo Rafael con Doña Lucrecia porque notaba que ella era una mujer voluble, caprichosa, frívola y con cierta tendencia a los devaneos. Pero que le iba hacer, el amor para Rafael era un vendaval. Aquella mujer lo había hechizado con sus artes. Su hijo y ella se casaron, al tiempo sus predicciones fueron pocas, aquella mujer era peor de lo que Don Rodrigo pensaba. Era una mujer que no se amaba más que a sí misma y le gustaban los placeres temporales de la vida. En cambio Rafael era un hombre bueno, de su casa, no le gustaba salir a fiestas, prefería pasar el tiempo con sus pequeñas. Doña Lucrecia rápidamente se aburrió del marido y buscó el “placer” que le pudieran dar otros hombres. Producto de la infidelidad, Doña Lucrecia tuvo una hija, la cual es el motivo por el que Don Rodrigo ha regresado al pueblo, él quiere saber cuál de las dos es su nieta: Dolly o Nelly.  Cuando conversa con Doña Lucrecia sobre sus pretensiones, ella le responde que nunca le va decir quien es su nieta. Es más Doña Lucrecia traza un plan para deshacerse del “infeliz viejo que ha venido a rebuscar cosas”, a la muerte de su esposo ella ahora ejerce un gran poder e influencia sobre la comunidad por lo cual sus miembros se alían con ella en sus propósitos contra el pobre anciano.  Pronto Don Rodrigo comprobará como es la ingratitud de algunos seres humanos hacia aquellos que un día (en su juventud) los ayudaron tanto.
“El abuelo” es una obra grandiosa. Tiene todo para estar considerada entre las mejores películas españolas de todos los tiempos: un buen guión (basado en el libro del genial Benito Pérez Galdós), la actuación soberbia de Fernán Gómez y sus compañeros de trabajo, el ritmo de la historia (con muy buenos diálogos y con un final inesperado), la banda sonora y para finalizar la conjunción de todo lo dicho que genera una emotividad permanente en el espectador durante el desarrollo del filme.
El personaje de Don Rodrigo es el de un hombre que tras su fracaso en tierras lejanas vuelve a su país para conocer la identidad de su legítima nieta para así darle en vida una “herencia moral”. Don Rodrigo representa al hombre que busca la verdad  porque él dice las verdades (es sincero), esto representa un problema en un lugar donde abundan las mentiras, infamias y la codicia. Para él, la nieta verdadera representa su honor en la posteridad. Sin embargo lo único que consigue en su regreso es el desprecio de casi todo el mundo (lo bueno es que sus “dos nietas” son las únicas que están a muerte con él y lo defienden, en especial una de ellas). Fernando Fernán Gómez construye un personaje creíble, real que provoca empatía con el espectador. 
“El abuelo” comparte varias frases durante el desarrollo de la película, entre otras:
“El dinero lo ganan todos aquellos que con paciencia y fina observación van siempre detrás de quienes lo pierden”
“El hombre que al hablar de sí mismo no se engaña es un hombre sabio, y por ser sabio también es humilde”
“La villanía es perdonable, la ingratitud nunca”
“Hay que luchar……… luchar sin desmayo”
“Las personas bien educadas no se ocupan de las vidas ajenas”


Quiero recomendar, también, la lectura de las novelas de Pérez Galdós. Aún recuerdo cuando hace varios años me llamó la atención un libro que había en la Biblioteca, se llamaba “Marianela”. Que libro tan emotivo. Pérez Galdós nos muestra la vida de una forma real, como ocurre en el día a día ….eso me gusta.
“El mal, en cualquier forma que tome dentro de lo humano, no tiene significación alguna para una alma fuerte, aplomada y segura de sí misma”
Benito Pérez Galdós

jueves, 2 de febrero de 2012

18 mensajes para reflexionar de la película “The Help”

“Cuando conozco a alguien no me importa si es blanco, negro, judío o musulmán. Me basta con saber que es un ser humano”
Walt Whitman

“The Help”(Dirigida por Tate Taylor – USA 2011) nos cuenta la historia de dos sirvientas, Aibileen (Viola Davis) y Minny (Octavia Spencer), ambas son discriminadas por una sociedad intolerante y llena de prejuicios. Es en medio de estas circunstancias que llega al pueblo, donde ellas viven, una muchacha aspirante a escritora llamada Skeeter (Emma Stone). Esta última pasó sus años de niñez y adolescencia criada por otra sirvienta  de nombre Constantine (Cicely Tyson). De inmediato Skeeter busca trabajo, se reencuentra con sus amigas y también pregunta por Constantine. Sus padres le dicen que se ha marchado pero ella no les cree. Comienza a darse cuenta que sus amigas tratan mal a las sirvientas, se muestra empática con Aibileen (que es sirvienta de una de sus amigas) en particular. Un día su idealismo le lleva a pensar que debe escribir un libro donde cuente todas las injusticias que tienen dichas mujeres, para ello primero debe convencer a una sirvienta de que relate su historia…. piensa en Aibileen. Pronto se unirá a ellas Minny y este será sólo el inicio del libro “La Ayuda”.

Me gusta “The Help” por los muchos mensajes que entrega a quienes disfrutamos de la gran pasión que significa el cine. Ver a varios espectadores llorando es increíble y conmueve, la historia cala en el corazón. Realmente una buena película que merece verse. A continuación los principales mensajes de la obra.

  1. Sonríe.
  2. A veces hay cosas que es mejor no decir.
  3. No tenerse lástima.
  4. La fealdad es algo que se lleva dentro, más no afuera.
  5. Madres de verdad son las que crían, dan cariño y corrigen a sus hijos.
  6. Toma decisiones guiándote por la vida que has elegido seguir.
  7. El coraje es atreverse a obrar bien a pesar de lo débiles que podamos ser.
  8. No te quejes.
  9. Mira a los ojos siempre cuando hables con otra persona.
  10. A las personas no les gusta la gente amargada.
  11. Si no das a conocer lo que piensas, esta idea muere contigo.
  12. Hay que tener espíritu de lucha y valor en esta vida.
  13. Si estas pendiente del que dirán los demás, estás acabado.
  14. Busca siempre un mentor, alguien que te enseñe el camino.
  15. Hay gente que intimida y miente, así consiguen lo que quieren. No seas como ellos.
  16. Sólo te sientes libre, cuando dices la verdad.
  17. Ama a tu enemigo. Hacerlo es difícil pero ahí se encuentra la victoria.
  18. Tú eres inteligente, amable e importante.

Mammoth

Dirigida por Lukas Moodysson Suecia 2009 Vivimos tiempos de Pandemia y si bien esta no es una película sobre un fenómeno así, las pregunt...