Yo me enamoré de Amélie Poulain
Amélie (Le Fabuleux Destin d’Amélie Poulain)
(Dirigida por Jean Pierre Jeunet – Francia 2000)
El 3 de Septiembre de 1973 una mosca azul capaz de dar 70 aleteos por minuto se posa en la calle Sain Vincent de Montmartre. En ese momento, en un restaurante cercano el viento hace que dos vasos bailen por arte de magia sin ser vistos. Mientras, en el quinto piso de la Avenida Trudaine, Paris 9 después del funeral de su mejor amigo Eugéne Colére lo borró de su libreta de teléfonos. A la vez, un espermatozoide con un cromosoma X perteneciente a Rápale Poulain inserta un huevo de su esposa Amandine. Nueve meses después nació Amélie Poulain.
La película es una de las más imaginativas que hayamos visto del cine francés. Narra la vida de Amélie. Conforme va creciendo su imaginación vuela y vuela. A los 6 años sólo tiene de amigo a un pez al que llama Cachalote, al que pierde tiempo después y también a su madre que muere en un terrible accidente. Su padre sigue siendo antisocial y contagia a la niña, la cual tampoco asiste a la escuela debido a que su progenitor piensa que sufre del corazón.
Ya joven Amélie se vuelve camarera en el “2 molinos”. Sus compañeros de trabajo son de lo más originales. Va al cine los viernes donde disfruta viendo la cara de los espectadores más que la película misma. Interesante esta escena donde los espectadores ven la película “Jules et Jim” de Francois Truffaut y Amélie comenta que le gusta ver los detalles que nadie nota, justo ahí se observa una cucaracha en la ventana de la casa de Jim. Amélie no tiene novio, lo intento una o dos veces y los resultados la desanimaron, prefiere pequeños placeres como meter la mano en un saco de granos o meter la cuchara en una crema brulee o lanzar piedras en el canal de Saint Martin.
El tiempo no ha cambiado nada. Amélie aún se refugia en la soledad. Se entretiene con preguntas tontas sobre el mundo tales como, “¿Cuántas parejas tienen un orgasmo ahora?”.
¡Quince! se responde Amélie
Un 30 de Agosto de 1997 Amélie encuentra en el cuarto donde vive un tesoro (una pequeña caja con una foto, un muñeco en su bicicleta, canicas) que fue escondido por un niño 40 años antes. El 31 de Agosto se le ocurre buscar al dueño de dicho tesoro y devolvérselo, la idea es encontrarlo si o si. Es una misión un tanto jalada de pelos, pero Amélie disfruta indagando ahí y allá. Logra su propósito después de estrellarse varias veces con personas que no son dueñas de la dichosa caja. Es durante esa búsqueda que va al subterráneo y caminando observa que junto a la cabina de fotos hay un joven buscando algo en el piso. Este joven se llama Nino Quincampoix. Ambos se miran al compás de la música de Edith Piaf de fondo. El corazón de Amélie late como nunca se ha visto en la historia del mundo, se ha enamorado. Si bien a Amélie le gusta ayudar a todos los necesitados, ha llegado el momento de que se ayude a si misma y se de una oportunidad.
Ojo con la escena en que Amélie (Audrey Tatou) conduce a Nino (Mathieu Kassovitz) por un camino de flechas en el piso hasta un hombre estatua, el dedo del hombre estatua señala un largavista, cuando mira a través del largavista la ve a la dulce Amélie.
28 de Septiembre de 1997. Son exactamente las 11 a.m. En la feria, cerca del tren fantasma la tejedora de nubes está tejiendo, mientras que en el parque Villette, Felix Lerbier se entera de que hay más conexiones en su cerebro que átomos en el universo. En el Sagrado Corazón los cardenales practican su reverso. La temperatura es de 24 grados. Humedad, 70%. Presión atmosférica, 999 milibares.
Fin
(Dirigida por Jean Pierre Jeunet – Francia 2000)
El 3 de Septiembre de 1973 una mosca azul capaz de dar 70 aleteos por minuto se posa en la calle Sain Vincent de Montmartre. En ese momento, en un restaurante cercano el viento hace que dos vasos bailen por arte de magia sin ser vistos. Mientras, en el quinto piso de la Avenida Trudaine, Paris 9 después del funeral de su mejor amigo Eugéne Colére lo borró de su libreta de teléfonos. A la vez, un espermatozoide con un cromosoma X perteneciente a Rápale Poulain inserta un huevo de su esposa Amandine. Nueve meses después nació Amélie Poulain.
La película es una de las más imaginativas que hayamos visto del cine francés. Narra la vida de Amélie. Conforme va creciendo su imaginación vuela y vuela. A los 6 años sólo tiene de amigo a un pez al que llama Cachalote, al que pierde tiempo después y también a su madre que muere en un terrible accidente. Su padre sigue siendo antisocial y contagia a la niña, la cual tampoco asiste a la escuela debido a que su progenitor piensa que sufre del corazón.
Ya joven Amélie se vuelve camarera en el “2 molinos”. Sus compañeros de trabajo son de lo más originales. Va al cine los viernes donde disfruta viendo la cara de los espectadores más que la película misma. Interesante esta escena donde los espectadores ven la película “Jules et Jim” de Francois Truffaut y Amélie comenta que le gusta ver los detalles que nadie nota, justo ahí se observa una cucaracha en la ventana de la casa de Jim. Amélie no tiene novio, lo intento una o dos veces y los resultados la desanimaron, prefiere pequeños placeres como meter la mano en un saco de granos o meter la cuchara en una crema brulee o lanzar piedras en el canal de Saint Martin.
El tiempo no ha cambiado nada. Amélie aún se refugia en la soledad. Se entretiene con preguntas tontas sobre el mundo tales como, “¿Cuántas parejas tienen un orgasmo ahora?”.
¡Quince! se responde Amélie
Un 30 de Agosto de 1997 Amélie encuentra en el cuarto donde vive un tesoro (una pequeña caja con una foto, un muñeco en su bicicleta, canicas) que fue escondido por un niño 40 años antes. El 31 de Agosto se le ocurre buscar al dueño de dicho tesoro y devolvérselo, la idea es encontrarlo si o si. Es una misión un tanto jalada de pelos, pero Amélie disfruta indagando ahí y allá. Logra su propósito después de estrellarse varias veces con personas que no son dueñas de la dichosa caja. Es durante esa búsqueda que va al subterráneo y caminando observa que junto a la cabina de fotos hay un joven buscando algo en el piso. Este joven se llama Nino Quincampoix. Ambos se miran al compás de la música de Edith Piaf de fondo. El corazón de Amélie late como nunca se ha visto en la historia del mundo, se ha enamorado. Si bien a Amélie le gusta ayudar a todos los necesitados, ha llegado el momento de que se ayude a si misma y se de una oportunidad.
Ojo con la escena en que Amélie (Audrey Tatou) conduce a Nino (Mathieu Kassovitz) por un camino de flechas en el piso hasta un hombre estatua, el dedo del hombre estatua señala un largavista, cuando mira a través del largavista la ve a la dulce Amélie.
28 de Septiembre de 1997. Son exactamente las 11 a.m. En la feria, cerca del tren fantasma la tejedora de nubes está tejiendo, mientras que en el parque Villette, Felix Lerbier se entera de que hay más conexiones en su cerebro que átomos en el universo. En el Sagrado Corazón los cardenales practican su reverso. La temperatura es de 24 grados. Humedad, 70%. Presión atmosférica, 999 milibares.
Fin
Comentarios
Es una película que puede enseñarte cosas diferentes cada vez que la ves.
Excelente banda sonora, además.
BSS
Un abrazote David
“La vida no es mas que un interminable ensayo de una obra que jamás se estrenará. “
Los personajes surrealistas, esa paleta de colores cálidos, la banda sonora perfecta y una seguidilla de situaciones inconcebibles logran que le petit Amelie sea vista como una heroína moderna, y como tal, un ser vulnerable y con ansias de depositar su afecto.
la primera vez que la fui en la clase Lenguaje audiovisual y quedé encantado con todo en especial el tipo de narración de esta.
peliculas asi hay una en un millar.